La noche del 13F será apasionante: veremos a PP y Vox gestionar las cartas que les hayan otorgado los ciudadanos

Hasta el rabo todo es toro y hasta el domingo puede pasar cualquier cosa. Pero parece que el pescado está bastante vendido a pesar de la elevada indecisión y del riesgo de que el frío y la lluvia rebajen la participación. El vuelco de Sánchez en la campaña apunta a un mejor resultado para Tudanca del esperado. Por su parte, que Casado en este momento no planee arropar a Mañueco sino quedarse en Génova evidencia que sus expectativas se están desinflando.

Quien mantiene el entusiasmo de siempre es Vox. Sus primeros espadas se han echado la furgoneta a cuestas recorriendo la comunidad más extensa y más despoblada de España. Sus expectativas bailan entre bien y muy bien entre cosas porque parten de un solo procurador del común. Si sacan 8, 10, 12 o 14 escaños es irrelevante. Lo relevante es si esos escaños serán decisivos.

Y todo apunta a que sí. La duda es cuánto de decisivos. Si Mañueco gana, Vox podría apoyar desde fuera exigiendo algunos peajes y en todo caso advirtiendo que la investidura es una cosa y la legislatura y los presupuestos son otra. Pero si Mañueco no resulta ser la lista más votada y requiere de Vox para mantener la presidencia, entonces los de Abascal sí exigirán formar parte del gobierno.

Al menos es lo que publica El País sin que en público lo haya verbalizado ningún dirigente de Vox. ¿Quizás para calentar el ambiente? Lo mismo podría decirse del titular de ElConfidencial.com que afirmaba que los populares estaban dispuestos a repetir las elecciones antes que pactar con Vox.

Para el PP no es fácil porque aceptar un gobierno de coalición con Vox es debilitar sus opciones nacionales: la izquierda dirá que son extrema derecha. ¿No decía eso la derecha del PSOE tras pactar con Podemos y no ha pasado demasiado?

Por su parte, Vox está empeñado en su discurso de que el PP es igual que el PSOE y que la única alternativa son ellos. Si se coaliga con el PP rompe su discurso y desinfla sus expectativas electorales en unas nacionales.

Pero si los números no dan, no dan. Lo que está por ver es qué prima más, si la liga regional o nacional. Pero -¡ojo!- porque si el no acuerdo propicia una victoria socialista sería un gran revulsivo para Sánchez y para Vox sería letal al hacerse carne el discurso popular de que la división del voto del centro derecha beneficia a la izquierda.

Esta es la compleja aritmética en la que se encuentran las cocinas políticas en estos momentos. Apasionante menú.

El anzuelo del pescador

ETA marcando al PSOE: el informe de la Guardia Civil deja las vergüenzas del gobierno al aire: pactaron cuando Sánchez lo negaba, les garantizaron impunidad y negociaron el gobierno de Navarra. ¡Asco!

Mexico se 'venezueliza'. López Obrador amenaza a BBVA, Repsol, Iberdrola y OHL. Dice que "abusaron" y ahora pretende cobrarse la factura. ¡Al diablo la seguridad jurídica de las inversiones internacionales! El mejor atajo para la depauperización del país.

Francia nuclear. En medio de la crisis energética producida por la situación de Ucrania, Macrón anuncia 14 nuevos reactores nucleares. Alemania puede seguir suicidándose energéticamente y ser los más 'verdes' de la clase, pero Francia se convertirá en suministrador de toda la UE.