José Enrique de Tomás Sánchez, Doctor en Biología ha solicitado a la DRAE el pasado 23 de Agosto, los términos indicados con los siguientes argumentos: (Por cierto todavía no ha recibido contestación)

Estimados Sres.: Por la presente me permito instar la inclusión de dos nuevos términos; esta propuesta se basa en la necesidad de clarificar, en los usos del idioma español, la necesaria terminología que se pueda contraponer a ciertos términos recientemente admitidos por la RAE para los que, sin embargo, no se cuenta con antónimos específicos debidamente sancionados. Describo las propuestas a continuación:

- Tragacionismo, m. Actitud consistente en la adopción inmeditada y como ciertas, las opiniones vertidas de manera unánime por gobiernos o entes de poder, sea este político o fáctico (ej., prensa no independiente), de realidades y hechos frente a los que existen dudas razonables tras un análisis multicausal respaldadas por un número significativo de expertos en la materia de que se trate.

Fundamentos: El término representa la alternativa al término “negacionista”, recogido en el DRAE como la:

“Actitud que consiste en la negación de determinadas realidades y hechos históricos o naturales relevantes, especialmente el Holocausto” (hoy utilizado preferentemente con carácter peyorativo para designar a personas que ponen en duda las restricciones, instrucciones y razonamientos oficiales frente a la así llamada “covid-19”).

De él se derivaría el calificativo de tragacionista.

Sinónimos y aplicación del término “tragacionista”: Aplicable, por contraposición al de de “negacionista” antes aludido, a aquellas personas o actitudes que, de manera irreflexiva, asumen posturas radicales en favor de los pareceres, criterios o veredictos expresados por una supuesta élite gobernante y habitualmente propaladas de manera masiva por sus instrumentos de formación de opinión. Se aplicaría también, en función del contexto o materia a que se refiera, como sinónimo de “mentalmente incapaz”, “perezoso mental”, “fanático”, “irreflexivo” o “gilipollas” (adj. malson. Esp. Necio o estúpido. Apl. a pers., u.t.c.s.).

El segundo término resultaría de la necesidad de un antagonista frente a otro término, también peyorativo, recogido en el DRAE, como es el de:

Covidiota (adj. y s. m. y f.): “Persona que se niega a cumplir las normas sanitarias dictadas [por autoridades supuestamente informadas pero que no admiten el debate científico] para evitar el contagio de la covid.”

En necesario contraste con el término arriba definido en el DRAE y, en consecuencia, aprobado por la Academia, propongo la inclusión en el diccionario del término que a continuación se define:

Raeidiota (s.m. y f.): “Dícese de todo Académico de la Lengua Española que, por simple adopción de criterios ajenos [véanse citas documentales aportadas por la RAE en la definición de “covidiotas” del diccionario], irracionales y de procedencia oficialista y fáctica, asume sin discusión el referido término de “covidiota” para toda aquella persona capaz de no dejarse influenciar por intereses espurios y que no renuncia al derecho de pensar por sí misma.” Espero atentamente su contestación y valoración al respecto.

José Enrique de Tomás Sánchez