Lo hemos resistido todo: el engaño de una Reforma. La razones de Estado que se fueron sustentando a medida que se necesitaron: asesinato de Carrero Blanco, matanza de Atocha 55, 23-F. La presencia como gran figura política y amigo del Rey perjuro, adúltero y evasor de una fortuna conseguida de “mordidas”, el cabrón de Santiago Carrillo, el asesino de Paracuellos de Jarama y de otros lugares. La escalofriante cifra de 1000 asesinados, varios cientos de heridos físicos y psíquicos de por vida y cientos de exiliados de su lugar de nacimiento por parte de una banda (ETA) constituida por burgueses, estudiantes y fracasados escolares con la complicidad manifiesta de las instituciones vascas y del llamado “nacionalismo vasco democrático”. El fortalecimiento del independentismo en Vascongadas y Cataluña auspiciado por los diferentes gobiernos de la Corona, de los Poderes del Estado y demás instituciones del Reino. Una cifra indeterminada de varios miles de criaturas asesinadas en los vientres de sus madres, asesinatos subvencionados por el Estado de Derecho. El atentado terrorista musulmán con más víctimas mortales de cuantos se han producido en el mundo. Una invasión extranjera de todas partes del mundo con sus ya evidenciadas consecuencias étnicas, culturales y de orden público. A un anormal congénito, José Luis Rodríguez Zapatero, hoy gran asesor del gorila Maduro. Crímenes alevosos contra infantes y adolescentes que ni por asomo han contemplado, que menos, la pena de privación de libertad perpetua. Las afrentas de las autoridades de Gibraltar, que no dudan acosar nuestra presencia en la zona, aunque sea la parte que nos han dejado. Ser el país de Europa con el mayor número de mafias procedentes de todas partes del mundo. La ley de memoria histórica socialista implementada sin rechistar, salvo por unos pocos, acatada y puesta en vigor en primer tiempo de saludo por el Ejército y el amén de la Jerarquía de la Iglesia. El alzamiento catalán, con todos sus alzados hoy puestos en libertad y engrandecidos por su hazaña. La profanación de los restos mortales del Caudillo con el apoyo inestimable de Jorge Mario Berglogio, por el que seguimos pidiendo en todas las Misas. El robo de nuestras aguas territoriales por Marruecos, país al que venimos dando una muy considerable suma de millones de euros porque controle que los subsaharianos no nos invadan, ya que hasta para controlar eso somos incapaces. Y hoy ya, habiéndose superado el punto de inflexión y en caída libre, a un Gobierno del PSOE totalmente incompetente que coaligado con lo más abyecto del país terminará asaltando el Estado de Derecho para cuyo asalto da carta de naturaleza al insulto, y cuyas fuerzas políticas no dudan en emplear la violencia contra las personas y las cosas. A lo que agregaría todo lo demás que ustedes quieran, con lo que seguro estaré de acuerdo

No recuerdo si lo he dicho antes, pero lo vuelvo a repetir. Nunca he creído que fuéramos una raza distinta al resto de las naciones de Europa, ni he ponderado nuestras virtudes más allá del hecho de que en determinados momentos históricos estuviéramos bien gobernados, por eso jamás he confiado en eso que dan en llamar “las virtudes innatas del pueblo español”, que a todas luces se demuestra falso. Tan falso, que somos el único país del mundo que en la parte que más nos beneficia tira por tierra su historia.

España en boca de todos, y por los suelos. Aquí el Gobierno manda y ordena, cuadra y pone firmes porque el Estado no funciona, pero en Europa es una mierda. Y tal es cómo nos consideran, que nos han dicho a la cara: son ustedes unos ineptos, incapaces de salir solos adelante y mejor sería que nos cedieran el país para que lo gestionáramos nosotros. Que de hecho ya es así.

Deberíamos volver a sacar al encantador Burro de Mijas con el consiguiente paleto español como reclamo fotográfico de turistas y volver a colocar sobre el televisor el toro y la gitana. Que es lo nuestro. La esencia que nunca hemos perdido.

Pero ojo a quién echamos la culpa de esta debacle que se viene sosteniendo cuarenta y cinco años. Ojo, no sea que también en esto fallemos, que es muy posible, porque un pueblo que deja formar gobierno a un psicópata coaligado con chusma y sostenido por la gentuza que quiere romper España debería ser más prudente a la hora de señalar culpables. Más valdría que diera un paso adelante y se echase la culpa así mismo.

Económicamente insolventes, decididos a procesar al Rey Emérito como advertencia al hijo para que en todo lo que tenga que ver con el bien de España mire para otro lado, con Vascongadas en la recta final hacia la independencia y el Gobierno pendiente de ampliar su ley de memoria histórica, me dirán si la situación de España no reclama un cirujano de hierro.

Un cirujano de hierro enérgico y firme, capaz de orientar esta situación y transformarla. Un hombre que desmantele los procesos independentistas en marcha y dé respuesta a la inmigración desbordada, porque su falta de control es un atentado contra la libertad nacional. Un Director emprendedor, una personalidad fuerte con una visión clara de lo que se necesita y de cómo ha de gestionarse. Un hombre exitoso por su dualidad a la hora de aunar una visión de conjunto y con una innata capacidad de intuición. Y por encima de él, y sólo si cumple, un Rey responsable no tanto de la gestión política como del apoyo a un gobierno, órgano encargado de velar por los intereses de la nación española. De momento demos un dato publicado, el creciente desdén de los jóvenes hacia las instituciones liberales, siendo significativo que el 64 % cree que un golpe militar es legítimo en una democracia.

Que sigan los demás con sus festines”. Nos vuelve a decir José Antonio desde su visión clara y con sus argumentaciones rotundas; él, que no regateó esfuerzos ni dejó ninguna propuesta por hacer ante la inminente catástrofe que percibió, como hoy percibimos, en el acontecer de España.