Las grandes entidades financieras, La Caixa, Santander, BBVA, Sabadell e Ibercaja, anuncian en total el despido a través de ERE – Expedientes de Regulación de Empleo - de cerca de 18.000 trabajadores. El que más La Caixa, ya unida con Bankia, pues ellos solos quieren echar a 8.291 empleados.

La explicación es sencilla, quieren ganar más, que no es lo mismo que querer no perder. En este segundo caso hasta se podrían llegar a entender ciertos ajustes, pero es que en el año 2020 no han perdido. En general han ganado menos, pero perder, lo que se dice perder, no. Y ni siquiera han esperado a una posible recuperación de beneficios una vez se supere la pandemia.

La Caixa y Bankia, cada uno de ellos por separado han ganado 1.381 y 220 millones de euros respectivamente. El Banco de Santander tuvo un beneficio ordinario de 5.081 millones de euros, llegando repartir dividendos anticipados en noviembre pasado e informando de un nuevo reparto inminente a costa del resultado de 2020. El BBVA ganó 1.305 millones de euros. El Banco de Sabadell 2 millones de euros, siendo el que menos ha ganado. E Ibercaja ha tenido 23,6 millones de beneficio.

De esos menores beneficios la pandemia ha tenido bastante que ver, pero no solo, ya que podemos perfectamente pensar también en una mala gestión. ¿Por qué? Pues porque hay que tener en cuenta que las ayudas a la banca, a lo que oficialmente no se llamó rescate aunque si lo fue, han supuesto a fecha de hoy para él Tesoro Público español un total de 42.561 millones de euros. Cifra escalofriante. ¿Qué han hecho con el dinero? ¿tapar agujeros? Si ha sido así, no era un agujero sino más bien un pozo sin fondo.

¿Y qué pasa con la responsabilidad? puesto que los salarios de los directivos de la Banca en 2020 fueron considerables y cobran lo que cobran por algo, sin embargo de rendir cuentas se habla lo justo. ¡Pues no son nadie ellos para auto justificarse y buscar culpables varios! El sueldo de la presidente del Banco de Santander fue de 8 millones de euros, el del BBVA 3,5, el del Sabadell casi 2, el de La Caixa 1,1 y el de Ibercaja por encima de los 400.000 € año, siendo este el que menos gana.

Incluso para salvar la cara anuncian o que no se han subido sus ganancias o que han renunciado a parte de ellas, y todo de cara a publicidad y vender buena imagen, dado que las renuncias suelen ser simbólicas.

 Yo a todo ello lo llamo usura, que por muy lícita que pueda ser, ahí está como hecho constatado, ya que esta consiste en buscar ganancias excesivas a costa en este caso de los más débiles, los trabajadores.

Hablar de moralidad con dinero de por medio no tiene sentido, son incompatibles, pero al menos algo de solidaridad no vendría mal, y sobre todo tendrían que ponerse, aunque solo fuese un poco, en la posición de los trabajadores. Estos, 18.000, y sus familias, se encuentran abocados al desempleo, la necesidad y dificultades.  

Estoy a la expectativa de la reacción del Gobierno, ya que a la Dirección General de Empleo del Ministerio de Trabajo, al tratarse de trabajadores radicados en diferentes Comunidades Autónomas, es a quien compete el conocimiento de estos ERE, regulados en el art. 51 del Estatuto de los Trabajadores.

Tenemos en España un gobierno social comunista y teóricamente deberían defenderles, pero lo dudo. Este gobierno es mucho de declaraciones pomposas que se contradicen con los hechos que suelen ir en la dirección opuesta. Los trabajadores deberían de darse cuenta, ya va siendo hora de ello, que ni el socialismo mal llamado democrático, y menos aún el comunismo, les defiende o ampara. Solo les da bonitas palabras y vanas esperanzas. Hoy en día el socialismo está más por el globalismo, el feminismo, el colectivo LGTB y otras problemáticas más fáciles de contentar, entre otras con subvenciones, generándoles además mucho juego político.

La política, ahora hay elecciones en Madrid, llena todas las portadas y preocupan principalmente a medios y a mucha gente. Estas elecciones son muy importantes, está claro, pero tengo la impresión de que ante la cuestión social se suele mirar hacia otro lado.