Hasta ahora, el fracaso de nuestro sistema educativo, con un plan distinto en cada legislatura política, se había paliado con la construcción y la hostelería, sectores donde año tras año recalaban miles de nuestros jóvenes fracasados escolarmente. Ahora bien, a partir de ahora esto ya no es posible. Varias son las razones sobre todo en el sector de la hostelería, y una de ellas, y no necesariamente la menos importante, las condiciones laborales. Horarios de 12 horas pagadas como una jornada laboral de ocho, con un día, a lo sumo día y media, de descanso semanal, sin posibilidad de disfrutar un fin de semana completo y en las zonas turísticas sin alojamiento. Lo dicen los mismos trabajadores del sector… “No faltan trabajadores, sobran esclavos”. ¿Se llenará España de negros, libios y demás gente extraña para dar cobertura a este sector del que tanto dependemos? De momento ya hay restaurantes de comida española regentados por chinos donde acuden, por más incomprensible que parezca, españoles… Peldone, me ha pedido toltilla española, ¿velda?…  

    ¿Hacia dónde vamos? Yo lo tengo claro: Estado dependiente, sociedad desestructurada… Territorio sujeto a la administración y gobierno de la Unión Europea que disimulará su condición de “colonia” porque no llamaremos a Bruselas “metrópolis”.

    ¿Exagerado? Pues consideren ustedes los datos, y digan cómo se puede rectificar la larga marcha de esta España amoral sostenida en la corrupción política, económica y social, en la bronca política, en la ineficacia, en la dependencia del exterior y en la falta de justicia. Hemos llegado al punto de inflexión a partir del cual todo puede ser posible…

    Con una inmigración, en buena parte dependiente y delincuencial, desbordada que nos conducirá a la distopía. A la cabeza en prostitución y en agresiones sexuales en “manada”. Y ostentando, todavía no se sabe la razón, el mayor número de adolescentes autistas de Europa. Bruselas exige a España un ambicioso plan de ajuste económico que implica, en primer lugar, poner coto al gasto público, absolutamente desbordado en las tres administraciones del Estado, en las empresas y en los hogares. Implementación de nuevas medidas fiscales (energías verdes, IVA…). Inversiones en materia energética y digital. Advertencia contra la segmentación del mercado laboral y el alto número de jóvenes desempleados, a la cabeza de Europa. Y acelerar los procesos administrativos. Entre otras exigencias, como es advertir sobre ciertas sentencias judiciales no ajustadas a Derecho.   

     Aunque es verdad que el panorama que nos ofrece Europa se nos muestra incomprensible. El panorama que nos ofrece España es absolutamente caótico, inaceptable desde el punto de vista racional. Siendo lo más grave que el sistema político atraviesa una crisis de credibilidad por sus escándalos de corrupción, por su falta de eficacia, por los intereses personales de sus dirigentes y el incumplimiento de sus programas, y por su distorsión de la realidad. Todo ello sostenido por los medios de comunicación, cuyo grado de dependencia con el poder financiero y los partidos políticos ha terminado por comprometer su credibilidad… Sólo hace falta ver la cuadrilla de tertulianos en las diferentes cadenas de televisión y emisoras de radio.

    Consecuencia directa de la quiebra moral de una sociedad que por asumir la corrupción, la falta de soluciones a demandas populares urgentes (trabajo, vivienda…), por la incoherencia de identidad y falta de memoria histórica, y por la ausencia de dignidad en las capas rectoras, ha contribuido a la situación en la que hoy se encuentra España, donde todo puede suceder.

    Así pues, al margen de las condiciones económicas, donde deberíamos centrar el gran problema de España es en los procesos culturales que han transformado la sociedad española, convirtiéndola en lo que hoy es. De ahí la importancia de centrar la situación en dos aspectos, si de verdad se quiere revertir la situación, por más difícil que sea. QUE LO ES. Primero, en el vínculo representativo, es urgente una nueva Ley Electoral. Segundo, advertir la consideración de que este desorden es parte de un proceso global de cuestionamiento del orden social-cristiano que ha combinado la tecnología con los cambios de transformación en muchos ámbitos de la vida social, ausentes de magisterio y jerarquización.

    Pues bien, en esto, la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel D. Ayuso, introduce en el club de los “arrepentidos”, exageradamente alabados y suficientemente promocionados, QUE CADA DÍA SON MÁS, a Fernando Savater -criticado por Don Ricardo de la Cierva y otros intelectuales como “intelectual de pandereta”-, otorgándole, sin más criterio que el suyo propio, el de Isabel (No he sentido mayor sensación de ser impregnada por la verdad que al seguir atenta a lo que este filósofo ha escrito”), la Gran Cruz del 2 Mayo, “máxima distinción” de la Comunidad de Madrid, por haber evolucionado desde el pensamiento libertario (años sesenta), cercanía ideológica a Herri Batasuna (brazo político de ETA) para quien pidió su legalización y confianza en Rodríguez Zapatero, hasta terminar en el liberalismo de Esperanza Aguirre...

 “Comprometido con la democracia, la Constitución y la Libertad, la atemporalidad de Fernando Savater traduce su eternidad en sabiduría y belleza”. Dijo Isabel poniendo ojitos y postureo…. QUE ES LO SUYO Y LO QUE HACE SIEMPRE.