Mi opinión sobre VOX no es un secreto. Es más, ni siquiera es dudosa pues la he manifestado nítidamente en diversos foros y ambientes profesionales, y de manera especial desde que VOX empezó a poder hacer acto de presencia en los medios de comunicación de masas y en los grandes recintos auditorios… Quedando atrás aquellas plazas y salones comedores de algunos centros culturales o casinos sociales donde éramos los que caben en una mesa redonda. Ahora sería muy extenso retomar todos aquellos argumentos, razones y pruebas recopiladas y aportadas, en gran medida, durante casi 5 años, pero, Dios mediante, las iremos analizando en este Digital.

Entiendo que, a más de uno de mis lectores, y de los que me conocen, les pueda sorprender el hecho de que pretenda escribir un artículo hablando de voto útil y VOX (es más, muchos saben que no soy partidario de hablar de utilidad respecto al voto, en un sentido estrictamente pragmático o racionalista, y que tampoco soy partidario de negar por principio la posibilidad de no votar, o de votar en blanco o nulo, aunque nuestra ley electoral beneficie a los partidos mayoritarios, pues considero que el voto en conciencia o por principios se debe anteponer al voto útil en muchas cuestiones de fondo como las que afectan a la Fe y la Tradición). En este punto, pido a los lectores, muchos de ellos muy buenos amigos a los que admiro y con profundo conocimiento de VOX y de “sus padrinos y obediencias” (conocimiento mucho más detallado y profundo que el mío) que tengan la paciencia y la confianza en mi criterio para continuar leyendo el presente análisis respecto a porqué el voto a VOX puede ser útil si consideramos su vocación de “KateQon”.

Es clave, en primer lugar, tener claro que el término griego “katèchon”, que debe occidentalizarse como kateQon y pronunciarse como katéJon, significa: retener, contener, agarrar, amarrar o impedir. Es un término que ha llegado hasta nosotros a través de la Teología Católica, de manera especial en la Exégesis de la Sagrada Escritura - Nuevo Testamento, y más concretamente de las Cartas del Apóstol San Pablo, siendo él el primero que lo utiliza haciendo referencia a aquello que obstaculiza o impide la acción del Anticristo. En su II Carta a los Tesalonicenses, cap.2, vers. 6 y 7 escribe el Apóstol a los Gentiles o a las Naciones:

  • “Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste. Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio”.

Para los autores clásicos, los exégetas y muchos de los Padres de la Iglesia, aquello que “contiene o detiene la llegada”  del Reino del Anticristo (hecho que no se consumará plenamente, como no lo hizo la Torre de Babel, pues de lo contrario “ninguna carne se salvaría”) fue el Imperio Romano y sus Instituciones, y en la actualidad son aquellas naciones, instituciones u organizaciones por las que ha pervivido mediante el Derecho Romano y la Defensa de la Cristiandad, con sus Valores y Tradiciones.

Eliminar el Derecho Romano y la Herencia Cristiana implica:

  • Eliminar la consideración de ser iguales por ser hijos de Dios en el Bautismo.
  • El Derecho a la Vida y a la Integridad Personal.
  • La Complementariedad de sexos para la plena realización personas l en la Vocación Matrimonial.
  • La Familia formada por varón y mujer como sustento educativo y material de los nuevos miembros de la familia.
  • El respeto a las identidades, particularidades y tradiciones nacionales que hacen a cada nación o pueblo, surgido con el paso de los siglos, como una “nueva criatura” nacida de Dios y responsable ante Él de su comportamiento.
  • La planificación de “los bárbaros” y de todos sus herederos paganos.
  • La planificación, igualmente, de aquellos que, desde dentro, siempre han estado opuestos a la Acción Civilizadora, y posteriormente Evangelizadora de Roma, y de sus naciones herederas (de manera muy especial Francia y España).

Estos opositores fueron los escribas y los fariseos, y en la actualidad sus “hijos y herederos”, aquéllos que buscan la Instauración de un “Reino Mundial” o Nuevo Orden Mundial que se ha sido precedido por la creación (a base de sangre, sudor, lágrimas… y mucho dinero procedente de las sanciones a Alemania tras la II Guerra Mundial y del negocio de la Defensa, Farmacéutico y Tecnológico) de un Estado llamado Israel y por una ideología política llamada Sionismo.

