Según informa Poder Judicial el pleno de la Sala Primera del Tribunal Supremo ha resuelto en una sentencia que el contrato de gestación por sustitución del caso enjuiciado entraña un daño al interés superior del menor y una explotación de la mujer, que son inaceptables. Ambos son tratados como meros objetos, no como personas dotadas de la dignidad propia de su condición de seres humanos y de los derechos fundamentales inherentes a esa dignidad. Es una magnífica noticia y esperemos que cree jurisprudencia.

Entrevistamos brevemente a Alicia Rubio, que valora esta importante resolución en el tema del vientre de alquiler. Alicia Rubio es licenciada en Filología Clásica y profesora de educación física. Escritora y política española, desde 2019 es diputada por Vox en la XI legislatura de la Asamblea de Madrid.

 ¿Cómo valora el hecho de que el Tribunal Supremo considere que la gestación por sustitución vulnera los derechos de madres gestantes y niños?

 Pues lo valoro como muy positivo porque es cierto que se vulneran derechos fundamentales y se cosifica a la madre y al niño convirtiéndolos respectivamente en un envase donde fabricar un objeto que se desea y en un objeto por el que se paga. Esa conversión en mercancía implica poder desechar el producto en cualquier momento si ya no se quiere, o abandonarlo si no satisface las expectativas del cliente. Y supone la posibilidad para los desaprensivos de secuestrar mujeres y hacer negocio. Y ya se han encontrado "granjas" de mujeres para gestar bebes por encargo.

 Es tremendo como los deseos de paternidad o maternidad y la incapacidad de asumir una frustración sirven de escusa para traspasar todas las líneas éticas. Porque en esta figura no hay nada de altruista: la mujer, normalmente necesitada, porque esto se ceba con los más vulnerables, recibe un dinero y los clientes exigen un contrato, ya que hay muchas posibilidades de que la madre se eche atrás porque perciba que no es un producto, sino su hijo.

¿Cree que esta medida puede sentar un precedente, crear jurisprudencia?

Ojalá siente un precedente. Y evite nuevos intentos de leyes que regulen el vientre de alquiler. No se puede comercializar un seno materno y un bebé. Tenemos que frenar esta deriva donde los seres humanos son cosas y su valor solo se ciñe a su utilidad o su posibilidad de ser objeto de consumo. Y esto es un buen comienzo.

Por otro lado, los vientres de alquiler han puesto en el punto de mira para las feministas la evidente humanidad del ser humano en su fase de gestación y puede que empiecen a cuestionarse que si no se puede vender, tampoco se puede matar. En fin, quizá sea mucho pedir....

Una noticia que probablemente pase desapercibida para la mayoría de medios.

Posiblemente sea poco difundida porque mucha gente desconoce su verdadera trascendencia. Y los medios en general son más favorables a la visión contraria.

¿Cree que ante el crimen del aborto al tema de los vientres de alquiler se le resta importancia?

No, no creo que lo uno reste importancia a lo otro. El aborto es algo terrible y, sin embargo está asumido por gran parte de la sociedad. Se ha vendido como un derecho de la mujer y en ningún momento se ha mirado el derecho del otro ser humano a la vida. Se ha dado una visión falsa y edulcorada del aborto, siempre desde una perspectiva. Y en el caso de los vientres de alquiler, la visión que se había vendido era la de los padres frustrados o infértiles que resuelven su problema gracias a una generosa madre, feliz de hacer un bien, ocultando la realidad: una mujer necesitada que se utiliza como esclava temporal, que tiene que dar a su hijo un niño, al que se le despoja adrede de su filiación, una transacción económica pura y dura y una sociedad que, si lo permite, se degrada aún más de lo que ya está por la cantidad de líneas rojas que ha traspasado y aceptado. Creo que estamos de enhorabuena con esta sentencia.