España confinada también en Semana Santa y se monta las vacaciones el mayor sinvergüenza que se parió en democracia. El avión a disposición, la decencia ni la estrena, la cosecha de sus siembras cuando estire la pata lo espera, presumido Epulón, cuán largo es como idiota. Vuela, vuela alto, el más ridículo presidente de esta era que se hizo con el poder para no soltarlo, hay que ser hijo de pura madre. El tonto del Falcon, el listo apañado, el farsante presidente, el sinvergüenza redomado. Pedro Sánchez, doctor cum fraude, qué vergüenza, hay quien lo dice de saunas trepa, es caso aparte, repulsivo sin darse por aludido, su presencia repugna que el pavo ni se inmuta. Porque normal no es, como la nuez de la otra tampoco, sí parece de naturaleza informal, la caradura  paranormal. 

En la vida social un elemento así acaba en presidio y aborrecido, cuando el incompetente acabó de presidente. Mintiendo al electorado, borregos y apesebrados que les importa varios cominos diera en primarias un pucherazo por el que fue expulsado. La decencia y la honradez no importan para volver a aceptarlo, si agarra al poder para saquear con el rebaño. Ladrones todos con carné sanchista, ya se sabe cómo manga el partido socialista,  arrimados a chiringuitos que el colado en La Moncloa reparte a destajo. Manada de sucialistos.
 
Se gobierna, es un decir, con decretos, el bicho del Falcon primero, con avión a todas partes el chulo se pasea y se rodea de escoltas por si alguien le pega. Ganas de cogerlo en la Mareta tendrá Belcebú del asco que inspira el petulante genocida. Altivo y presuntuoso con aire de psicópata, miente lo que habla, la verdad anécdota. Cochino lo es un rato no por lo que hiciera para llegar donde ha llegado, no solo, también por lo acumulado rebozándose en la bazofia de la traición, golpista, sucio, sin palabra, a la Historia le cuesta recordar un parecido histrión, por no decir cabrón que es lo que le llaman cuando lo abuchean; valiente sinvergüenza, le dicen, se esconde. Algo de masoquista tendrá que cuando lo insulta el pueblo, disfruta. Loco del demonio, anda miserable, saluda. 
 
Se sospecha sobre él que no es humano por lo que comporta de hiena, con perdón de la  bestia. De Super Puma va sobrado con amigachos para Doñana, las ganas que tenía el trepa de parecer un califa y los otros aprovecharlo.  A España arruina mientras complacido se la menea, la resistencia de manual digo, obligando a los demás a la supervivencia. Engreído, miserable le nombran, fraude de todo fraude, mentiroso por método, parido sin seso. El seso de la conciencia ausente, la razón perdida que lo sustenta define al tramposo de suerte apoltronado con el fraude pegado a retaguardia. Pedro y Begoña , dos elementos iguales.  Tal para cuál, de género propio, borrachos de ajeno boato. Los helicópteros son peligrosos, cuidado que de tanto usarlo terminen por gastarlos.
 
El inútil se da la vida padre saqueando los recursos que no son de nadie, como decía la Poyato, mientras el país lo observa con asco. Mirarse al espejo le provoca orgasmo así sale el remilgado con esa cara de pasmado, no importa lo que diga o lo que haga sino las cámaras, mamarracho. Payaso del engaño no tiene la menor gracia, a ver si va a estrellarse el Falcon y el circo se lo monta en el averno. Cuidado, presidente cum fraude, que la vida es una paradoja y cuando menos lo esperas por la cara te lo arroja. Cuidado con tanto Falcon y Super Puma que igual hoy vuelas y mañana te la pegas, desde lo alto, muy alto por gilipollas.