Creo ser inasequible al desaliento, objetivo prioritario de mis educadores y  formadores. Me parece haber respondido a sus lecciones porque, si llevo más de  setenta años insistiendo en lo mismo, puedo empezar a pensar que lo soy. No sé si  lograré el objetivo pero, mientras respire seguiré en esa línea.  

¿Cuál? Pues simplemente la explicada mil veces: abrir los ojos y destaponar los oídos  de mis coetáneos para que se enteren de la realidad vigente en la vida política, social,  religiosa…. ¿Por ser el ―único listo‖? –No, evidentemente, ni me ha pasado por la  cabeza… lo que no es óbice para declarar que no entiendo cómo la gente no ve ni oye  lo que tiene ante sus narices o hace más ruido que las campanas.. 

¿Cómo es posible que gente tan inteligente y observadora, pues publica libros, da su  opinión diariamente en los media y discute en las tertulias ignora quién y cómo  gobierna el Mundo actual? 

Intento comprenderlos y no lo consigo.  

¡Admirados amigos y defensores de idénticos ideales y compañeros de luchas ideológicas seguís empeñados en explicar con análisis profundísimos lo que ocurre en  el mundo, como por ejemplo, el hecho de vernos gobernados por gente tan cretina  como la autora de la decisión que leemos al iniciar este artículo y no veis la real y  sencilla razón de cuanto ocurre en España! 

A ver si consigo hacerme entender.  

En España el binomio de canallas miserables detentador de las riendas del poder  absoluto que se ciscan en el Parlamento y en los Altos Tribunales Supremo y  Constitucional, llamados Supremos y Constitucional, que utilizan las hojas de la  Constitución para usos sanitarios innobles, y sobre todo eso hacen de su real gana la  única Ley sin provocar un levantamiento general… Pero no es lo más grave, lo  fundamental radica en esta realidad: desde el 22 de noviembre de 1975, cuando vino a  celebrarlo toda la purria de la política universal, todo cuanto se ha decidido en nuestra  Patria –incluida la santísima Constitución que algunos no votamos—se ha limitado a  ser acatamiento sumiso de las órdenes del ―Dueño Supremo del Mundo‖, la Sinagoga  de Satanás y desde el momento en que el Sucesor traidor y perjuro heredó al Caudillo,  y desde Suárez hasta Rajoy --y por supuesto el tiempo siguiente-- no se ha tomado 

ninguna decisión sin la anuencia, o mejor dicho, sin ajustarse al programa  elaborado por los hijos de Satanás, ya en vida de Franco. 

No entra en mi sesera que esto tan simple no lo entienda gente tan inteligente como la  aludida y le estén buscando explicaciones a lo que no tiene vuelta de hoja. 

Los cuarenta y cinco años transcurridos desde aquel 22 de noviembre no es más que  una colección de argumentos probatorios de mi “ingenua” explicación…  ¡Inocentona, pero la única real! Quienes tenemos mentalidad matemática y científica  sabemos muy bien cuando una teoría tiene base y asumible. A diferencia de quienes tienen mentalidad ―literaria‖ y ―poética‖ --o sea ―política‖—pero con los pies  en el aire, sin cimientos ni fundamentos. 

No pierdan el tiempo más y convénzanse de esta realidad: el único señor y dueño de España es el Sionismo globalizador, perfectamente organizado a lo largo de un bi milenio, desde que San Juan Evangelista nos lo descubrió y le puso nombre.  ―Sinagoga de Satanás‖. 

Queridos correligionarios, crean en lo que ustedes afirman creer y entiendan los que  definí en mi tesis de grado como ―la Ley de la Historia‖, descubierta por San Agustín ―la guerra a muerte entre las Dos Ciudades‖ y déjense de bobadas ―científicas‖.  Acepten atenerse a la ―realidad‖ más objetiva, la más probada que existe como son,  las leyes que rigen el mundo por decisión del su Creador. ¡Tiren los complejos por la  ventana! Saborearán la felicidad que proporciona ese simple gesto y la libertad acompañante les permitirá como a mí, reírse de las estupideces convertidas en  ―sabiduría‖ por la ―la intelectualidad‖… 

Me encantaría encontrara al genio capaz de explicarme todo cuanto está ocurriendo en  España y que, ni por asomo, es posible acaezca en ninguna otra nación, ni siquiera  de las que viven casi en la prehistoria, pero ocurre en la Nación que ha civilizado  a medio mundo. 

¿En qué nación gobiernan los que anuncian su firme propósito de aniquilarla? ¿O  prohíben el uso del idioma de la nación? ¿O los asesinos marcan el rumbo de la  política y los criminales se sienten en el Parlamento? ¿O es el Gobierno quien ―destruya la empresas‖ e impida trabajar, ara que los ciudadanos se mueran de  hambre y puedan esclavizarlos? ¿Don diecisiete hembras y tres machos demuestren,  cada vez que hablan, que la imbecilidad no tiene sexo? Espero tener la suerte de  toparme con ese genio capaz de explicarme todo lo expuesto y normal en la Nación  más importante de la Historia 

Perdonen mi indisimulado cabreo, pero no puedo escribir ya de otro modo, o exploto.

Nunca hubiera creído posible tanta imbecilidad en mi Patria, tanta cobardía, tanta  castración, hasta hacerme dudar sobre si aún nacen hombres-hombres en España y los  que han nacido han dejado de serlo. 

Recuperaré la Fe en mi Patria cuando vea a los militares izando las banderas de  España, en los ayuntamientos de Cataluña y Vascongadas, y goce del espectáculo de  ver huir como ratas por las alcantarillas a todos los chulos que hoy nos desprecian (lo  saben hacer muy bien y tienen práctica) Mientras tanto, dudaré de la virilidad de  nuestros militares, sobre todo de los que aun ejercen de tales.