Concretamente son Enzo, de 20 años y delantero del Real Madrid Castilla, y Luca Zidane, de 17 años y portero del Real Madrid Juvenil A, que aparecen en la lista porque se inscribieron con el apellido de su madre. A pesar de que los dos juegan en el club blanco desde 2004, se les ha inspeccionado porque ambos nacieron en Francia y porque utilizaron el apellido de su madre, Véronique Fernández (sus padres eran andaluces), para evitar la presión mediática que hubiera supuesto tener el apellido Zidane a tan corta edad.

Los servicios jurídicos del Real Madrid ven factible la reducción o la eliminación de la sanción interpuesta por el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), ya que ven su caso diferente al del FC Barcelona, que nada pudo hacer para evitarla. Pero además del caso de los hermanos Zidane, la FIFA ha encontrado a otros jugadores menores con los que no se ha cumplido la siguiente regla de 2009: “que el jugador se haya mudado al país atendiendo a motivos laborables de sus padres (la relación laboral no debe tener relación con el fútbol) o que el jugador sea un ciudadano de la Unión Europea mayor de 16 años”. El objetivo es evitar mercadear con estos niños.

La FIFA también incluye en su listado a otros casos como el de Benjamín Garay, de 15 años, que juega como central en el Real Madrid Cadete A. Según la entidad deportiva, el hermano de Ezequiel Garay debe incluirse en esta lista porque su padre no trabaja, aunque realmente sea su hermano mayor, el jugador del Zenit de San Petersburgo, el que sustenta a la familia.