Las personas en proceso de desahucio tienen peor salud física y mental que la población general. Así se desprende de un estudio realizado por científicos de la Universidad de Granada y la Escuela Andaluza de Salud Pública, que apunta que cuando estas personas se están enfrentando a una ejecución hipotecaria se multiplican por 13 las probabilidades de tener mala salud, especialmente entre las mujeres. El riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular aumenta tres veces. También se observa una mayor proporción de personas con depresión, ansiedad u otros trastornos mentales entre las personas desahuciadas.

 

En este trabajo pionero participaron un total de 205 personas en proceso de desahucio, de las que el 59,5% (122) eran mujeres y el 40,5% (83) hombres. El 43,4% de los hombres y el 55,7% de las mujeres tenían edades comprendidas entre los 36 y los 50 años. La mayoría de las personas que se habían enfrentado a un desahucio y participaron en este estudio se encontraban en situación de desempleo (74,4% de los hombres y 53,9% de las mujeres). Muchas de ellas tenían estudios secundarios, aunque en el caso de las mujeres, también universitarios. Para el 45,8% de los hombres y el 42,5% de las mujeres, los ingresos totales mensuales en el hogar eran inferiores a 500 euros.

 

El estudio reveló además que el consumo de tabaco es más frecuente en los hombres que se han enfrentado a un desahucio (56,8%) y en las mujeres (48,2%) en comparación con la población general andaluza (42,5% y 29,8%, respectivamente). Además, hay un mayor porcentaje de personas totalmente sedentarias en su tiempo libre entre las que se han enfrentado a un desahucio (50,4% de mujeres y 35,8% de los hombres frente al 28,6% del resto de las mujeres andaluzas y el 23,0% de los hombres).

 

“Dada la importancia de la vivienda y de las políticas vinculadas a ella como determinantes de la salud, resulta necesario seguir investigando y generando nueva evidencia sobre la salud y los desahucios desde diferentes aproximaciones metodológicas para una mejor comprensión del fenómeno”, advierten los autores.