Cuando no es posible ocultar un hecho, porque las evidencias lo ponen de manifiesto, la forma más eficaz de negarlo -prácticamente la única- es ridiculizarlo. Y el paradigma es, precisamente, las referencias jocosas que los enemigos de Franco y de su Régimen hacían sobre ese contubernio vencido por Franco en la Cruzada de Liberación Nacional. Y luego “mantenido a raya” durante treinta y seis años, si bien es verdad que con una permanente infiltración en el Régimen.

Para negar la evidencia de ese concurso de las “fuerzas oscuras” en su lucha contra el Régimen de Franco, se utilizó como cortina de humo, el ridiculizar un contubernio del que había múltiples evidencias. Y ello precisamente ante la imposibilidad de desmontar documentalmente la existencia del mismo.

¿Pero que es un contubernio? Pues si acudimos a la definición que le da el diccionario de la RAE, vemos que la tercera acepción es precisamente el caso que nos ocupa: alianza o liga vituperable.    

Carlavilla

Decía Mauricio Carlavilla “Mauricio Karl” el gran experto en masonería, Quien diga que la masonería no tiene poder, que pruebe a atacarla. Y si buscamos en Wikipedia ¿la enciclopedia libre?…ja,ja,ja,  la entrada con su nombre, veremos como se acredita tal aserto. Este inmenso medio de información, en el que bajo una apariencia de rigor y ecuanimidad, siempre “se ve el plumero” de su sesgo ideológico, en el caso de Mauricio Karlavilla se pone absolutamente en evidencia, pues pierde las formas y lo ataca, no ya sólo en lo ideológico, sino también en lo personal, con referencias a su biografía. Pues bien, esta enconada persecución a su persona, a su obra e incluso a su biografía, pone de manifiesto tres cosas: Primero lo cierto de su advertencia: Quien diga que la masonería no tiene poder, que pruebe a atacarla. Pero también quien está detrás de las “verdades” que impone la Wikipedia… y quien es la tercera persona de la que podríamos llamar “trinidad satánica”. Pues son tres manifestaciones distintas… pero de una sola fuerza verdadera.

Carrero Blanco y Franco atacaron en su escritos a la masonería, si bien que escribiendo bajo seudónimo. Uno de ellos fue Jakim Boor (el nombre de las Columnas del Templo de Salomón) que se encuentran en todas las logias donde tienen lugar las “tenidas”. Tal hecho no pasó desapercibido a la “discreta sociedad” de los hijos de la viuda.  Y a Carrero Blanco le costó la vida, en un magnicidio que su viuda Carmen Pichot -es de suponer que bien informada- nunca tuvo duda de que fuera un crimen masónico. Como otros importantes magnicidios de la historia, cabría decirse.

A Franco intentaron eliminarlo en varias ocasiones, pero al no lograrlo -fuera por su baraka o por designio del Altísimo- lo están fusilando “post mortem” a salivazos. A él y a su ingente obra. Primero demoliéndola con la “Transacción” y tras haberla demolido, removiendo sus cimientos y sembrando de estiércol el solar con la infame ley 52/2007 y el proyecto de ampliación en una nueva e igualmente abyecta “ley de la memoria democrática”. Todo ello tras haber profanado su sepultura. Profanación añadida a la previa que había supuesto la destrucción de su obra. Destrucción llevada a cabo, precisamente -no debemos olvidarlo- por su albacea testamentario… en cuanto Franco entregó su alma a Dios.

¡¡¡Y cuidado que nos lo había advertido en su mensaje póstumo!!! No olvidéis que los enemigos de España y de la civilización cristiana están alerta. Velad también vosotros, y para ello deponed, frente a los supremos intereses de la Patria y del pueblo español, toda mira personal. Advertencia donde no consideró necesario poner nombre y apellidos al “Contubernio”… pensando tal vez en aquello de que “a buen entendedor pocas palabras bastan”

También podrá pensar algún lector que no soy suficientemente explícito, y sin duda le doy la razón, pero me remito a lo dicho en referencia al testamento de Franco; a buen entendedor, pocas palabras bastan.

José Luis Díez Jiménez

Y si no fuera suficiente, aún se podría añadir otro aforismo: Una imagen vale más que mil palabras en referencia a la genial alegoría de José Luís Díez con que se abre este artículo. Y digo artículo, no por petulancia, sino por eludir el término trabajo, que como los buenos entendedores saben, es un concepto netamente masónico. Es José Luís Díez un patriota inasequible al desaliento que está empeñado en una titánica tarea; la confección de una larga serie de admirables testimonios audiovisuales, en los que mediante la inserción de imágenes de archivo -fotos y películas- se narra la verdad de la reciente historia de España. Tarea imprescindible para que los responsables del drama sufrido por el pueblo español durante el S. XX no puedan falsear impunemente el relato de los hechos con series tan manipuladoras como “Cuéntame como pasó” en la cual, con los inagotables presupuestos que maneja “el contubernio” se falsea la realidad construyendo un sectario y parcial relato de los hechos con el que se está adoctrinando impunemente a las nuevas generaciones, instaladas frente al televisor en el confort de sus casas. Unas comodidades y bienestar social que son debidos, se quiera o no, a la obra de un Régimen que redimió a España de su atraso multisecular. Y al que de nuevo se verá avocado el pueblo español por la acción de quienes destruyeron ese Régimen…. y la omisión de quienes tenían la obligación de defenderlo.

