El PSOE de Pedro Sánchez ya se ha quitado todas las caretas. Sánchez Castejón, el individuo que detenta de facto la Presidencia del Gobierno, gracias a su pacto en su momento, con todos los enemigos de España, ya dejó claro el otro día que el PSOE se va a encargar de traer a 8 millones de inmigrantes a España, de aquí a 2050. Esa es la fecha en que supuestamente quedará definitivamente establecido el régimen comunista en favor del Estado (socialista) y de las grandes empresas, después de haber destruido a los autónomos, al pequeño comercio y a los agricultores. Ya saben, donde no tendremos nada, pero seremos “muy felices”. Eso sí, mucho más felices serán los dueños del poder y sus lacayos socialistas, junto con sus gorrones familiares. Esos sí que tendrán de todo.

Desesperados por acelerar cuanto más mejor la llegada de inmigrantes musulmanes, ahora el gobierno socialista regional de Aragón anuncia, además que ofrecerá una paga de 522 euros mensuales a los inmigrantes que se instalen en la región, de forma legal o ilegal. Una medida que a buen seguro, pronto será imitada por el PSOE y por su satélite podemita, en toda España. Mientras cientos de miles o quizá millones de españoles, sin ninguna prestación pública, se pudren en las colas del hambre que el PSOE siempre provoca cuando gobierna. Eso sí, la familia de Pedro Sánchez Castejón seguro que no terminará en ninguna cola del hambre, precisamente. Ni sus nietos, ni biznietos.

En ese momento, 2050, se cumplirá supuestamente también el sueño de las logias que forman la cúpula del PSOE, esa organización criminal (si se analiza la historia contemporánea de España es imposible calificarlo de otra forma) que lleva un siglo y medio torturando a España y los españoles para intentar acabar con la España tradicional y construir sobre sus cenizas una república federal marxista plurinacional, como primer paso hacia un país donde los españoles queden en minoría ante una nueva población formada por musulmanes en su mayoría y sea definitivamente aniquilado el Catolicismo.

El PSOE de Pedro Sánchez odia a España y a los españoles. En su imaginario, que es el mismo de toda la izquierda mundial, España y los españoles son la nación que durante siglos fue más católica que ninguna otra en el mundo, que derrotó a los musulmanes y estableció la Inquisición. La nación que defendió la Fe en Europa y construyó un imperio mundial para difundir esa Fe por todo el globo. Los españoles, son para el PSOE, (y para toda la izquierda mundial y el NOM) además, el pueblo que dio la victoria a Franco para acabar con esa II República que el PSOE idolatra porque en ella se exterminó a los católicos.

Este no es el “socialismo con rostro humano” de los Gobiernos de Felipe González en los 80, un socialismo que, aunque anticatólico, quiso conjugar de alguna manera su agenda “modernizadora”, (es decir, anticristiana) con un cierto patriotismo español y que era consciente de que pisar el acelerador revolucionario en lo social era contraproducente para una convivencia entre los españoles, que todavía se valoraba un poco. No, el PSOE de Pedro Sánchez Castejón, es el socialismo criminal del terrorista Pablo Iglesias Posse. Es el PSOE de la Guerra Civil y de Paracuellos. Es el PSOE dispuesto a castigar a todos los españoles que discrepen de sus imposiciones ideológicas. Y su odio por España es aún mayor que en los años 30.

No hay duda de que entre los votantes del PSOE hay mucha buena gente (aunque cada vez menos), que cree que vota a un partido que supuestamente defiende la justicia social y que no desea la destrucción de España. Pero esas personas están abriendo los ojos y cada vez más se dan cuenta de cual es la “justicia social” que defiende un PSOE entregado al IBEX y a Bill Gates, así como a todos los enemigos internos y externos de España (lo vemos cada día con los separatistas o con Marruecos).

Otra cosa muy distinta es que haya buenas personas entre los militantes del PSOE de Pedro Sánchez, sobre todo entre los cuadros y la cúpula. Recordemos, por ejemplo, como los militantes socialistas del conjunto de España, que acudían a mítines en favor de Sánchez en las primarias socialistas decían abiertamente a la prensa, que estaban a favor de la independencia de Cataluña si así se conseguía echar al PP de la Moncloa. Entre ETA y VOX, por ejemplo, hay pocas dudas sobre por quien parecen sentir más simpatía los militantes y dirigentes del PSOE actualmente. Como recordaba el gran Pío Moa, el PSOE de Pedro Sánchez tiene al menos un 75% de afinidad ideológica con ETA o con los separatistas catalanes, por lo menos los de izquierdas (y lo estamos viendo con indultos y acercamientos) y menos de un 10% con el PP (excepto cuando el PP acepta sus planteamientos, o sea muchas veces). Y un 0% con VOX.

Todo esto, por cierto, ha dado pie a un ridículo desmentido por parte del comando de censura podemita, autodenominado “maldito bulo”. En su bulo los de maldito bulo dicen que los medios que han publicado esta noticia mienten porque en el borrador de la ley, de hace un año, se especificaba que los que reciban esta paga habrán de tener residencia legal en Aragón. ¡Y a continuación señalan, como quien no quiere la cosa, que finalmente en el redactado final de este decreto ley se ha caído esta condición!

Por lo visto los de maldito bulo creen que la gente no sabe ni leer, se quedará en el titular y no leerá todo el texto. Eso sí, maldito bulo dice que también los españoles pueden recibir esta ayuda. ¡Pero a continuación detalla las condiciones para los españoles y resulta que son una larga lista! Y es que en cuestiones relacionadas con la inmigración ilegal, como en tantos otros temas, los auténticos bulos suelen ser los de aquellos que dicen perseguir “malditos bulos”

¡Pobre España, en manos de sus peores enemigos!