El guardameta del Atlético de Madrid, Jan Oblak, sigue siendo el mejor jugador de su equipo esta temporada. Lo demostró ante el FC Barcelona en el Wanda, con su equipo metido en campo propio prácticamente durante todo el encuentro y con un Messi desatado que no pudo romper la hegemonía de uno de los mejores porteros del mundo. El argentino estaba como loco por dedicar un tanto al que será su tercer hijo, pero el esloveno no lo consintió.

Sí consiguió marcar Suárez, que igualó el partido en el 82’. Los blaugrana pudieron adelantarse incluso en el descuento, pero el muro que los de Simeone tienen entre los tres palos vale oro. Saúl fue el que adelantó a los suyos en el 21’ gracias a un tiro de zapatazo, un auténtico golazo que vale un punto para los rojiblancos, que ya son terceros en la tabla.

Otro de los protagonistas del encuentro fue Piqué, pero por motivos muy diferentes. El central catalán fue pitado por parte de la hinchada atlética cada vez que tocaba el esférico durante el partido. Y fue recibido, junto a sus compañeros de equipo, con una oleada de banderas de España y cánticos de ‘Que viva España’. Además, el empate hace que este Barça de Valverde, que sigue sin ganar con Simeone, pone fin a su racha de siete triunfos y se queda a uno del mejor inicio de la Liga, que fue del Tata.