Ya hemos dejado constancia de la advertencia del Caudillo. Veamos ahora la que dejó escrita Carrero Blanco, donde con el título de UN SUEÑO, nos advierte en clave onírica del negro futuro que le espera a España. Porque más que un sueño -título que le dio su autor- le cuadraría mejor el de Pesadilla profética de Carrero Blanco.

Como muchos españoles que han nacido después de 1970, y se han instruido ya en plena pandemia del Covid-78 no lo conocen, se hace preciso insertarlo. Y es imprescindible tal vacuna para no ser víctimas del letal virus de la memoria histórica, que está mutando a memoria democrática, por los propagadores y propagandistas de la pandemia. Porque contra la nueva pandemia ideológica que está infectando la mente de los españoles desde el 2007, no se puede luchar con  la distancia social o mascarilla, tapándose los ojos para no ver la Sexta, sino con una información veraz que desmonte los “dogmas laicos” propagados, precisamente, por el contubernio. Contra esta nueva pandemia ideológica propagada por la izquierda del nuevo Frente Popular (conjunción rojo-separatista como en el año 1936) el lavado de manos “Covid-19” no solamente es inútil, sino contraproducente. Pues este lavado de manos modalidad Pilatos es una traición a España y un suicidio asistido al desoír la advertencia que nos hizo Franco en su mensaje póstumo.

Pero si al leer ahora el mensaje de Franco, comprendemos cabalmente cual era su advertencia, al leer el sueño de Carrero Blanco nos surge una duda inquietante: ¿se trata de una ficción literaria o realmente fue un sueño premonitorio? Júzguelo el lector.

LA PESADILLA PROFÉTICA DE CARRERO BLANCO “Un sueño” 
Anoche tuve un extraño sueño que me impresionó profundamente. 
Me vi primero formando parte de una multitud que ascendía por una gran avenida, de regreso del recibimiento de un Rey. 
En el aire había un rumor continuo de aclamaciones, pero sobre este acompañamiento inconcreto se oían constantemente gritos de “¡Amnistía, amnistía, amnistía!”, y otros tajantes como cañonazos, de “¡Arriba España!”. Algunas veces creía escuchar “¡Libertad de prensa!”, “¡Viva España democrática!” y algún “¡Viva Rusia!”. 
Un magnífico coche diplomático, con una extraña bandera sobre el “capot” se abría camino entre la multitud. Dentro el rey. Un hombre rubio, con deslumbrante uniforme, miraba sin ver, sonriendo entre amable y despectivo. 
Por una calle avanzaba una muchedumbre de desarrapados, flotando sobre ella banderas rojas y puños en alto. En la esquina una iglesia empezaba a arder, mientras unos energúmenos amontonaban entre blasfemias, en medio del arroyo para formar una pira, ornamentos e imágenes sagradas. 
Sentí una vergüenza indescriptible y un deseo ardiente de desaparecer; de que aquella turba de incendiarios de templos me triturase para merecer alguna simpatía de la legión de nuestros Caídos, que desde el cielo presenciaba el terrible espectáculo. 
Sin saber cómo arremetí contra el hombrecillo que dirigía el incendio, y al estar cerca de él pude distinguir lo que representaba la brillante insignia de su solapa. Eran una escuadra y un compás. Luchamos, y le cogí por el cuello. Jamás he intentado, naturalmente, estrangular a una culebra, pero creo que en mi sueño he experimentado esa sensación. Mis dedos se agarrotaron sobre un cuello frío y viscoso que cedía a la presión, sin conseguir apagar aquella maldita risa: “Ji, ji, ji… Comprendía que mis fuerzas se iban a agotar sin acabar con aquel bicho, y quise ponerle una rodilla sobre el pecho. Caímos al suelo y nuestras caras casi se tocaron, y entonces con su voz cascada musitó en mi oído: “¡Idiotas! Otra vez os engañamos, y ahora para siempre. España ya no tiene salvación. Ji, ji, ji…”. 
Me desperté bañado en sudor, con el corazón angustiado, y no creo que pueda experimentar sensación de alivio más incomparablemente deliciosa como la que sentí al darme cuenta de que todo había sido un sueño«.

