La Derecha o es coraje o no lo es, es libertad o no lo es, es nación o no lo es, así os digo ahora, la Derecha es Europa o no lo es. Y os diré algo más: Europa o va hacia la Derecha o no va.

Estas palabras pertenecen a Giorgio Almirante, político italiano, un gran parlamentario, magnífico orador, escritor y también periodista. Giorgio Almirante fue uno de los fundadores del MSI, el Movimento Sociale Italiano (Movimiento Social Italiano) el partido que agrupó a los derrotados, perdedores y sobrevivientes de una Italia rodeada por los escombros de la tragedia de posguerra

Almirante fue todo un símbolo para esa derecha social que después de 1945 fluctuó entre la nostalgia de una época y un ciclo histórico acabado, y la aceptación de un nuevo período político con nuevas reglas democráticas, sin dejar de ir a contracorriente, pero también sin avergonzarse de sus orígenes ni valores.

Almirante fue ante todo un patriota, y su amor por Italia, la italianidad, su cultura y tradición fue la llama interior que guio toda su vida. Su carisma cautivó a quienes oyeron sus discursos parlamentarios, asistieron a sus multitudinarios mítines o siguieron sus intervenciones mediáticas radiales y televisivas. Sus modos, sus formas, el tono de su voz, su mirada y su actitud eran las del italiano secretamente deseado por muchos.

Almirante vivió los estertores de la RSI, la República Social Italiana, y los tiempos difíciles y heroicos de una posguerra desde il lato sbagliato, el lado equivocado, el lugar de los vencidos. Le toco protagonizar el papel incomodo del dirigente y representante de esos italianos señalados, marginados y estigmatizados por el poder de los vencedores. Hizo suyo el lema “Non rinnegare, non restaurare”, “No renegar, no restaurar”, dejando claro sus objetivos: mirar hacia adelante, avanzar hacia el futuro con la cabeza bien alta, sin olvidar el pasado ni negar la Historia ni la identidad. Su amor incondicional a Italia y su compromiso social lo convirtieron con el paso del tiempo en el referente de derecha nacional y popular y el un político respetado e incluso admirado por sus adversarios.

Un rasgo a destacar de su trayectoria fue que en su proyecto político, audaz y novedoso, había sitio también para liberales, monárquicos e incluso antifascistas, eso sí, leales a la tricolore. Pero esa “Gran Derecha” no llegó a cuajar por ser, tal vez, un proyecto prematuro y avanzado para su época.  No es posible pensar en Almirante fuera de la democracia parlamentaria y la legalidad, y ello quedó plasmado en el derrotero histórico de su partido. El MSI se transformó en Alleanza Nazionale, luego en Il Popolo delle Libertà y hoy pervive como Fratelli d’Italia, en la que aún perdura esa emblemática fiamma tricolore missina -la llama verde blanca y roja- en el emblema del partido hoy liderado por una mujer: Giorgia Meloni

Para Almirante la libertad, el coraje y la valentía de un pueblo y una nación en la defensa de sus principios tradición y cultura, son determinantes para prevalecer y ser soberanos. En el refuerzo de esa identidad nacional que forma parte de una cosmovisión, la Derecha a su vez, es indispensable para ser Europa porque hablamos de una de una Civilización y no de Geografía. Para Almirante esos valores de la Derecha son los que salvaguardan la libertad con coraje, que construyen Nación que también es Europa, y esta solo lo es, si marcha conservando su identidad y tradición.

Seamos como Giorgio Almirante, tengamos coraje, amemos la Patria, seamos Nación, seamos Europa, seamos libres, pero de verdad.