Hoy voy a hablar del inicuo e ignominioso acto que nos tiene a todos soliviantados. Me refiero a la exhumación del cadáver del más preclaro hijo de España, la culminación de todas las fechorías que está cometiendo este gobierno comunista.
 
Con un 42 por ciento de paro juvenil, con una pandemia galopante cobrándose miles de vidas, con seis millones de parados, con tres cuartos de nuestro territorio con problemas de despoblación, con una desindustrialización galopante, con los moros dando por delante y los separatismos por detrás...es esto lo más urgente que tiene que hacer nuestro gobierno?
 
El ciego sectarismo de estos papanatas les está llevando a provocar lo inevitable.  Que las fuerzas vivas del país se pongan en movimiento de una vez y se levanten contra tanta afrenta y tanta injusticia. Llamen me loco o lo que quieran pero la situación ha de reventar por algún lado. No puede ser que el país se esté hundiendo en la miseria y que nuestros preclaros próceres no tengan otra cosa que hacer que molestar el descanso de un hombre que lo único que hizo es entregar su vida por el bienestar de los españoles.
 
Llamo una vez más a los patriotas a que dejen sus discordias por matices y fruslerías y que nos unamos de una vez para salvar la patria de tanto desaguisado. Mis parientes son todos del PP y no dejan de llevarse las manos a la cabeza ante tanto desatino. Una cosa es la búsqueda del centro perdido de sus dirigentes y otra lo que de verdad piensan sus votantes, asustados ante la implantación del comunismo que se nos viene encima.
 
Que el águila de San Juan nos acoja a todos bajo sus imperiales alas y que todos juntos empecemos la tarea de hacer un país grande de esta nuestra patria. ¿Por qué tanta dispersión de voto si todos pensamos más o menos lo mismo? Que les den por saco a sus dirigentes neosocialdemócratas y atraigamos a esta gente a nuestras filas haciéndole llegar nuestro mensaje y nuestras ansias de levantar el país.
 
No al comunismo, no a una victoria de este 90 años después de que fuese derrotado en el campo de batalla, no al ultraje a nuestros muertos, no a la pobreza que amenaza con apoderarse del país. Basta ya de una vez, por las buenas o por las malas hay que poner punto final al latrocinio, a la desunión y a la decadencia de España.
 
Hay que dejarse de una vez de salvar a la patria desde el sofá de casa con el WhatsApp y levantar las posaderas y moverse. Una gran manifestación que rodee el congreso y haga saber a los sicarios del comunismo que hasta aquí hemos llegado y que no pasaremos ni una más es totalmente necesaria por no decir acciones más contundentes.
 
Nos roban con la luz, con las gasolinas, con los injustos impuestos, con el tabaco, con las bebidas y con todo lo que se mueve. Por la subida del impuesto sobre el té comenzó la guerra de independencia americana...que más tiene que pasar para que movamos las posaderas de una vez? Es necesario soportar además los ultrajes a nuestros muertos?
 
La batalla por la salvación de nuestra civilización ha comenzado. El comunismo asiático y el islamismo quieren cambiar nuestro modo de vida y nuestras creencias.  Levántemonos contra ello, dejémonos de WhatsApp y luchemos todos juntos por una patria gloriosa y una civilización fulgurante.
 
No más palabras ni más banderías. Es hora de la acción. La injusticia que se va a cometer contra el reposo de tan insigne hombre debe ser la chispa que haga saltar el polvorín por los aires. Debe ser la llamada que una a todos los que aman a la patria y a Cristo. Dejemos a las "élites" con sus pajas mentales y vayamos todos juntos por el camino de la grandeza.
 
Por eso llamo a nuestros líderes para que convoquen una gran manifestación de aviso. Presidida por nuestra verdadera bandera, la rojigualda con el escudo imperial, dejémonos de complejos de una vez y de remilgos políticamente correctos.
 
Que el ondear de nuestras banderas avise a estos ganapanes de que o nos dan la patria, el pan y la justicia o arrasaremos con todos y con todo hasta que nuestra patria vuelva a ser un lugar digno y honorable.
 
Me voy ya por hoy a limpiar la avena y el trigo para la siembra del Otoño. Separaré el grano fructífero de las semillas de las malas hierbas. Que Dios nuestro Señor haga ver a los españoles que clase de malas hierbas nos están gobernando y que despierten de la borrachera de fútbol, alcohol y drogas que los tienen sumidos en la indolencia. Ante la última injusticia llega la hora de hacer algo grande. Hagámoslo.