Y volviendo a la prevención de Franco hacia la masonería, y su diligencia para contrarrestar su poder, podremos ver que estaba más que justificada si leemos el lúcido artículo de Francisco Bendala publicado el 28 de diciembre del 2020 para la FNFF (AQUÍ)

No debemos olvidar que en fecha tan temprana como el 1 de marzo de 1940, recién concluida la guerra civil y con los vencedores ya en poder de los archivos de la masonería que no habían podido ser destruidos, el nuevo Régimen promulga la Ley  sobre represión de la masonería y el comunismo cuyo preámbulo dice:

LEY DE 1 DE MARZO DE 1940 Sobre Represión de la Masonería y del Comunismo. Acaso ningún factor, entre los muchos que han contribuido a la decadencia de España, influyó tan perniciosamente en la misma  y frustró con tanta frecuencia las saludables reacciones populares y el heroísmo de nuestras Armas, como las sociedades secretas de todo orden y las fuerzas internacionales de índole clandestina. Entre las primeras, ocupa el puesto más principal la masonería, y entre las que, sin constituir una sociedad secreta propiamente, se relacionan con la masonería y adoptan sus métodos al margen de la vida social, figuran las múltiples organizaciones subversivas en su mayor parte asimiladas y unificadas por el Comunismo. En la pérdida del imperio colonial español, en la cruenta guerra de la Independencia, en las guerras civiles que asolaron a España durante el pasado siglo, y en las perturbaciones que aceleraron la caída de la Monarquía constitucional y minaron la etapa de la Dictadura, así como en los numerosos crímenes de Estado, se descubre siempre la acción conjunta de la masonería y de las fuerzas anarquizantes movidas a su vez por ocultos resortes internacionales.

A este respecto también conviene recordar que la Constitución de la Segunda República fue un “trabajo” masónico, como así lo reconocen -obviamente vanagloriándose- conspicuos masones. Y que la vigente constitución de 1978 en su Art. 2. Reconocimiento general, cuando en el punto 2 relaciona las organizaciones para las que establece el reconocimiento, tras incluir a las sociedades secretas, los legisladores se  consideran obligados a mencionar, de forma singular y específica, a las logias masónicas. Y en el Art. 3 Declaración de ilegitimidad  igualmente se ven en la necesidad de referirse, de forma específica –en todo caso es la expresión empleada-  al Tribunal de Represión de la Masonería y el Comunismo. Clarísimos indicios para buenos entendedores.

Tte. Col. Gabaldón
Pilar Gabaldón

No olvidar finalmente que el Comandante de la Guardia Civil Isaac Gabaldón Izurzún a quien Franco había encargado la búsqueda y recopilación de los archivos masónicos a mediada de que se iban liberando las ciudades del dominio rojo, fue asesinado el 29 de julio de 1939 en las inmediaciones de Talavera de la Reina, junto al conductor del coche oficial y a su propia hija Pilar, de diecisiete años que viajaba con él (AQUÍ). El atentado, tanto por su ejecución, como por las oscuras circunstancias que siguieron al mismo, hace pensar que se trató de un asesinato masónico. Urdido por elementos de la masonería -que ya estaban emboscados en el Nuevo Régimen- temerosos de ser descubiertos. Alguno de aquellos sospechosos tuvo luego un papel relevante en la Transacción. Y a su vez moriría en extrañas circunstancias. Como suele suceder en estos casos, nunca se llega a conocer el fondo de la cuestión y se produce una importante labor de intoxicación que, curiosamente, aunque pasen muchos años del hecho, vuelve periódicamente a la actualidad. Algo que no sucede con otros crímenes. Y es un indicio de que hay voluntad de que no se conozca finalmente la verdad, procurando activar nuevamente las labores de intoxicación con la eficaz herramienta -y volvemos a consignar lo dicho al inicio de este artículo- de acusar de “conspiranoicos”  a quienes pretendan sustentar una teoría distinta a la políticamente correcta y que permita desvelar la verdad.

La masonería, y el marxismo o comunismo, son “franquicias” de una misma “trilogía” o “trinidad negra” en la cual sus “amos” han ido actualizando, a lo largo de los tres últimos siglos, los procedimientos. Pero siempre con el mismo objetivo global. Y que en la actualidad, aún manteniendo sus esencias, adaptan al entorno socioeconómico. El Marxismo para las sociedades atrasadas o en vías de desarrollo -el paradigma lo tenemos en el cono sur americano- y la masonería, disfrazada de “socialdemocracia” en los países desarrollados. Todo ello complementado con nuevas “franquicias” (homosexualidad, feminismo, inmigración descontrolada, ecologismo sandía (verde por fuera, rojo por dentro) destrucción de la soberanía de los estados etc.) en pos de un soñado globalismo que permitirá a una minoría regir los destinos del Mundo.

