Declaraciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid sobre los PGE durante un almuerzo con la Junta de Gobierno de la Cámara de Comercio de EEUU en España
 
En una democracia avanzada no hay hueco para atacar ni a la historia ni a la verdad ni a la unidad nacional. Todo lo que estamos viviendo son actos de cobardía y de involución institucional, y de manera, por cierto, sin precedentes en nuestra historia reciente. Hoy nos estamos todos los días encontrando con nuevas noticias desesperantes, con acuerdos con el entorno político de ETA, con los separatistas, que son los que negocian los presupuestos de todos los ciudadanos, especialmente de Madrid.
 
En un momento en el que se está dando una circunstancia nunca vista en el mundo y es un gobierno arremetiendo directamente contra los intereses de su capital con el único fin de mantenerse en el poder, sin una idea clara de qué quiere hacer con su gobierno, solo mantenerse en el poder.
 
Mientras, sus socios son los que tienen claro que hay que desdibujar todo lo construido en esta España próspera, de 40 años de entendimiento entre hermanos de izquierda a derecha, que buscaban un único fin, que era la paz, el futuro y el entendimiento. Estos socios ahora pretenden deslegitimar las instituciones y todo aquello que les recuerda a sus límites.
 
El indigenismo es el nuevo comunismo, Cuba es una dictadura; y en Venezuela no hay garantías electorales ni se respeta el Estado de Derecho, no digamos la empresa, la propiedad privada ni la vivienda ni tantas otras cosas, tal y como ha denunciado actualmente la misión de observadores de la Unión Europea en estas últimas pseudo elecciones,  donde, por cierto, el papel del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha sido, a mí juicio, bochornoso.