Las imágenes del acoso a los miembros de Vox, recientemente en Vascongadas, y más aún los también recientes ataques de violencia callejera contra miembros del PSOE vasco están poniendo de relieve que lejos de haber llegado la " paz y la libertad" al País Vasco tras el fin de la violencia terrorista de ETA, como nos decían, el futuro pinta negro en Vascongadas. ¿Qué está pasando en el País Vasco?

Los expertos policiales advierten de que a pesar de que el discurso políticamente correcto lo está ocultando, en Vascongadas están avanzando sin parar, de un modo gradual, las tesis de los disidentes de la "izquierda abertzale". Son los grupos que opinan que ETA se rindió sin conseguir sus objetivos políticos y sin sacar a sus presos de las cárceles y que sugieren que hay que volver a la "lucha", es decir, al terrorismo. Desde 2014 estos sectores más o menos se agrupan en la organización llamada ATA (Amnistía ta Askatasuna).

En 2011 la organización terrorista ETA, noqueada por la acción de las Fuerzas de Seguridad del Estado, anunció que dejaba la violencia. También fue presionada en ese momento para ello por los dirigentes de Batasuna, encabezados por Otegui, que soñaban con capitalizar la "paz", llegar al gobierno vasco y desbancar al PNV del liderazgo nacionalista.

Pero hubo sectores etarras que no estaban de acuerdo. Ya en 2013 surgió un grupo llamado IBIL que denunció la "capitulación" de 2011 y propugnó que todos los medios, incluidas las armas, seguían siendo válidos para obtener" los objetivos estratégicos de la izquierda abertzale: la independencia y el socialismo en Euskal Herria". Este grupo tuvo corta vida pero en mayo de 2014 fue sustituido por la organización llamada ATA.

Este grupo, que denuncia sobretodo lo que consideran el abandono en que opinan que se encuentran los casi 200 presos que aún quedan de ETA, por parte de la "izquierda abertzale oficial" o sea Sortu y su marca electoral Bildu, se ha consolidado como una alternativa cada vez más sólida a ellos. Desde entonces está organizando un gran número de protestas, marchas, movilizaciones e iniciativas diversas en las zonas proetarras del País Vasco.

Además en 2017 apareció un grupo llamado "Herritar Batasuna" que pretende crear a medio plazo un partido que recupere lo que llaman "el espíritu de HB de 1978" ya que opinan que Sortu y Bildu han renunciado a los objetivos originales de HB.

Aunque Arnaldo Otegui es, con justicia, un hombre aborrecido en España, por todas sus vinculaciones terroristas, lo cierto es que, aunque pueda sorprender a algunos, su prestigio es bajo en el País Vasco entre los jóvenes del mundo proetarra, muchos de los cuales le consideran un traidor, que vendió a ETA en el intento fracasado de convertirse en" lehendakari". Expertos policiales advierten que ATA gana posiciones sin parar en asambleas, en los pueblos, en el mundo de los estudiantes radicales, en todo el submundo de la izquierda radical, así como en los grupos ultras de los equipos de fútbol. El del Athletic de Bilbao, los "Herri Norte", están alineados con ATA, desde hace tiempo. Mientras, las juventudes de Sortu, "Ernai", se difuminan.

Aunque todos estos grupos disidentes aún son claramente minoritarios, están avanzando. Aunque ATA no plantea abiertamente volver a la violencia terrorista de su discurso se deduce que será inevitable volver a "la lucha". Aunque oficialmente los presos etarras se alinean con Bildu, dado que así esperan salir antes, se cree que un 30 por ciento de ellos al menos, comulgan con las tesis de ATA.

Los expertos policiales advierten respecto a la estrategia de estos grupos que están provocando un repunte de la "kale borroka", que en los últimos tiempos ha afectado a miembros del PSOE vasco como su dirigente Idoia Mendía. Aunque se niegue oficialmente, hay preocupación, porque los planteamientos de estos grupos, que además de absolutamente independentistas, son claramente comunistas, consideran que Sortu y Bildu se han vendido al PSOE y parece que podrían plantearse que una forma de romper la alianza entre PSOE y Bildu sería atacar a miembros del PSOE vasco.

En definitiva, existe un riesgo muy considerable, de que a medio plazo todo esto acabe en el retorno del terrorismo a cargo de una nueva generación de radicales vascos. Y eso que todos nos habían vendido que el terrorismo había desaparecido para siempre.