En fin amigos, ayer le tocó a Vox sufrir mis diatribas, y hoy le toca al PP. El partido más traidor a sus votantes que haya dado la historia del sufragio universal. 
 
Asistimos con estupor como el partido creado por el ministro de Franco, Manuel Fraga Iribarne, se ha vuelto socialdemócrata según ha pasado el tiempo, en la búsqueda de un "centro" que más bien indica su desnortamiento actual. Si Don Manuel levantase la cabeza correría a gorrazos a toda la cúpula actual del partido que se supone que era el adalid de los valores tradicionales. 
 
Con más tragaderas que una prostituta en celo, les vemos ir asumiendo, uno por uno, todos los postulados izquierdistas en base a no se cual complejo. 
 
Yo, que vengo de una familia conservadora, veo que los todavía fieles votantes del PP, aunque cada vez mas exiguos, esperan con resignación a que salga algo o alguien a quien votar sin tener que taparse la nariz. Y sin tener que guardarse sus principios y valores en el baúl de la abuela.
 
El partido, sin líder actualmente, por que lo de Casado es un mal chiste, va dando bandazos en busca del centro perdido dejando a la mitad de la población española en absoluta orfandad.
 
Yo que vivo en Castilla y León, he asistido últimamente, debido al fallecimiento de un familiar, al saqueo que hemos sufrido sus parientes a causa del maligno impuesto de Sucesiones y Donaciones, desaparecido en Europa, y aplicado con saña en España tanto por el PP como por el PSOE.
 
Yo que soy antiabortista he visto a un PP con mayoría absoluta incapaz de tener los redaños suficientes para abolir dicha ley.
 
Mis amigos, descendientes de los que bravamente en las trincheras defendieron a la civilización occidental, observan con nauseas como ese mismo PP con mayoría absoluta fue incapaz de derogar la ley de memoria histórica, sembradora de cizaña y de odios y rencores.
 
Mis conocidos, portadores orgullosos de la camisa azul en su juventud, observan incrédulos las ensoñaciones azañistas de los Aznares y los Casados.
 
Y así un largo etc. Y el problema no es de liderazgo, aunque el errático Casado vaya a durar menos que Hernandez Mancha como líder, el problema es de todo un partido, desde los Feijoós a las Sorayas. Esta serie de cortoplacistas deambulan por las tarimas mitineras abjurando de todo lo que sus mayores y ancestros tenían como bueno y fecundo. Las subidas de impuestos de Rajoy sobrepasaron por la izquierda al Partido Comunista, y eso que no había ninguna guerra y ninguna pandemia que afrontar. Y se han convertido en los mayores defensores de ese engendro de las autonomías que además de disolvente, implica el robo sistemático a las sufridas clases medias para su mantenimiento.
 
Los líderes que pudieran reconducir esta vergonzosa situación están arrinconados por los mantenedores de sueldos y salarios partitocráticos. Así pues no se vislumbra nada ni nadie que vuelva al PP a la tradición.
 
Por eso hago desde este artículo un llamamiento a los desencantados votantes peperos, el mismo que hice ayer a los desencantados votantes de VOX, de que abandonen de una vez a estas podridas siglas a'las que nunca han votado con el corazón, y nos ayuden a la creación de un auténtico Frente Nacional sin complejos de ningún tipo.
 
Para salvar España del comunismo tenemos que ser valientes como los de Hernán Cortés en América y quemar las naves de una vez. El régimen del 78 solo nos ha traído paro, despoblación, miserias y desunión. Es una cosa que todo el mundo patriota lo sabe, y los creyentes en los valores que un día hicieron a Europa la luz del mundo también.  Actuemos de una vez con consecuencia y demos los votos a los que nos dicta nuestro corazón y nuestros anhelos que debemos dárselos.
 
Nosotros ofreceremos más pronto que tarde una sólida organización, un líder y una ilusión. Ojalá que todos estos desencantados del PP y VOX vuelvan a marchar bajo nuestras banderas imperiales, que lo están deseando además, y puedan ofrecer a la patria una alternativa al desastre y a la miseria actual.
 
Estamos en la calma que precede a la tormenta, el pueblo está sonámbulo sumido en la resaca futbolera y alcohólica. Pero quedan pocos meses para un desastre sin precedentes y hay que reaccionar ya, para tomar las riendas del poder antes de que las cosas no tengan solución posible. Como dije ayer somos pocos, pero ni más ni menos ese pelotón de soñadores que tenemos que salvar la civilización. Vengan con nosotros, desencantados votantes del PP y VOX y juntos recorreremos nuevos senderos imperiales y de grandeza. Acabemos con la mediocridad.
 
Bueno, les dejo. Creo que el artículo de hoy está casi terminado y me apetece fumarme un purito. Pero me quedo con la pena de ver a mis parientes votar "con la cabeza" y no con el corazón.  Háganle caso de una vez a su voz interior y voten a los patriotas. Sin la nariz tapada y con la ilusión en los ojos. Es la recomendación que les hago en esta tarde lluviosa. La lluvia moja los campos y llena los pantanos que el Caudillo mandó construir. Anúdennos a sacar adelante nuestro plan de modernizar España mediante trenes, carreteras y obras de ingeniería hidráulica nuevas. Tenemos mucho que ofertarles. Ojalá que nos escuchen con los oídos abiertos. Ustedes y esos obreros a los cuales les han robado la patria y el alma.