La consecuencia de los sucesos acaecidos en el seno del PP y la consiguiente voladura de una directiva de delincuentes crea una situación bastante negra para intentar desbancar al gobierno de Sánchez y sus socios criminales. Intentar acabar con métodos mafiosos con Ayuso ha sido la demostración de que esta derecha española está en una situación agónica y con muy poco recorrido.

Casado era un niñato que dentro de la órbita de las nuevas generaciones ha estado medrando y posicionándose para vivir del partido hasta los restos. Casado era un infame que junto a su secretario del Partido generaron una red de mentiras para acabar manchando de corrupción a la presidenta de la Comunidad de Madrid y calcularon mal las consecuencias y se pegaron un tiro en el pie que les ha costado sus respectivas cabezas y sus carreras políticas. 

Malos tiempos para la derecha y peores todavía para una posible solución que acabe con esta ruina que tenemos encima. Después de la vergüenza y de salir corriendo del Congreso, la maquinaria de sacar un candidato que pueda salvar los muebles se puso en marcha y después de un silencio tenso se eligió por unanimidad al presidente gallego Núñez Feijóo, un globalista que ha convertido Galicia en un lugar donde se margina el castellano y donde este individuo ha dejado ver su lado más intransigente con el tema de las vacunas y el pasaporte COVID.

Si alguien puede querer pensar que este personaje puede llegar a un acuerdo con VOX para dar una patada en el culo a toda esta tropa de comunistas, terroristas y golpistas, va listo. El señor Núñez Feijóo nunca en la vida pactará con un partido de derechas como VOX. Este PP está muerto y eso lo vamos a padecer todos cuando veamos que no se puede desbancar al frente popular con VOX solo y que para cuando estos sean un recambio seguro España habrá pasado a mejor vida.

La situación es muy grave y las consecuencias serán bastante negras. Las ideologías están siendo devoradas por el nuevo orden mundial y las elites globalistas. Están borrando todo lo que tiene que ver con nuestras creencias para convertirnos en súbditos amaestrados.

Después de la debacle de la derecha en toda Europa hay brotes de resistencia, Polonia, Hungría e incluso la Francia de Éric Zemmour,pero hay que ser cautos y valientes para lo que se nos viene encima. No es broma. Se trata de defender nuestros valores y los de nuestros hijos. Ni más ni menos.