Y volviendo al Contubernio y a la imagen que abre este texto, los españoles tenemos derecho a saber de que se trató en esa “discreta” entrevista que tuvo lugar entre George Soros y Pedro Sánchez nada más “okupar” este la Moncloa. ¿Vino a cobrarse su apoyo -económico y mediático, nacional e internacional- para el éxito de la “okupación”? ¿Cuál fue el precio exigido? ¿La profanación de la sepultura del Caudillo? ¿Fue suficiente el precio abonado? ¿Queda aún pendiente otro plazo a satisfacer? ¿La profanación de la Basílica del Valle de los Caídos? resignificando el recinto con un suelo ajedrezado y las dos columnas -que no deben sustentar nada- Jakhin y Boaz?

Lamentablemente nadie se ha molestado en hacer tales preguntas. Ni en sede parlamentaria, ni en las múltiples tertulias y programas. Ni por supuesto se lo ha cuestionado el PAIS que, en todo caso, y ante la duda planteada, encargaría a alguno de sus asalariados que redactara un documentado y solvente artículo donde se pusiera de manifiesto que Soros vino a España, exclusivamente, a cumplimentar y presentar sus respetos a Begoña.

Sánchez con Alex Soros

Y podríamos añadir nosotros que la sólida amistad surgida entre ambas familias ¿cimentada en una barbacoa en la Moncloa? cristalizó en el viaje que, en fechas posteriores, hizo Pedro Sánchez a Nueva York en calidad de “machacante” de  Alex Soros (uno de los hijos del mangante, perdón, del magnate) para visitar a lo más “florido” del Contubernio. Naturalmente que sólo tuvo por objeto el intercambio de videojuegos.

Para finalizar una inquietante duda. Todo parece indicar que Pedro Sánchez y el PSOE, cumplida ya su “Misión” deben ser relevados por el PP. ¿Ha sonado ya el toque de asamblea y se está preparando el relevo? Todo parece indicarlo y en el próximo mes de octubre se celebrará en Valencia la Convención Programática del Partido Popular (AQUÍ) en la cual, muy posiblemente, se planteará la necesidad de asumir las tesis globalistas del NOM para recibir el “placet” -por parte de Soros y el Contubernio- a la llegada al poder del centro-derecha. La hipótesis más probable, coincidente con la más peligrosa -según determina la doctrina en el diseño de la maniobra- es que sus dirigentes se avengan al pacto. Según el cual el nuevo Gobierno que “salga de las urnas” podrá cambiar algunas cosas de lo implementado por el actual Frente Popular, fundamentalmente de índole económica, pero por supuesto que vetado totalmente el “tocar” las leyes ideológicas. Y por supuesto totalmente prohibido el volver los restos de Franco al Valle de los Caídos. O que este siga conservando su esencia como símbolo de reconciliación nacional al amparo de los brazos berroqueños de la Santa Cruz. Eso nunca lo consentirá el contubernio. Para el que tal supuesto sería como rociar al Maligno con agua bendita o clavar una estaca en el corazón de Drácula.

Y los indicios de esa hipótesis, al mismo tiempo probable y peligrosa, de que el PP y Ciudadanos rindan vasallaje al NOM acogiéndose a su protección para llegar al poder, es la infame traición de Pablo Casado a Santiago Abascal y a VOX en la moción de censura. Así como las posteriores ocasiones que le han ido a la zaga. Sumándose al “cerco sanitario” decretado contra VOX por las fuerzas oscuras de la rosa y el mandil. Todo ello concordante con la negativa del PP y Ciudadanos a defender la memoria de Franco (el azote del contubernio) y con la amable invitación que ambos partidos han recibido para asistir a las tenidas del Club Bilderberg.

Lo que sería deseable es la unión estrecha, y sin fisuras, del PP y VOX, abriéndose también a Ciudadanos. Pero para ello es conditio sine qua non que PP y Ciudadanos se libren de la tutela del contubernio globalista… y por supuesto de que VOX, para tener opciones de llegar a gobernar, no se acoja a ella.

Solamente con unos partidos nacionales, unidos y fuertes, España podrá recuperar la soberanía perdida. Y recuperada esta soberanía sin tutelas, vasallajes ni servidumbres, podrá volver a ser Una, Grande y Libre.

Esa es la ingente tarea y obligación que tenemos para con nuestros hijos. Quienes pertenecemos a una generación que ha permitido dilapidar le herencia recibida de nuestros padres que consiguieron con sangre, sudor y lágrimas.

En ello estamos. Y en ello debemos perseverar con la ayuda de Dios. Mientras disponga mantenernos con vida.

PUBLICADO EN EL ESPAÑOL DIGITAL