Que el COMUNISMO fue y es el mal por antonomasia del siglo XX no seré yo quien lo discuta. Ni soy sospechoso de haberlo cuestionado nunca. Y que la cultura occidental ha necesitado y necesita unir fuerzas para protegerse de este mal expansivo sin lugar a dudas.

Dicho esto y sin fisuras, lo que no podemos es mirar para otro lado, y tragar carros y carretas en la defensa y justificación de las actuaciones de la OTAN que son cualquier otra cosa menos la alianza de “los buenos”, ni en ningún caso, unos caballeros blancos que luchan con arrojo para salvarnos de las garras de fieros dragones.

Que en Holliwood se gasten la mitad de su presupuesto en blanquear su imagen con películas heroicas, no quiere decir que algunos, hace ya mucho tiempo que hemos dejado de chuparnos el dedo.

Después de sus últimas fechorías, en Irak, Siria, Yemen, y muchas otras, cualquiera que tenga dos dedos de frente y esté mínimamente informado, sabe que no es oro todo lo que reluce y que existen intereses muy oscuros detrás de todos estos movimientos teóricamente buenistas. Y cuando el séptimo de caballería anuncia su llegada, no todo son salvas y alegría, y muchos inocentes tiemblan y son arrasados sin motivo ni justificación.

La inmensa mayoría de la información oscura y vergonzante que acompaña a la actuación de estos salvadores de occidente a estos gendarmes del mundo,  allí donde actúan, se oculta muy bien tapadita, por los medios de comunicación serviles.

Pero ya lo de Ucrania es de traca, esto ya es que clama al Cielo. No parece creíble que sean capaces de tanta mentira y montaje informativo. Parece como si los estudios de Hollwood se hubieran trasladado definitivamente a las televisiones europeas en general y a las españolas muy en particular.

Y digo esto, porque me tomo la molestia de mirar y escuchar noticias y crónicas de otras televisiones fuera de España y cogidas con pinzas, todo hay que decirlo, se entresacan algunas noticias que dejan de manifiesto el monumental teatro que nos están vendiendo en occidente, con una imagen totalmente distorsionada de la realidad.

Hace unos días en un programa de la televisión francesa de Le Monde, filial del conocido periódico del mismo nombre, la historiadora francesa Galia Ackerman especialista en el mundo ruso, relataba en directo como caían prisioneros los últimos resistentes ucranianos de la factoría de Azovstal en Mariupol.

Y también comentaba que la mayoría de estos prisioneros, no entrarían en el intercambio con sus homólogos rusos debido a que serán considerados criminales de guerra y que se recabarían las pruebas y los testigos para que en su momento fueran juzgados por el Tribunal de la Haya. Y de no ser así es muy probablemente serán condenados a muerte por sus crímenes.

Ante la sorpresa del presentador franchute,  la señora especialista, relató, como durante años, muchos de estos soldados de batallón Azov, han sustentado una terrible cárcel denominada Iзоляція, que se pronuncia Izolyatsiya  en ucraniano, y que traducido al español sería Aislamiento.

Esta cárcel, ha sido,  una terrorífica prisión donde llevaban durante años a disidentes y combatientes hechos presos durante la guerra que comenzó en 2014 en la zona del Dombass.  Y donde se torturaba con los más horribles métodos a los capturados.

El Pápa Francisco ha sugerido en una entrevista a un periódico italiano (Il Corriere della Sera)  que la OTAN ha provocado la guerra de Ucrania. Y el patriarca de Moscú (Kirill) describe en el mismo periódico como años antes de que estallara el conflicto unos pacíficos manifestantes, entre ellos, ancianos, mujeres y niños, que defendían la cultura rusa, fueron encerrados en el edificio del Sindicato en Odesa al que posteriormente prendieron fuego. Algunos saltaban por las ventanas, mientras que los que se aproximaban para respirar eran asesinados desde abajo tiroteados por los solados y policías ucranianos, y esto según relata el patriarca de Moscú, viéndose en la televisión prácticamente en directo.

Algunos somos conscientes de que en este tema es muy peligroso disentir del relato oficial, y que es un tema tabú criticar al poder, también en el “democrático” occidente. Pero algún día todo esto saldrá a la luz, nada hay oculto que no quede al descubierto. Y muchos sentirán vergüenza de haber despreciado e insultado a los que lo hemos dicho sin descanso. Las injusticias lo son, vengan del lado que vengan. Sin justificar ninguna, ni por afinidad ideológica, ni por lavado de cerebro colectivo.

Y para colmo, lo que nos faltaba en el circo mediático, el festival de eurovisión, con el primer premio ya vaticinado. Todos como zombis comiendo palomitas y aplaudiendo, la farsa. Bueno, no todos, algunos lo hemos considerado un modo sofisticado y fino de tortura por el cual no estábamos dispuestos a pasar, de ninguna manera.  

Francisco Martínez Peñaranda. Escribe para usted de vez en cuando. Gracias por atenderme.