El ejecutivo de Sánchez sigue sin ser transparente y el hecho de que no hayan informado de la dolencia de Carmen Calvo hace que se disparen las alarmas sobre su estado de salud. 

La Moncloa sigue en su actitud de opacidad en torno a los casos detectados en sus instalaciones, lo que hace sospechar que sean más. El caso que más llama la atención es del propio Sánchez. Se ignora si está guardando cuarentena oficialmente o no, tras la cadena de contagios en su propia familia, con su esposa Begoña Gómez y su madre afectadas. Tampoco ha habido datos concretos sobre otras dos ministras infectadas, Irene Montero y Carolina Darias e incluso sobre por qué Pablo Iglesias se salta la cuarentena.

Por su parte el secretario de Estado de Comunicación, Miguel Ángel Oliver, se ha limitado a señalar que "se ha desinfectado algunas de las dependencias de la secretaría de Estado de la Memoria Democrática", así como dependencias de conductores y conductoras de vehículos oficiales, donde se han detectado "algunos positivos", sin dar más detalles al respecto de la situación en el lugar desde el que se toman las decisiones más importantes en estos momentos.