Tras la creación de la Organización de Naciones Unidas, la influencia de la Internacional Social-Comunista y Sionista, así como del Lobby Liberal Sionista, el proyecto de “Reino Mundial” se ha visto acelerado, más concretamente desde mediados del S. XX.

Con el “KateQon” eliminado parcialmente o derrumbado todo estará permitido. La Cultura de la Muerte y la Mentira, características de aquél que inspira al Anticristo, se extenderá plenamente. Lo estamos vislumbrando en la actualidad, de manera especialmente visible, con la promoción de leyes contra natura, sin consideración mínima al más básico Derecho Natural, y opuestas a continuación al Derecho Romano:

  • La Ley del Divorcio, rompiendo no sólo el Sacramento Matrimonial propio de la Religión Cristiana y de muchas otras, especialmente las monoteístas.
  • La Ley del Aborto, rompiendo la continuidad generacional y atacando la razón de ser de la sagrada unión matrimonial.
  • La Ley de la Eutanasia, donde de manera muy especial se cierra el “círculo de la muerte” atacando no sólo al no nacido sino también al que está a punto de morir.
  • La Ley LGTBI, y el ultimo paso con la Ley Trans, con lo que se profundiza mucho más en la satánica Cultura de la Muerte y de la Degeneración Humana.
  • Y todas aquellas leyes y reglamentos de naturaleza “sanitaria”, más recientes, que pretenden violar la más mínima integridad física de la persona, los Derechos de Ciudadanía heredados del Derecho Romano y acabar con los protocolos practicados por aquellos galenos o médicos, como Hipócrates y Galeno, de los cuales los actuales siguen siendo herederos por medio de sus estudios de medicina y del Juramento Hipocrático, aunque se pretendan borrar.

Con una situación presente tal, con tantos males y maldades realizadas, de naturaleza anticristiana y satánica… ¿Quién podrá gobernar así, montado en tantos crímenes y, literalmente, con tantos demonios sueltos? ¿Quién podrá contenerlos y cabalgarlos? ¿Quién será capaz de atraer nuevas fuerzas de contención? Algunos en este mundo deben querer tener tal responsabilidad: Ser “KateQon”.

Es en este punto donde estará la utilidad del voto a VOX. Recordemos nuevamente el concepto de KateQon:

Concepto de naturaleza Teológica y Bíblica. Pervivió hasta el S.XX por medio del Magisterio de la Iglesia Católica. Los llamados “Padres Hispanos”, como San Isidoro de Sevilla, La Escuela de Salamanca y el Magisterio salido del Concilio de Trento, previo al actual Concilio Vaticano II que se ha deshecho prácticamente de toda la Tradición Magisterial, fueron fundamentales para esa labor de “KateQon”.

El concepto de “KateQon” se convirtió, en este S.XX, en un concepto de Teología Política o Filosofía Política por medio del pensamiento del filósofo alemán Carl Schmitt, y en cierta forma a través de los filósofos españoles como Zubiri, Ortega, Unamuno y Marías.

El “KateQon” es, en definitiva, una forma de “neguentropía” que opone o neutraliza la tendencia a la entropía o desintegración de los sistemas humanos (acción que se ve favorecida por aquellos sujetos que obedecen al Lema: Ordo ab Caos) y, por lo tanto, políticos, ya sean éstos Monarquías, Monarquías Parlamentarias, Repúblicas u otras formas democráticas. Schmitt destaca la importancia histórica del cristianismo centrado en Roma y el Derecho Romano como formas de contención de la barbarie, del paganismo precristiano y en definitiva del “reinado anticristiano”. Para Schmitt el “kateQon” es dar forma institucional al “Christianum Imperium” con todos sus poderes gubernamentales, judiciales y senatoriales con el fin de hacer cumplir la Ley, conservar el orden temporal.

Sólo desde esta perspectiva y responsabilidad temporal (como ya la han asumido en Polonia, Hungría, Bielorrusia, Rusia, y antes en EEUU con la Administración Trump, entre otros) el voto a VOX será útil. VOX tiene la oportunidad de convertirse en un instrumento del Plan de Dios para este Tiempo del Fin y en lo que hasta ahora no ha sido al no tener la plena oportunidad: “kateQon” o contención a la barbarie del Anticristo que impera por el mundo actual hasta el Retorno del Rey, Jesucristo.