Fue un clamor la plaza de Colón de Madrid contra Pedro Sánchez y su gobierno; una encendida multitud levantada contra el plan del  presidente del Gobierno de indultar a los líderes del separtismo catalán, saltándose los consensos políticos y la opinión  del Tribunal Supremo, que ya advirtió, en informe tajante, de que los independentistas no se arrepentían y que amenazaban explícitamente con reincidir en su delito contra el Estado. "No" y "basta ya", ha sido la reacción contundente de decenas de miles de personas concentradas en una protesta convocada por la asociación Unión 78, de Rosa Díez, María San Gil y Fernando Savater, y respaldada por: PP, Vox y Ciudadanos; con sus líderes dispersos entre la muchedumbre para rehuir la foto conjunta de 2019, que tantos problemas dio a la izquierda...

Con casi una hora de retraso por problemas técnicos, se inició el primer orador, el escritor leonés, Andrés Trapiello, de cuyo discurso resaltamos algunos párrafos: 

"De las muchas insidias que hemos venido escuchando estas últimas semanas esta es la más insistida. La repiten una y otra vez desde el gobierno, desde sus órganos de agitación y propaganda. Nos dicen: lo de Colón es cosa de la ultraderecha. Y sí, aquí hay personas de derechas, de centro y de izquierda. Pero por encima de nuestras diferencias, estamos de acuerdo en unas cuantas cosas. Quizá no son muchas, pero sí importantes. La más importante: la defensa de nuestro orden constitucional. «Somos diferentes, mestizos de pura cepa», decía Félix Ovejero en una de las manifestaciones de octubre de 2017 en Barcelona. Y no estamos aquí para debatir programas políticos, ideas o estrategias. Hemos venido, convocados por Unión 78, a una sola cosa, a decir «No a los indultos». No nos ha convocado ningún partido político de derechas o de izquierdas, nos ha convocado una plataforma de ciudadanos hecha a imagen y semejanza de aquella que se formó en el País Vasco para decir ¡Basta ya! Y eso estamos diciendo aquí también: Basta ya."..." Basta ya de embustes. Basta ya de decir un día que no se indultarán a los sediciosos catalanes y al siguiente lo contrario. Basta ya de pactar la concordia con aquellos que han acabado con ella y han prometido rematarla de una vez por todas. Basta ya de promover mesas a espaldas del Parlamento para tratar asuntos que incumben a toda la nación. Basta ya de insultar a quienes no piensan como ellos. A ver si lo entienden de una vez: nadie es facha por decir hoy lo mismo que decía el presidente de Gobierno hace unos meses".

Le siguió, Yeray Mellado, miembro de S'HA ACABAT!una asociación joven constitucionalista de Cataluña, que destacó: «A los ricos, a los de clase media y a los más humildes. A esos jóvenes que ven con preocupación cómo se degrada su país y cómo les abandona su gobierno. Los que después de ver como unos corruptos con estelada daban un golpe de estado en mi querida Cataluña, ven que un gobierno que se dice progresista está dispuesto a indultar a la banda de Puigdemont y Junqueras. Sabed que no estamos solos. Sabed que en España somos mayoría, que somos muchos. Que miles de compatriotas, jóvenes como vosotros, compartimos vuestros valores, tenemos vuestras mismas preocupaciones y sufrimos igualmente por el futuro de nuestro país. Porque entre tanta oscuridad hay un rayo de luz. Los jóvenes de España estamos despertando poco a poco. Nosotros no estamos dispuestos a agachar la cabeza. No estamos dispuestos a rendirnos y no vamos a aceptar que la concordia signifique que unos delincan y otros callemos».

