Hola, hoy les hablaré de cómo curar heridas comunes, heridas que los niños y los adultos nos realizamos habitualmente con utensilios caseros, con la bici, triciclos, en la cocina, al tropezar o caernos, arañazos sin sangrado, o simplemente la rozadura de un zapato.

 

Con frecuencia, el día que no estoy en la UVI Móvil, sino en consulta de urgencias de enfermería, acuden padres y madres para que les curemos las heridas comunes a sus hijos y esto es lo que ha hecho que me decida a escribir este nuevo artículo.

Los comentarios más frecuentes son: que no saben cómo hacerlo, que se marean con la sangre o que “no se hacen con el niño”.

 

Para empezar me gustaría decirles que la mayoría de las madres/padres de antes no eran enfermeras/os o tenían conocimientos sanitarios y aún así no nos llevaban al médico para que nos curasen las heridas comunes, pues bien, con toda la investigación y mejora de la sanidad, en esto de las heridas básicas, han cambiado pocas cosas, ustedes mismos lo van a comprobar al leer este artículo.

 

¿Cómo curar una herida de un niño que se ha caído con la bici, o al correr, o ha resbalado con arena, etc?

 

Lo primero y más importante es limpiarla bien, antes y ahora se hace exactamente igual, se debe lavar la herida con abundante agua del grifo, el niño protestará, pero hay que hacerle entender que es necesario para que cure bien (a nosotros también nos protestan pero saben que se lo vamos a hacer igualmente) si les ven dudar ellos aumentan su protesta, por lo que la madre o el padre, irá a buscar a alguien para que le cure y así el niño alargará el tiempo y volverá a “montar la pataleta”, hasta que aparezca la persona con la suficiente autoridad y seguridad, así como el tacto y la comprensión suficientes para hablarle con dulzura pero sin dudar en que le va a lavar la herida quiera o no quiera, en ese momento el niño suele colaborar.

 

Se pueden buscar estrategias para entretenerle, como decirle que sople, que tenga un juguete, que llore pero que no se mueva y así se acaba antes. Si estuviese próxima la hora del baño, mucho mejor, se aprovechará ese momento para limpiarla y se dará menos cuenta.

La limpieza se hará en primer lugar con agua sólo y después se añadirá un jabón cualquiera, lo importante de este paso es aclarar muy bien para que no queden restos de jabón; frotar la herida: se realizará siempre de dentro hacía afuera, para sacar las bacterias hacia el exterior (zona sana) y no acumularlas en la zona central de la herida, una forma de hacerlo puede ser en espiral empezando desde el centro de la herida, para acabar en el exterior de la misma; este proceso se realizará con una gasa (que no deja restos de hilos, Nunca con algodón) se tirará esa gasa y se cogerá una nueva cada vez que realicemos el arrastre de productos como arenilla, chinas, cristalitos, cesped…

 

También se puede utilizar Agua Oxigenada, en vez del jabón o después del jabón, tanto con un producto como con el otro la limpieza se hace por arrastre hacia el exterior con una gasa. Aclarar bien con agua.

 

Tras la limpieza de la herida se debe aplicar un antiséptico, el más común es la povidona yodada (Betadine), siempre y cuando la persona No sea alérgica al Yodo, en cuyo caso se utilizará Hibiscrub solución jabonosa (Clohexidina). El Betadine tiñe la herida de naranja pero permite ver la evolución de la misma y la infección de esta si ocurriese.

 

Ante la duda de si dejarla al aire o no, mi recomendación es que los dos primeros días e incluso el tercero se puede tapar, aunque no del todo, para evitar rozarla o golpearla ya que al ser reciente dolerá más y puede sangrar.

En cuanto pasen los dos/tres primeros días, se puede tapar para salir a la calle y destaparla al llegar a casa, para que se seque y su cicatrización sea más rápida.

 

El dolor y la inflamación de la zona son normales, cuando se tiene una herida, irán disminuyendo con los días, si el dolor es muy intenso o se acompaña de un hematoma importante (comúnmente llamado “cardenal”), se puede administrar analgésico en dosis adecuada a la edad de la persona.

 

Las heridas comunes se deben limpiar y desinfectar todos los días y valorar su evolución.

 

No aplicar en las heridas:

  • Alcohol: Nunca, no solo no desinfecta sino que quema los tejidos ya dañados en este caso, por lo que es perjudicial y además escuece mucho, y la frase de: “si escuece es que cura no es cierta”

 

  • Algodón: cuando la piel no es uniforme como ocurre en el caso de las heridas, el algodón deja restos enganchados en la piel rota, que dificultará la cicatrización y puede producir infección.

 

  • La Mercromina: no es recomendable porque tiñe la herida de rojo y dificulta ver la evolución de la curación. Cuando una herida evoluciona mal y se infecta, los síntomas son: Calor, más Dolor, aparición del Pus (sustancia blanquecina), Inflamación y enrojecimiento (Rubor) de la herida, por lo que con este producto tardaríamos más en ver la infección.

 

  • Aire “Soplado”: se puede abanicar o dar aire con la mano, o con un papel, pero No se debe soplar las heridas porque el aire exhalado no está libre de gérmenes y aumentaría el riesgo de infección de la herida.

 

 *No administre productos que nos recomienden personas que no son agentes de salud: limón, vaselina, aceite, pasta de dientes, bicarbonato, amoniaco, polvos de azol….etc.

 

Acuda a su enfermera cuando la herida sea: por mordedura de animal, si existe pérdida de sustancia (piel, tejido subcutáneo…), cortes profundos que necesiten sutura, en zonas de difícil acceso (espalda, glúteos), en las que puedan quedar secuelas estéticas (cara); las realizadas por arpones, clavos, las muy grandes, muy sucias, con bordes muy irregulares, de gran tamaño o con gran cantidad de cuerpos extraños (patada de caballo con arena y césped en la herida, por ejemplo).

 

Recuerden tener la vacunación ANTITETÁNICA al día tanto en la infancia como en la edad adulta.

 

Una vez cumplidos los 14 años, se debe administrar una dosis de recuerdo de Vacuna Antitetánica cada 10 años para seguir protegidos. (24, 34, 44 años….).

Ante cualquier duda respecto a su vacunación pregunte a su médico o enfermera de Atención Primaria.

¡Feliz Día!