Es Santa Cruz de Tenerife una capital de provincia que no se distinga por un notable patrimonio escultórico en sus calles y plazas, por el contrario, éste es escaso. Sin embargo, si pueden presumir los chicharreros -y los canarios en general- de ser los depositarios de un conjunto escultórico excepcional, por la obra en sí misma y por la importancia universal de su autor. Nos referimos al monumento realizado por Juan De Ávalos, que se eleva en la intersección de la Rambla de Santa Cruz con la Avda. Francisco La Roche. Así lo considera en su informe de 2018 la Real Academia de Bellas Artes de Canarias de San Miguel Arcángel: «Poseer una obra de la categoría artística de la de Juan de Ávalos, Académico de Número de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid (1974) y de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes (1880) y Gran Cruz de la Orden de Isabel La Católica, honra sin duda el patrimonio artístico de Santa Cruz de Tenerife».

A esta circunstancia debemos añadir la tasación del conjunto escultórico que de él hace la Fundación Juan de Ávalos, que alcanza 45.000.000 de euros (cuarenta y cinco millones de euros), en base a la valoración del conjunto de la obra del escultor realizada por  don Javier Morales Vallejo, doctor en Historia del Arte, ex subdirector del Museo del Prado en el período 1975 a 1981.

Estamos pues, sin ningún género de duda, ante una de las figuras escultóricas del siglo XX, siendo su obra, patrimonio indiscutible de nuestro legado cultural.