En Junio, nuevo atraco en el recibo de la luz.
Ruido y bombo del latrocinio de decenios originado en la liberalización y entrega del sector energético a las manos privadas de los amigos y apesebrados. La factura de la luz que pagamos, encarecida en un 70 por cien desde 2008 gracias a ZP y la transición “renovable”, volverá a recrudecerse gracias a la aprobación de los nuevos mecanismos de cálculo y tarifa para un mayor expolio.

El país que ostenta los más alarmantes índices de paro, desempleo juvenil  y pobreza infantil del mundo desarrollado sufrirá otro nuevo rejonazo a los bolsillos ciudadanos.

El sector energético es convertido en saco de maldades para potenciar y sufragar la Agenda 2030 y las energías renovables ineficientes y caras de empresas vinculadas al poder gubernativo. Mientras, se machaca con impuestazos y trabas a la energía más rápida, barata y eficiente como es la nuclear, y todo ello en nombre de la “economía sostenible”; etiqueta eufemística que tapa el atraco al consumidor y la desindustrialización inherentes al “Gran reseteo” impuesto por el Foro de Davos.

Las élites españolas desmantelaron un sector público protegido, eficiente y barato: el energético desarrollado por el franquismo - asentado en la progresiva tendencia a la potenciación de la energía nuclear para el autoabastecimiento de España-. Lo hicieron Felipe González y José María Aznar, para entregarlo al cambio de cromos entre los partidos del establishment, lo cual origina  y originará las tarifas más caras de Europa, cuando con Franco pagábamos las más baratas para ciudadanos y empresas.

Pese al atraco en ciernes, no esperemos protestas callejeras. La mayor parte de la ciudadanía, anestesiada por los medios mamporreros del régimen, se tragará con pasmo alegre el mensaje gubernamental de "protección al consumidor" lanzado por el ejecutivo “progresista” que proclama su “combate contra las malvadas eléctricas” del mercado. Y nada más lejos de la realidad. Gobierno socialista y empresas energéticas, sumados a la Agenda 2030 y la transición ecológica, son dos de las patas de la dictadura de las élites globalistas que tiene un horizonte pérfido contra nuestra forma de vida y libertades puesto en el año 2050.