Lo que no le perdonan no es la cacería de Botsuana, ni sus amores y amoríos con la princesa de los Ursinos, la Rey y la Gayá y la portera de mi casa...todo eso para "ellos" es cosa natural.

 

 Lo que no le perdonan no son las "comisiones" del petróleo, ni los millones de los árabes... todo eso para "ellos" es cosa natural.

 

 Lo que no le perdonan no es que haya escamoteado a la Hacienda Pública los millones que ahora se dicen, ni que tenga cuentas piratas en Suiza...todo eso para "ellos" es cosa natural.

 

Lo que no le perdonan no es que tenga amigos millonarios en México o en la República Dominicana o El Salvador...todo eso para "ellos" es cosa natural.

NO. Lo que no le perdonan, ni le perdonarán nunca, es haber sido y ser "el Rey de Franco"... Lo que no le perdonan ni le perdonarán nunca  es el que no hubiese roto con Franco en cuanto murió  (o antes, porque eso de que el Dictador que les venció cuando la guerra y los tuvo acobardados 40 años, muriera en la cama, eso no lo olvidarán jamás) ... Lo que no le perdonan  (y me consta que lo tienen grabado en su alma comunista)...ni le perdonarán nunca serán las palabras que le dedicó al Tirano en su discurso el día de la proclamación (22-7-1975):

"Una figura excepcional entra en la Historia. El nombre de Francisco Franco sewrá ya un jalón del acontecer españoly un hito al que será imposible deqar de refrirwe para entender la clave de nuestra vida política contemporánea. Con respeto y gratitud quiero recordar la figura de quien durante tantos años asumió la pesada responsabilidad de conducir la gobernaciñçn del Estado. Su recuerdo constituirá para mi una exigencia de comportamiento y de lealtad para con las funciones que asumo al servicio de la Patria. Es de pueblos grandes y nobles el saber recordar a quienes dedicaron su vida al servicio de un ideal. España nunca podrá olvidar a quien, como soldado y estadista, consagró toda su existencia a su servicio"

  Pero ¿los comunistas tienen alma?, me pregunta un jovencito de los de hoy que ya no saben ni quién fue Franco o la Pasionaria, o lo que fue Paracuellos o creen que los comunistas son los pobres diablos que el tirano tuvo atados con cadenas 40 años?

Ese es el pecado, el gran pecado, el inmenso pecado  de Don Juan Carlos... no el robar, no las tarjetas black, no el  haberse revuelto entre faldas y millones...todo eso y más se les está perdonando a otros (¿acaso al podemita Iglesias?), aunque es mejor no repasar la lista.

Así que si quiere el perdón de los nuevos Dictadores ya sabe lo que tiene que hacer: ir en procesión hasta el cementerio del Pardo, sacar los restos de Franco de la tumba y pasear sus huesos por la Gran Vía de Madrid... y portando una gran pancarta que diga: "¡Españoles, estos son los huesos del Tirano que me engañó y me obligó a jurar contra vosotros! ...Españoles, gritad conmigo ¡Muera Franco! ¡¡¡ Viva Maduro !!!"

 Y seguro, seguro, Señor, que usted pasa las Navidades en la Zarzuela... y hasta con la Corinna. Y eso es lo que hay. 

Ojo, pero otro tanto le está pasando ya a Don Felipe... ¿o es que cree alguien, que los independentistas catalanes le van a perdonar que dijera lo que dijo aquel 3 de octubre de 2017?... Y que no se lo crea el propio Rey, pues ya puede comportarse como el mejor Rey constitucional del mundo, y como el marido más fiel de la Historia, y como el padre más bueno de todos los padres, y le aplaudan los andaluces, los extremeños o los murcianos... que mientras no borre de su biografía aquel discurso ¡¡¡ jamás le van a aceptar ya como Rey ni le van a perdonar!!!...

¿Y cómo le van a perdonar estas palabras?:

"Desde hace ya tiempo, determinadas autoridades de Cataluña, de una manera reiterada, consciente y deliberada, han venido incumpliendo la Constitución y su Estatuto de Autonomía, que es la ley que reconoce, protege y ampara sus instituciones históricas y su autogobierno. Con sus decisiones han vulnerado de manera sistemática las normas aprobadas legal y legítimamente, demostrando una deslealtad inadmisible hacia los poderes del Estado".

Por eso a Don Felipe, como a su Padre, no le arriendo las ganancias. Están, los dos, sometidos a un claro chantaje... y en este caso los chantajistas tienen, además, el rábano cogido por la hojas. O PIDEN PERDÓN EN PÚBLICO O A CARTAGENA.