Hay que contar la cosa para que no se olvide y conste en acta. Sólo nos faltaría que callar y seguir tragando la mierda que como el volcán de La Palma, vomita constantemente en erupción el partido que nunca debía haber aparecido y que lastró a España, primero con el golpe de estado en 1934 y después al provocar la guerra civil del 36.  Y ahora, no contento de su venganza, la destruye en golpe de estado permanente y latrocinio desde la transición. Tomó el poder por el gran atentado 11 M y ya no lo soltó. Tampoco soltó quien lo planeó; sólo destruyó todas las pruebas. Pero su carrera delictiva es muy larga y empieza cuando su creador Pablo Iglesias y único diputado fue por primera vez al Congreso y anduvo a leches sacándole la pistola a otro correligionarios. Los dictadores rojos son todos muy violentos, y éste es un partido de dictadores.

Ahora esta tropa inmunda o atajo de sinvergüenzas, bandidos, chupones y corruptos que es lo menos que se les puede llamar, están arreglando el mundo que ellos destrozaron, en el 40 Congreso de la ciudad del Turia, río que si vas a Valencia no verás. Lo mismo que nunca verás lo prometido por los sociatas. Excepto lo que no prometieron al mentir y que es el rastro penoso de miseria que dejan por el terreno calcinado. En ellos todo es mentira porque la mentira es su primer arma de lucha política, además de su ADN, y naturaleza de escorpión.

Los enemigos de España y la civilización Cristiana y la no Cristiana allí se reúnen en olor de la santidad que no creen. Los rojos son tan destructivos que no creen en nada, ni siquiera en ellos mismos. Si están hablando dos individuos de esta especie, tampoco lo creen. No creen en nada y por eso terminan en el robo y asesinato, o sea, en el horror inhumano de los países comunistas.

El santo patrono local, a entronizar en la fiesta pagana, es ese psicópata que empezó por meter su tesis falsa, que le hizo un negro al que tras prometerle el oro y el moro no le dio ni una onza de chocolate, y en el que todo es impostado, y plagiado como es él, un plagio de sí mismo.

El quimérico santón pretende su entronización episcopal para ser venerado como invicto caudillo presidente in pectore y, seguir envanecido arreglando lo que no tiene arreglo porque él lo desarregló, y la ralea que le precedió en el cargo. O sea seguir viviendo de sentirse presidente por la eternidad de los siglos amén, que es lo único que le importa. Eso satisface su egolatría patológica y es todo. El mejor día saldrá de obispo diocesano -con este Papa todo es posible- echándonos la bendición para nuestra tranquilidad y regocijo, y para que no olvidemos lo que dijo: "yo no sé por qué os preocupáis todos los días si la luz sólo se paga un día al mes". Tras decirlo subió también el precio del pan. Pues la iglesia anda como la luz que no alumbra o como la economía que no mata el hambre. El doctor crea cátedra de recochineo que le sale gratis y no da más de sí, ni le pidáis peras al olmo, porque todo le da lo mismo y debería estar curándose en un psiquiátrico como Dios manda. Pero, lejos de ser consciente de la realidad prefiere volver loca a media España que para eso le paga y prenderle fuego a España entera y después reírse como hizo Nerón con Roma.

Esto de que los más ineptos, y taraos; los más inútiles, charlatanes y sinvergüenzas, gobiernen un país, es lo que tiene: no puede salir nunca gratis. No se exigen estudios ni pruebas de nada, menos mentales de sentido común, para llegar a político, ni a presidente, excepto el saber engañar, que es algo subliminal que va en el guión. Pero todo eso que para los candidatos es gratis, cuesta más dolor y desgracia de lo que parece a la gente normal. Estos farsantes no actúan gratuitamente si no arrasando valores, principios y la dignidad de un país. En lo económico es como si pasara un tsunami porque como decía Churchill, si pones socialistas en un desierto terminará faltando hasta la arena.

Los socialistas hicieron un daño incalculable en todos los órdenes pero son tan sinvergüenzas que invirtieron los términos para asegurarnos que estamos en la gloria gracias a ellos. En Cuba no hay dictadura, aseguran. Como administradores y economistas no tienen precio y se ve sus vaticinios: en Cuba siguen con la cartilla de racionamiento... ¿Y cómo tienen España...? Como jamás estuvo. Ellos están locos y endemoniados y esto debe tener mal arreglo. Ellos, los socialistos están de fiesta, encantadas y encantados, miembras y miembros, en torno a la paella, encantados/das/des, de la vida. Hay que tener perspectiva de género. Y ser progresistas y feministas y todas esas gilipolleces para rebajarse a su bajura y hacerse entender. Pero estaba con la paella de los buitres que ellos no pagan sino nosotros, y por eso se ríen tanto. Mira que si se les vuelven los granos perdigones... Y las risas, tornan en lágrimas... Pues que les siente la paella como se merecen. Es decir, como una perdigonada a las perdices.