Decíamos en 2012:

En 2002, en el Mando Central de los Estados Unidos (USCENTCOM) de Tampa, el General representante de Grecia aconsejaba leer las campañas de Alejandro Magno. Aquello suscitaba alguna sonrisa entre militares, sin embargo la tierra vital  no ha cambiado.

En 1841/42 los afganos masacraban 16.500 indo-británicos en Gandamak y en 1921 vendría nuestro desastre de Annual. No hay dos situaciones iguales, tribus, clanes, familias, traiciones, lealtades,… pero la pacificación de nuestro Protectorado Español es una fuente de lecciones.

La británica frontera Durand, que convertiría Afganistán en colchón ante el imperio ruso, inició la desigual rivalidad entre Pakistán y Afganistán. Las fronteras geográficas suelen ser zonas de conexión activa (Pastunes, Kurdos,…).

En España, la caída de Napoleón cambiaría el sXIX. En 1914 el atentado de Sarajevo cambiaría el siglo XX. En Afganistán empezó la caída de la URSS. También el 11S marcó, para el siglo XXI,  un rumbo de vigilancia ante el islamismo radical

Se necesita cultura y tiempo para ganarse la confianza de la población y perseverancia para mantenerla. Alejandro eso hizo. ¿La retirada de Estados Unidos y de la OTAN marcará nuestro propio declive?

La “memoria histórica” mujaidin/taliban es que “su cultura islámica se enfrenta a una conspiración americano-sionista-europea” y pretende materializar globalmente el concepto de universalidad espiritual del Islam, eso si sin solucionar los problemas entre países musulmanes. Asi el 84% de los afganos se consideran musulmanes pero el conflicto es civil y con un Pakistán tambien islámico.

Durante la Guerra Fría, Pakistán apoyado por USA, creó redes e infraestructura implicando a partidos islamistas. Entonces contactaría la CIA con líderes mujaidines como Osama Bin Laden, Masud, Jalaluddin, Haqqani,Gulbudin Hekmatyar… algunos aun hoy  talibanes/insurgentes. Pero tras la salida soviética los americanos también se fueron y el posterior régimen talibán convirtió a Afganistán en un Estado gamberro.

El terrorismo en Afganistán pasó de ser disuasorio ante el invasor -siempre dejaban algún superviviente que lo contara- a un terrorismo transnacional. El terrorismo no está tanto en los IED.s, minas improvisadas, sino en las aldeas y contra la población. Su cultura no admite el aborto y la eutanasia, pero el engaño fanaticoreligioso ha importado el terrorismo-suicida al que han de combatir los mullahs.

El mandato de ISAF ONU/R386/2001 y su paso a OTAN ONU/R1510/2003,  incluía contrainsurgencia pero no contraterrorismo así que para poder combatirlo hubo que cambiarles el nombre. El caos divisor terrorista, lo emplean los carteles de la droga, el crimen organizado, los marxistas-independentistas de ETA, regímenes comunistas como el Terror rojo de Stalin, de los Khmers...

Desde 2009, la campaña OTAN en el Sur redujo a una sombra de lo que era -según Mac-Chrystal la máxima amenaza- al poder de la Jefatura/Shura Talibán instalada en Quetta/Baluchistan.

Si el Mullah Omar, viejo y con salud delicada, muriera, Haqqani por su cohesión, jihadismo y expansión geográfica y quizás ayudados por el ISI, podría liderar la Quetta Shura. Un Afganistán en sus manos terroristas sería la mayor amenaza para la estabilidad a largo plazo.

Militarmente, limitaciones nacionales en ROEs, patrullas nocturnas, prioridades, tácticas, técnicas y procedimientos (TTP.s),… dificultaron la interoperabilidad y fueron aprovechadas por los insurgentes que en 2006 reemergieron militar y políticamente. USA e ISAF, mejoraron la cooperación cívicomilitar (CIMIC) para ganar “corazones y mentes” y, desplegando más tropas,  pasaron a la ofensiva.

La protección de la población fue el primer objetivo y los jefes de batallón, se convirtieron en expertos administradores. Los miles de millones de Euros repartidos por los militares han creado dependencia. Pero los ancianos aunque aceptan los servicios saben que los occidentales premian pero se van mientras los oriundos talibanes castigan.

A falta de tropas e inteligencia de objetivos, los puestos aislados y las patrullas necesitan, frente a ataques sorpresa, apoyo aéreo. No ayudan a las victorias militares la quema de Coranes reescritos, fotos con cadáveres,…bajas colaterales que han alimentado la propaganda talibán comparándolas con las tácticas destructoras soviéticas.

En 2008 se incrementaron los ataques transfronterizos. La frontera para los Talibanes, como para la ETA, sirve de santuario pero del 2008 al 2010 ISAF y USA coordinados bajo MacChrystal y Petraeus atacaron. Las derrotas en Helmand y la mítica Kandahar, rompiendo el dominio Talibán, desmoralizaron a sus mandos intermedios y combatientes que se despegaron de sus dirigentes en Pakistán. Estos perdieron sus grandes ingresos por droga producida en Afganistán -95% de la heroína mundial- pero comercializada en Pakistán, y que al igual que el coltán entre Congo y Ruanda, favorece la corrupción, el crimen organizado y…

Pero la exitosa ofensiva del año 2010 tuvo un alto precio por el nº de bajas, civiles, militares y policiales de la Coalición y afganas.

Comparativamente, el total de bajas Soviéticas (1978-92) fue de 15.051 muertos 53.753 heridos y 417 desaparecidos frente al total estadounidense (2001-11) de 1,762 muertos (Acción hostil  1,485) y 15,262 heridos.

Los muertos Aliados hasta 2011 son 974. Los países mas castigados son  –(algún país puede incluir otro contingente): Reino Unido 395, Canadá 158, Francia 78, Alemania 52, Italia 44, Dinamarca 42, Polonia 36, España 34 (Sin Yakolev) Australia 32, Holanda 25. De Enero a Noviembre de 2011 hubo 811/722 muertos/heridos en Ejercito y 522/483 en Policías.

Las Bajas en muertos y heridos en Afganistán hasta enero del 2012, reflejan sin duda la actividad operativa según zonas, fuerzas desplegadas, limitaciones nacionales y recuperación insurgente/terrorista. Las bajas miden esfuerzo y deberían analizarse según la aportación de fuerzas del país, su Nº de Habitantes y su PIB.

En 2011 las 3.021 bajas de civiles afganos, según ONU, batieron el récord desde 2001. Los Insurgentes/terroristas/traficantes fueron responsables de más del 75% de ellas. Los muertos en la guerra de los narcos según el gobierno federal de México fueron 15.273 en 2010 y un total 36.771 entre 2006 y 2010. En España hubo más de 3.400 suicidios en 2009.

Las cifras son muy superiores a las de Afganistán. Nuestras sociedades no están igual de informadas de las bajas que producimos que de las que producen los insurgentes. Ademas la información se ve enturbiada por multitud de “opiniones” divergentes desde cada país, impidiendo así la explotación de los éxitos militares.