Al principio de esta serie de artículos comenté que, a mi entender, los éxitos cosechados por el Poder Supremo sin rostro se fundamentaban sobre tres pilares principales: la perfecta organización, madurada y mejorada durante dos milenios, ser dueño de la inmensa mayoría de la riqueza de la Tierra y tener el control prácticamente absoluto de los medios de comunicación. Otros factores menores, evidentemente, han ayudado pero  su “potencia arrolladora” se debe, esencialmente y sin la menor duda,  a esos  tres elementos.

Algo hemos dicho ya sobre el primero: sobre la organización y estructura de la “S. de S”. y su modo de actuar, aunque lo principal lo iremos viendo cuando comentemos la aplicación realizada día a día,  que espero sirva para convencer a los lectores de la necesidad de analizar  cuanto acaece a la luz de cuanto vamos exponiendo para poder entender lo que hoy parece incomprensible.

Veamos,  ahora,  el otro “pilar” de sus éxitos:  ese control casi absoluto de todos los medios de información,  de creación y manipulación de la opinión.

Si hemos leído los “Protocolos de los sabios de Sión”llama la atención –a mí por lo menos así me ocurrió—la obligación impuesta a los suyos, de adueñarse de todos los periódicos y los que no sean suyos deben tenerlos a su servicio. Cuando se redactaron los Protocolos no existía la radio, ni la televisión,  ni el resto de medios audiovisuales de hoy en día, por lo cual,  “adueñarse de la prensa”,  debemos traducirlo por “adueñarse de todos los medios de información”. Por otra parte, en esos mismos Protocolos,  ya dejan claro sus autores,  que controlan “todas las agencias de noticias” y presumen de permitir la circulación de las elegidas por ellos.

El Poder Supremo sin rostro siempre ha tenido en mente ese objetivo. Saben mejor como nadie  que “la información es poder” y ellos siempre han aspirado a ser lo que son: el máximo poder existente sobre la Tierra. Pudiendo gloriarse de haber alcanzado el objetivo. Nos miran por encima del hombro, nos ningunean, nos ignoran y desprecian  por considerar --desde siempre-- que los goyim”, tienen inteligencia de bestias.  A mí personalmente,  lo que más me duele es comprobar que los “no judíos” (goyim) no hacemos nada para demostrarles su equivocación, y tenemos inteligencia humana.

Qué pueden pensar ellos de los españoles, cuando los ven soportar, impasibles, un gobierno donde unas féminas con inteligencia de chorlito, juegan a sacar leyes como las de la ex pareja del “macho alfa” --sobre el aborto--, y Sánchez  sigue durmiendo en la Moncloa? Sencillamente,  los españoles…”tienen inteligencia de bestias”,  al ser incapaces de echar a ese embustero y traidor a España,  por mentiroso y enemigo de su Patria, mientras la destruye obedeciendo el plan recibido de la “S. de S.” a tal velocidad que si llega a terminar la legislatura como Jefe de Gobierno, ya veremos si queda algo de la nación más antigua de Europa y creadora del mejor y más trascendental de los Imperios.

La inteligencia luciferina de la Sinagoga sabe muy bien la trascendental importancia de los medios de comunicación. Mediante su uso ha conseguido aborregar al pueblo creador de los Tercios que hacían temblar a Europa. Ha convertido el cerebro de los españoles en  algo inservible,  incapaz de hallar el modo de quitarse de en medio a estos canallas.

No hay programas de televisión en el mundo entero más degenerados y degeneradores que los producidos para alimentar las mentes españolas --terminarán siendo de retrasados mentales. ¿Cómo es posible contar por millones los españoles “enganchados a unas sus pantallas destillando mierda intelectual, chabacana y hortera,  y ofreciendo habitualmente –siempre hay excepciones-- productos repelentes para cualquier inteligencia normalilla? 

Les hablaré de mi experiencia. Hice un curso de director de “cine fórum” (en 1950)  para poder  fomentar la cultura cinematográfica y valorar el arte fílmico. Dirigí cine debates, sobre los grandes directores como Billy Wilder, Ford, Kubrick, Akira, Spielberg, Bergman…  Pues bien,  hace años (¿30? ¿más?) que no piso un cine.  Llgó un momento en que entraba a ver una película y apenas empezada, me asqueaba y me iba. Comprendí que llamar arte al “estiércol” no cabía en mi mente… Me precio de no haberme manchado la vista , viendo una sola película de las dirigidas por maricones españoles, ni de haber leído un solo ejemplar del “País”…

Los “media”, los “medios de comunicación,  al servicio del PSsr” (Poder Supremo ‘sin rostro’) han deformado el gusto de la gente y  prefiere un boñiga a una centolla. Con la cantidad de cosas bellas que alegran la vida no entiendo que se malgaste visitando pocilgas. Con la cantidad de años que arrastro y no he logrado entender a la gente,  viéndola tirar los años de ese modo. Realmente,  la explicación debe estar en la “inteligencia de bestias…”

Sin embargo, cada día estoy más convencido de que el control de los medios de comunicación por los hijos de Satanás, es la explicación de la degeneración de la España de mi infancia, adolescencia y juventud,  en esta otra “democrática y postfranquista” a la que --esos “media”-- pretenden hacer pasar por lo que no ha sido: -- “la de la mayor paz y prosperidad”…-- cuando eso, sí se puede decir del Franquismo, Engañarán a los “jóvenes” --de menos de  sesenta años--, pero nunca a quienes vivimos el franquismo…¡hasta los “rojos” --de ochenta años-- les dirán que “nanay”,  que “con Franco se vivía mejor” Se tenía libertad, no se metían en tu vida privada, hacía todo el mundo –menos los chorizos o aspirantes a serlo—lo que le daba la gana, dormía tranquilo, no había drogas, había “moros” --pero de los buenos, no inmigrantes ilegales “indeseables”-- viviendas baratas, trabajo abundante, etc.

Los medios de comunicación, en manos de la “S. de S.” sirven para engañar al pueblo y hacerle ver lo que nunca ha existido ni existirá y para inventar una Sociedad que no podría subsistir porque se reduce a   “ser Boletín  Oficial del Estado». ¡Su especialidad!