Los votantes del PP están deseando lograr una mayoría absoluta, pero es sólo para desentenderse de la política y poderse dedicar tranquilamente a sus negocios, unos más honrados que otros. Pero desconocen que el poder absoluto corrompe. Y de corrupciones del PP ya hemos tenido ración bastante. Por tanto lo que el partido Popular necesita, como cualquier poder político, es un control y ese control lo ejerce Vox que está demostrando honradez, aunque sólo sea porque después de obtener escaños, hace desde el escaño lo que ha prometido hacer en campaña.

El voto “cerril” al PP, como el voto el paralelo al PSOE, siempre peca de avaricia, ya que se quiere la mayoría absoluta para tener en el gobierno a “los nuestros”. Pero no se olvide que la avaricia rompe al saco, porque si no se obtiene esa mayoría, el poder termina dependiendo de minorías que cogen de rehén al partido que gobierna. Eso es lo que hoy estamos sufriendo.  

Los partidos de la izquierda son más sagaces y desde un principio se apoyan siempre en minorías revolucionarias que les permiten mantenerse en el poder todo el tiempo posible para así, como lo dicen claramente, destruir las bases mismas de la democracia e implantar una sociedad sin clases.

Para poder gobernar con las ideas y el programa que España necesita no conviene un partido que con una mayoría absoluta sea infiel a sus compromisos de campaña electoral, sino un partido que ponga en práctica una política de los buenos profesionales y que no catapulte a los profesionales de la mala política. Así las cosas tenía razón Esperanza Aguirre cuando decía que el triunfo de los ciudadanos que quieren una España en orden y en paz requiere que unos y otros voten a  su propio partido lo que, teniendo en cuenta lo que hasta ahora se ha dicho, pide que los más sagaces de los que quieran votar al PP, se alegren e incluso voten a VOX y hagan de él un partido fuerte que pueda mantener al PP en la fidelidad a los compromisos de orden y de paz que España necesita y que el PP en mayoría absoluta no ha sabido nunca mantener.

Si aprendemos de la historia veremos que lo mismo que en su día a España tampoco la salvó la CEDA de Gil Robles a base de mayorías absolutas, a España sólo la salvará un partido como Vox qué fuerce al Partido Popular a seguir su programa y a cumplir sus promesas electorales.

Vox está demostrando que es mejor para España mantener una minoría política honesta y fiel a sus compromisos electorales que pueda controlar al poder del Partido Popular, que no crear una vez más un poder absoluto del Partido Popular que limitándose a corregir las erráticas políticas económicas del socialismo arruinante, deje intactas todas las leyes que destruyen la educación, la sanidad y la política territorial. Por tanto si usted, perplejo votante, quiere que el PP cumpla sus promesas electorales, vote a VOX.