Discurso medido y ajustado el de Abascal que deja el espacio evanescente y sin sentido del centro, necesitado siempre de ceder, al Partido Popular, y hunde al Gobierno de Sánchez, que se da un respiro hasta febrero. Puede que hasta el día 23.

    El “NO” de Casado a la moción de censura presentada por VOX no es otra cosa que dar valor al sistema o al Estado de Partidos, cada vez más inoperante y necesitado de una reforma profunda. Dar valor, incluso, a la afirmación según la cual la nación española es algo “discutido y discutible” (José Luis  Rodríguez Zapatero).

    Casado hace imposible la vía constitucional de desalojar del poder al peor Gobierno posible, incapaz de advertir la amenaza a los valores que genera y la herencia que dejará tras la era pos-Covid, que generara problemas complejos en un contexto globalizado que exigen soluciones responsables y audaces. Soluciones a las que no puede dar respuesta el Gobierno de Sánchez. Que es lo que ha advertido Abascal en su discurso de moción de censura al Gobierno.

    Ahora bien, Casado, que no es tonto, sabe que cuenta todavía con una gran mayoría de personas subordinadas al pensamiento dominante y a la voluntad que expresa la Constitución, que se ha convertido en la biblia en España. Personas incapaces de advertir la infinidad de problemas a los que hay que dar solución.    

    El principal de estos problemas es la inmigración ya desbordada en toda Europa que amenaza la paz occidental porque es imposible convivir juntos, libres y en paz, razas y culturas diferentes en el mismo espacio. Siendo que la solución no es otra que articular las condiciones que deberían cumplir los extranjeros que se admitiesen.

    Respecto a la UE la cuestión debería estar clara, nuestro estar no puede implicar en modo alguno desarmar nuestra soberanía nacional.

    Y en cuanto a la economía, sería conveniente pensar en una recesión que durará hasta el año 2025 sobre datos tan reales como los que nos proporciona un PIB por debajo de la misma Grecia, un paro del 25 % de la población activa y un déficit que superará al de Italia. En resumidas cuentas, los peores datos de toda Europa. De ahí que sobre la mesa del Gobierno Sánchez y sobre la del nuevo Gobierno de Casado esté el recorte de las pensiones que igualmente se desligarán del IPC, y una subida espectacular de impuestos. Mientras nuestra principal fuente de ingresos, el Turismo, retrocede al nivel de 1995.

    Discurso medida y ajustado el de Abascal que Casado ha utilizado para blanquear al Gobierno de Sánchez. Así, que sólo los miembros de este Gobierno de chusma y los amantes de este sistema pueden sentirse satisfechos.

    De momento a esperar.