Que no les engañen señores, el feminismo radical y sus consecuencias, esas  que estamos viviendo en ésta desgraciada era que atraviesa nuestra nación, les ha venido de perlas a algunos “hombres” que haciendo gala de su espléndida generosidad en todos los aspectos nos brindan sutiles joyas puntuales en su comportamiento que hacen las delicias de todos. Soy una mujer de 38 años, no soy una mojigata, cuento en mi haber con más relaciones de las que hubiera deseado para mi propia hija de haberla tenido, pero que sea una persona de carácter liberal no me exime de sentir nostalgia hacia tiempos en que los hombres se comportaban como tales,  el arcano sentimiento que me trae hasta éstas líneas no es más que el  deseo de gritar de esta alma antigua que hoy les habla.  La reticencia de los hombres de hoy a mantener relaciones serias es por causa de la precaria situación económica actual, del amplio mercado sexual, fácil y constantemente al alcance en las redes sociales o a ambas, cuando conoces a un hombre por medio de algunas de éstas redes y vivís a unos cientos de kms, no demasiados, y él te dice que no se moverá a no ser que le “ eches el polvo de su vida”  o directamente te dice que tendrás que ser tú la que lo visites a él y te presentes en la puerta de su casa como un paquete caliente de Amazon, es realmente culpa de ellos de su grosería, de su falta rotunda de clase o de la cantidad de mujeres que ondeando la bandera del feminismo recalcitrante se han cargado la educación, las buenas maneras y por qué no decirlo, la magia?

Cuando un hombre te invita a cenar o a comer por primera vez y sin tener en cuenta tu situación económica ( previamente sabe que estás en paro) y teniendo él ingresos, deja que pagues tu mitad de la cuenta aduciendo que te está haciendo un favor porque lo que queremos es igualdad y él te la está cediendo, esto te gusta, te atrae, te empodera como se dice ahora, mujer, te dispone a que la velada se torne más…. Intensa? O por el contrario te sientes humillada, presa de la desconsideración? Decepcionada? Éstas son las “bondades” que el neo feminismo abanderado por unas cuantas mujeres con poder en las altas esferas, ministras con un sueldo estatrosférico que sí pueden permitirse todos los lujos de éste mundo con un sueldo que denigra a un país entero, y sin conocimientos a tal efecto, han promocionado hasta destrozar lo sagrado en las relaciones interpersonales. Tú no tienes una mansión, ni un hombre que te regale un ministerio, es muy fácil predicar un movimiento cuando no eres tú la que sufres las consecuencias. La culpa es de ambos sexos. Por dejarse engañar ellas… Por aprovecharse, ellos.