Tras el gol a los dos minutos de Nacho tras un fallo garrafal de la defensa dell Sevilla,un pase de Marco Asensio, con porte de titularísimo, dejó a Cristiano ante Sergio Rico. El portugués, recién descendido de la Torre Eiffel, se dio de bruces con el gol y remató como lo hace en la Champions. Ese pase de Asensio enjabonó el partido para el Madrid y desencadenó la ciclogénesis explosiva que evaporó al Sevilla.

Todo resultó perfecto entonces en el Madrid, que fue lanzado oleadas sobre el área de Rico. Empezó en la izquierda, con Marcelo y Asensio, pero todos acabaron contribuyendo a esa coreografía perfecta. Kroos, que hizo un gol, y Modric quitaron, mandaron y llegaron. Y Lucas Vázquez y Achraf trazaron también un magnífico plan por la derecha. El marroquí, una fuerza de la naturaleza a la que habrá que apuntar a un máster de centros templados, fue una locomotora en sus llegadas.En una de ellas firmó el quinto antes del descanso.

Zidane premió a Marcos Llorente y Ceballos para acabar con un centro del campo íntegramente español