En España estamos acostumbrados a que el mundo de la “cultura” y la educación sean un feudo de la izquierda progre más radical, y que se sancione a profesores por decir que sólo existen dos sexos o por defender posturas conservadoras. Sin embargo, eso no es lo que sucede en Hungría, donde los profesores universitarios acaban de manifestarse contra la agenda ideológica que se pretende imponer desde Bruselas. Por esa razón, la Sociedad de Profesores Batthyány ha emitido el siguiente comunicado, publicado en distintos medios y por nuestros colaboradores de UNGARNREAL, en el que transmite su honda preocupación por la imposición de estas doctrinas en la política europea que son fundamentalmente opuestas a los valores tradicionales conservadores:

Nos preocupa especialmente que los principios neoliberales y neomarxistas sean cada vez más evidentes y vigorosos en los círculos políticos liberales de izquierda húngaros y en los medios de comunicación que se autodenominan independientes, así como en las ONG que apoyan a estos círculos.

No creemos que la nación sea una construcción histórica obsoleta que pueda y deba ser sustituida por una comunidad supranacional de Estados. Las ideas, en su mayoría motivadas por la economía y la política, olvidan que los ciudadanos no pueden identificarse con las organizaciones políticas supranacionales por el mero hecho de pertenecer a sus naciones.

También expresamos nuestra consternación ante los movimientos que defienden la valorización del papel del sexo social, del género, la devaluación del sexo de nacimiento o la yuxtaposición de ambos. Es natural ser tolerante con las personas que siguen patrones de roles sexuales alternativos, pero nos parece inaceptable la práctica de los grupos políticos y especialmente de los LGBTQ de promover y publicitar la “modernidad” y el “progresismo” de la homosexualidad, la identidad transgénero u otras orientaciones sexuales a los niños.

Una y otra vez nos horrorizan las actitudes anticlericales e incluso antirreligiosas de las organizaciones políticas liberales de izquierda, neomarxistas, “verdes” y otras. No entendemos por qué piensan que la religión es cosa del pasado.

Consideramos extremadamente hipócrita querer negar la ciudadanía a los compatriotas que viven en el extranjero, alegando consideraciones económicas y políticas, y criticar el apoyo que les presta nuestro país.

La Sociedad de Profesores Batthyány protesta contra cualquiera que cuestione o socave los valores tradicionales de la nación, el cristianismo y la familia.

Creemos que estos valores son la promesa de nuestro futuro, independientemente del poder político actual. Por lo tanto, es nuestro derecho y deber defender nuestra libertad individual, nuestra identidad comunitaria, nuestra cultura cristiana y nuestra unidad nacional con todos los medios disponibles.

La Sociedad de Profesores Batthyány se fundó en 1995 con el objetivo de proporcionar un estímulo intelectual a la nación húngara y contribuir así al desarrollo intelectual y económico del país. La sociedad está comprometida con la representación de los valores tradicionales europeos y toma su nombre del conde Lajos Batthyány (1807-1849). Batthyány fue el primer ministro del primer gobierno independiente del Reino de Hungría, nacido de la revolución húngara de 1848, y fue ejecutado tras la derrota de la Guerra de la Independencia contra los Habsburgo (1848-1849).