Estamos asistiendo a una manipulación más por parte de los medios de comunicación del régimen del 78 con este tema de la erupción volcánica de la Palma, importante sin duda, pero que llena y rellena las noticias de los telediarios y tertulias de omisión sin que se dediquen tiempo a los problemas más urgentes que tiene nuestra patria.
 
La lava tapa que un nuevo partido ha nacido. El partido de la España vacía. Al final este será un partido más que preste sus votos al Sanchismo pero es el resultado del problema más grave que tiene España, la despoblación de tres cuartas partes de su territorio. Un problema que desgarrará el país si no se toman medidas urgentes y radicales ya mismo. Y que el régimen del 78 no está dispuesto a aplicar.
 
La lava tapa que estamos en máximos históricos en el precio de la luz y de las energías. Un atraco consumado más al bolsillo de los ciudadanos que se suma a los variados impuestos de distinto pelaje con los que el régimen pretende sufragar el elefantiasico estado de las autonomías.  
 
La lava tapa que nuestras mujeres solo tienen 1.2 hijos por pareja y que se pretende solucionar esto acogiendo inmigrantes ilegales negroides y mahometanos. Dejando listo el choque cultural para las siguientes generaciones.
 
La lava tapa que los independentistas siguen avanzando posiciones hasta provocar la náusea de los que aún creemos en la España Una, Grande y Libre. Asistimos doloridos como se homenajean asesinos impunemente y se blanquean y se les da la razón a la par de excarcelarlos ante la mirada incrédula de sus víctimas. 
 
La lava tapa que España se ha convertido en un desierto industrial y que la extrema izquierda ha iniciado una campaña de persecución contra el único gran empresario que sobrevive en nuestra patria, Amancio Ortega. Pronto seremos un país de funcionarios sin empresas de ningún tipo que sobrevive gracias a los sablazos a los europeos del Norte.
 
La lava tapa que somos el país de Europa con más ninis, y con más desempleo juvenil. Que se fomenta la holgazaneria desde los ministerios. Que nuestros estudiantes van a la cola de todas las pruebas que se hacen en la unión. Que la cultura del mérito y del esfuerzo ha pasado a mejor vida en ese intento de igualarnos a todos por debajo. 
 
La lava tapa que tenemos cuatro millones de parados y que el sector servicios no los puede colocar. Que los alemanes empiezan a protestar de que sufragan ellos nuestro paro y que la situación es insostenible.
 
La lava tapa que según Cáritas el veinte por ciento de la población española está en situación de necesidad. Que los pobres y mendigos aumentan en nuestras calles de locales comerciales vacíos con sus cartelitos de Se vende o Se alquila. Que pronto, con la elevación de precios de los productos alimenticios, asistiremos a escenas de hambre en España.
 
La lava tapa el latrocinio que nuestras "elites" han decretado sobre nuestros ciudadanos para sufragar sus caros gustos. Tales como mariscadas, caviar y champán y mansiones de lujo. Nuevas castas se suman a las antiguas a costa del perro flaco español a quien todo se le vuelven pulgas. Mientras, se persigue la excelencia y a todo al que sobresalga en la industria o en cualquier campo.
 
La lava tapa que el campo español no puede más. Que se está produciendo a precio de coste en muchos productos y que el relevo generacional no está garantizado por la huida del campo de los jóvenes. Pronto dependeremos alimentariamente de países que podrían ser nuestros enemigos en un futuro, con el riesgo que ello conlleva. 
 
La lava tapa el aumento de agresiones grupales y de violaciones en grupo por parte de bandas de inmigrantes.  La falta de seguridad en nuestras calles y en nuestras casas. La expansión del movimiento okupa.
 
Y la lava tapa para terminar los robos y saqueos de dinero público por parte de nuestros políticos mientras tenemos unas fuerzas desarmadas que no podrían defender al país en caso de agresión hacia algunos de nuestros territorios por parte de nuestros fraternales vecinos.
 
Ante este gigante desinformativo ¿qué podríamos hacer los patriotas? ¿No es hora de poner pie en pared ya mismo?