La última en tomar la palabra fue Rosa Díez, fundadora de la plataforma "Unión 78": "Ciudadanos: nos hemos reunido hoy aquí para expresar alto y claro nuestro radical rechazo a la concesión de indultos a los condenados por cometer los delitos de sedición y malversación en Cataluña... Si en estas condiciones el Gobierno indulta a los delincuentes estará violando la Constitución. Nos llamamos Unión 78 para recordar la necesidad de defender nuestra Constitución de los ataques llevados a cabo por quienes tienen el deber de hacerla respetar, comenzando por el Gobierno nacional. No vamos a tolerar más tiempo, callados ni encerrados en casa, nuevos ataques a la justicia y a la división de poderes; no vamos a callar ante los auto indultos de un Presidente que, asociado a delincuentes separatistas, traiciona sus obligaciones constitucionales. El paso siguiente, ya lo han anunciado, será convocar la llamada Mesa de negociación España-Cataluña. La formulación misma de esa mesa supone que el Gobierno de España reconoce al gobierno de una región de España la capacidad para negociar el futuro de todos los españoles. Ese "derecho a decidir" que Sánchez está dispuesto a entregar a los sediciosos catalanes nos pertenece a todos los españoles, ciudadanos del Estado español y no de uno de sus territorios. Esa mesa da por bueno el golpe contra la democracia que se produjo el 1 de octubre de 2017 y humilla a España equiparando la Nación con una falsa "república catalana", recién proclamada desde la cárcel y por carta por el delincuente Junqueras... ¿Dónde se ha visto un gobierno premie a los enemigos declarados de su nación? ... ¿Dónde un gobierno decidido a sobrevivir incluso al precio de destruir la justicia y el imperio de la ley? Sánchez ha puesto la justicia en venta y la usa como medio de pago, socavando así las bases mismas del sistema democrático. Un gobierno que insulta y excluye a más de medio país tachándole de ultraderecha no es un gobierno para todos, es un poder excluyente, sectario y peligroso. En el Gobierno de Sánchez la mentira sistemática ha sustituido a la política. ¿Cuándo ha dicho una verdad Sánchez? ¿Cuándo declaró que nunca indultaría a los condenados por sedición y malversación en Cataluña, que cumplirían íntegras sus penas (eso dijo en 2019), o ahora, cuando dice que los indultos llevarán la normalidad a Cataluña? Sánchez ha pervertido el lenguaje democrático: llama "venganza" a la sentencia judicial y "revancha" a la ley. Un gobierno catalán en el que se concretan cuarenta años de corrupción separatista en todos los ámbitos solo traerá más ruptura y miseria. Aunque al ceder frente a ellos Sánchez lo llame "concordia" y "normalidad". Tras destruir todos los consensos, Sánchez necesita el voto de los delincuentes condenados por sedición y malversación... El Gobierno da a los delincuentes todas las facilidades para que reincidan, profundizando la fractura política y social, tanto en Cataluña como en toda España. Pero no vamos a consentirlo en silencio. No vamos a admitir que nuestras libertades, nuestra Constitución ni nuestra Nación se entregue como pago a unos delincuentes para que Sánchez pueda mantenerse dos años más en la Moncloa.  ¿Desde cuándo los conflictos políticos, normales en una sociedad democrática, se resuelven legitimando a quienes quieren romper la convivencia entre los ciudadanos  saltándose la ley para imponer su voluntad? No vamos a consentir que Sánchez amnistíe de forma encubierta al golpismo catalán. Hoy en la Plaza de Colón, a la sombra de la bandera de España, nos hemos unido...para frenar la deriva de un gobierno inepto, parasitario y autoritario y para decir alto y claro ¡basta ya! Y volveremos a unirnos, aquí o en otras plazas de España, siempre que sea necesario salir a la calle para defender la democracia. Este es nuestro mensaje a Sánchez y su gobierno: los españoles no permitiremos que nos roben ni el dinero público, ni la nación común, ni los derechos de ciudadanía. Muchas gracias a todos por acudir hoy a esta primera llamada de Unión78... En el último año todos hemos perdido amigos, familiares, compañeros... por eso os pedimos que, para terminar, en recuerdo de todos nuestros compatriotas muertos durante la pandemia, guardemos un minuto de silencio".