El Tribunal Supremo (TS) ha confirmado el pasado Viernes que las multas interpuestas mediante el denominado sistema de 'foto-rojo' de los semáforos son ilegales, después de anular una sanción de tráfico grave que se dio mediante este tipo de dispositivos.

Así, la Sala Tercera del TS ha rechazado el recurso presentado por el Ayuntamiento de Catarroja, en Valencia, contra una sentencia del 9 de noviembre de 2014 que inhabilitaba este tipo de sanciones.

El municipio interpuso una sanción de 200 euros y pidió la detracción de 4 puntos del carné a un conductor por, supuestamente, saltarse un semáforo rojo. Además, se imponían unas costas de 2.000 euros al condenado.

El Ayuntamiento consideró que aquella sentencia por la que se anulaba su sanción era «errónea y gravemente dañosa para el interés general», por lo que presentó un recurso para que el TS declarase «que los dispositivos conocidos como 'fotorrojos' no están sometidos al control metrológico del Estado por no existir directivas o reglamentos comunitarios ni normativa española que impongan o exijan dicho control».

Así, el Tribunal Supremo considera que los dispositivos 'foto-rojo', al no estar sometidos al control metrológico del Estado —actuaciones cuya finalidad es comprobar el buen funcionamiento de los sistemas y equipos— no siguen un sistema fiable, y por lo tanto, son de dudosa legalidad.

La asociación de Automovilistas Europeos Asociados (AEA) ha recibido positivamente la noticia, ya que creen que el TS «reitera lo que ya dijo en noviembre de 2015 sobre las infracciones de semáforo captadas por el sistema 'foto-rojo', en aquel entonces sobre otro recurso del Ayuntamiento de San Sebastián. A raíz de la sentencia, el consistorio donostiarra dejó de usar este sistema, pero otras muchas capitales y ciudades españolas continúan utilizándolo.

La misma asociación ha explicado que hace casi una década que se denunció por primera vez un caso de estas características, por la «inseguridad jurídica y la falta de garantías del sistema de captación de imágenes». Por ahora, los distintos juzgados y tribunales españoles les han dado la razón, anulando sanciones impuestas por varios Ayuntamientos siguiendo este mismo sistema. 

El presidente de AEA, Mario Arnaldo ha asegurado que son más de 100 las sanciones de 200 euros y 4 puntos de carné que han sido anuladas en los tribunales: «Es un sistema que, ni garantiza la seguridad vial ni la seguridad jurídica y la presunción de inocencia de los ciudadanos».

El sistema de radar de semáforo, o 'foto-rojo', consiste en la colocación de un radar que se activa únicamente cuando el semáforo donde se ubica está en rojo, de manera que capta las imágenes de cualquier conductor que cruce cuando está prohibido.

La mayoría de quejas sobre este sistema se deben a que los radares no están sometidos al control metrológico del Estado, es decir que no existe una regulación que garantice el buen funcionamiento de los sistemas. Además, no existe una normativa sobre cuánto debe durar la luz ámbar en el paso del color verde al rojo.