La Educación. Te pones a rascar e investigas un poco dónde han estudiado la mayoría de nuestros líderes políticos , y harías una lista de los mejores colegios privados y concertados del territorio nacional. Y puedes pensar, bueno y ellos qué culpa tuvieron, sus padres eligieron (porque podían elegir) el colegio que quisieron para ellos. Pero sigues rascando y resulta que muchos de ellos, sí ellos, incluída la cursi Celaá, también eligieron privada o concertada ( incluso diferenciada) para sus vástagos, tienen derecho a hacerlo, faltaría más...pero con esa autoridad moral que les caracteriza pretenden arrebatar ese derecho al resto de los españoles.

Lo digo constantemente, esto va del pueblo contra las élites, nada tiene que ver izquierdas y derechas, éstos últimos llevan haciendo lo mismo de manera alternativa con la educación y la Sanidad y ahora se ponen estupendos con las protestas contra la nueva reforma educativa. Pero es que, aunque lo hayan borrado de su programa, también vox quería acabar con los colegios de Educación Especial y apostaban por una educación inclusiva....como he leído hace unos días a un padre que un hijo con necesidades especiales: éstos se creen que esto es la película "Campeones"...
Si los lideres políticos no confían en la Educación pública para sus hijos es porque todos y cada uno de los Gobiernos han hecho reformas políticas no educativas para dejar su firma como una impronta y nos acordemos siempre de ellos o de sus madres (por muy santas que fueran).


En Sanidad. La falta de atención primaria ha hecho que se disparen los seguros médicos privados, esa es otra de las derivas. La Sanidad pública está tan llena de carencias estructurales, no por el año covid, sino porque no se cubren las necesidades que lleva décadas exigiendo el personal sanitario, que aquellos que se lo puedan permitir se pagarán un seguro médico. Si la tendencia es llegar a una Sanidad privada ya sabemos cómo termina la película, mercantilizar con la salud y tratar de sacar mayores beneficios con los más bajos costes será el fin total del trato humano al enfermo.

Tendemos a que el trabajador normal, con escasos ingresos tenga para él y sus familias una educación y una Sanidad mediocres y sólo los ricos tendrán derecho a recibirlas de calidad....

Y el empleo...la depredación de las pequeñas y medianas empresas por las grandes corporaciones será ya imparable, no hay que ser un gran economista ni un analista político para preverlo, antes del virus ya ocurría, imaginad el olor a sangre de la presa herida de muerte, la salivación que les produce a los grandes tiburones...

Y, desgraciadamente, si nadie lo remedia, en las próximas generaciones sólo habrá ricos muy ricos y un pueblo lleno de carencias y falto de derechos.
Lo que estamos viviendo lleva al final del camino, que termina en el momento en el que sólo unos pocos privilegiados podrán tener una vida digna, mucho más que digna y el resto sobrevivirá como pueda.