España, es este País de bandos irreconciliables que desde ese manido, mantra y manoseado desde la fatídica transición se denominó " Las dos Españas"

Tal es así que los socialistas y comunistas lo calificaron ya que así están permanentemente polarizando los ejes de la sociedad, pues bien si el bando nacional ganó la guerra civil por goleada aprovechando las cuitas internas entre comunistas versus anarquistas. 

Los comunistas decían aquello de, primero la guerra y después la revolución y los anarquistas de la CNT FAI, a la inversa, el clima entre bandos fue muy sintomático ya que se aniquilaron los unos versus los otros, por otra parte el generalísimo con el decreto de  unificación ya en vigor...

Se hicieron uno, esa táctica de Francisco Franco que no se metía en política pero si trazaba un ardid en el campo de batalla que le condujo hacia la victoria y de ahí a ejercer un caudillaje hasta su fallecimiento.

Pero una vez ganada la guerra civil, se perdió la batalla cultural de las ideas que ahí la extrema izquierda a través de esas asociaciones culturales, parroquias regentadas por curas obreros y los tecnócratas enclavados en el régimen hacían la vista gorda fueron engrosando hasta llegar a las universidades.

Una vez llegando hacia las universidades causando revueltas estudiantiles y como no introduciendo el discurso marxista hasta el día de hoy cualquier reactivación e iniciativa estudiantil nacional se vio y actualmente se ve truncada por todo tipo de ideología de género, separatismo y centros subvencionados en donde ofrecen conferencias e incluso cine fórum.

Curiosamente fue un trabajo de campo el de la propaganda que ha surtido efecto, en eso hay que felicitar al enemigo ya que lo ha hecho de película, es más parafraseando a Carrero Blanco.

" Los comunistas son como los bárbaros necesitan traidores que les abran las puertas"

Al no querer poner un coto a las asociaciones por parte del entonces Arias Navarro, el propio Girón de Velasco, ya hizo un artículo tildado por los aperturistas de inmovilista, a lo que el falangista vallisoletano sarcásticamente respondió.

No somos inmovilistas ya que hemos vuelto al punto de partida.

Bien en España, actualmente hay más partidos en el ministerio del interior que afiliados en estos, abarcando desde derecha, izquierda(socialdemocracia) como Dionisio Ridruejo al que Eugenio Montes, supo responder muy bien diciéndole que si era un hombre de honor que se suicidara y que si no lo era, abre y tírate por la trapa.

Hoy ni más ni menos, ha saltado la noticia en (El español) del pusilánime Pedro J de que en el confinamiento o mejor dicho secuestro del año pasado por este genocida e infame gobierno se creó el proyecto político. Alianza Cívica, en el que lo componen ex de upyd y ciudadanos.

Otro partido de corte centrista, es decir monocolor que es de puro desierto ideológico ya que a lo largo de esta perniciosa democracia el centro se ha disipado cual molécula, véase UCD, CDS, UPYD y ahora Ciudadanos que está al borde de la extinción cual lince ibérico.

En la derecha. Vox ya tiene su escisión liberal como tu patria, España Suma o Valores. Lo que sobra en esta patria son partidos políticos y chiringuitos de amigotes ya que el burdel está lleno y repleto de especímenes que van a servirse y no servir. 

Es hora de acabar con el individualismo de los partidos y de los pueblos y crear un estado social que abogue por la nacionalización de la banca e impuesto a esta, nacionalizar los sectores estratégicos como la luz, electricidad e incluso el agua potable, tierras estériles, de fomentar el cooperativismo, las cooperativas a la postre de un sistema corporativo, una sanidad y escuela pública nacional de valores cristianos, éticos, cívicos y morales.  

Todo ello bajo la lupa del Estado y de un sindicato vertical nacional y social dentro de sus distintas  acepciones.

Sobran los partidos políticos de izquierda, de derecha y de centro ya que los partidos terminan engrosando sus filas de enchufes, de intereses contrarios a los compatriotas y degenerando en corrupción al igual que los sindicatos mayoritarios de UGT Y CCOO.

El trabajo es un derecho y un deber, no un lujo como lo es hoy, otra cosa a resaltar es que con tanto partido que aspira a entrar en ayuntamientos, senado o congreso no va a derrotar la ley D/ Hont al revés se reforzará más, sino que más tarde o más temprano esto producirá un colapso en las televisiones de los españoles ya que tanto partido no cabrá en sus pantallas.

Sin partidos políticos todo ese dinero derrochado en propaganda electoral podría ir destinado a miles de familias españolas que nadan en la miseria, famélicos, parados y se podría potenciar el trabajo eliminando cursos aberrantes de género que son centros de lobotomía donde se corrompe y denigra la feminidad de la mujer. 

No se trata de regenerar el sistema, sino de cambiarlo radicalmente menos es más.

El problema no es que haya que adelgazar el estado como aboga erróneamente el liberalismo para que predomine la usura bancaria y prevalezca el individualismo materialista, es eliminar de raíz sin piedad organismos en los que la izquierda imparte el odio, el aborto, el libertinaje sexual, la pornografía e incluso la sodomía, la plurinacionalidad y el reescribir la historia a su antojo confundiendo a las nuevas generaciones que son el futuro de esta gran nación llamada España.

Un estado para un pueblo y no un pueblo para el estado que supere las diferencias de la izquierda, derecha que abogue por su cultura y tradición cristiana por un ecologismo que proteja a los bosques y campos sin caer en la tentativa mortal de One Jetas subvencionadas.

Los partidos y sindicatos no son en absoluto la panacea más bien son parte del problema ya que el acomodo es llevado hasta sus últimas consecuencias trayendo consigo preocupaciones, enfrentamientos y quebraderos de cabeza.

Cuando ningún político de los actuales  es digno de ser líder y de tener carisma o liderazgo señalando a los culpables de la crisis.

Los bancos, las élites, los oligarcas máximos artífices de esta plutocracia en que el sionismo internacional se infiltra en las tendencias actuales del modernismo para corromper de lleno la espiritualidad.

Los partidos son instrumentos de división y los miembros que lo componen  pura casta endogámica que se junta entre sí para beneficio y lucro personal de portar la ostentación por bandera sin tener sed de justicia social, pan y patria.