Me ha llegado el libro “FRANCO, la legitimidad de la Cruzada” y, nada más iniciar su lectura,  veo que Alberto Barcena --en el prólogo-- escribe: Un gobierno, el de Pedro Sánchez visceralmente antiespañol, formado por una coalición de enemigos de España que, cuando escribimos estas líneas –2022—se dispone a la demolición de la nación española en todos los aspectos: material, territorial, histórico, y, lo que es más grave, --y sirve como colofón de lo anterior—espiritual....”,  lo que me ha hecho cerrar el libro y ponerme al ordenador para  sumarme, una  vez más, a cuantos intentan evitar la aniquilación de nuestra Patria desde dentro.

No es que ese genial pensador, escritor y defensor de todos nuestros valores que es Alberto Bárcena,  diga nada que no haya comentado yo  mil veces, pero leerlo escrito por él en el libro de un joven de la edad de uno de mis nietos,  ha provocado en mí una reacción espontánea para recordar una vez más a los españoles –y extranjeros—que me leen que España está sometido a las canalladas de un Gobierno cien por cien satánico. Lo es porque sus proyectos son los que le dicta la Sinagoga de Satanás cuyo objetivo final es borrar del mapa la nación llamada España.

La razón del odio --especial y diferente-- del Diablo contra nuestra Patria es conocida de cualquiera que tenga nociones de Historia.  Lucifer no le perdona todos los servicios que ha prestado a la Obra de Cristo en su lucha contra el responsable de la creación del Infierno. No olvida que ha tenido enfrente de sus  “fieles servidores”--los hijos de Satanás-- a los españoles como tales y también como miembros de una nación que siempre fue la “Católica España”. Hombres como Ignacio de Loyola o  Domingo de Guzmán con las órdenes creadas por ellos  --jesuitas y dominicos—le hicieron siempre el máximo daño en su guerra contra el Género humano; hombres como los Reyes Católicos, Carlos V, Felipe II o Franco, le revuelven las tripas con solo oír su nombre: la civilización española y la propia lengua de Cervantes son una provocación constante para él.

Lo he dicho muchas veces, después del primer objetivo satánico o sea: acabar con la Iglesia Católica, el segundo –y previo al anterior—es aniquilar a nuestra Patria.

Después de quinientos años de guerra contra España ha llegada al mayor de sus aciertos: Poner las riendas de su Gobernó en manos de “sus hijos”,  entregados de cuerpo y alma  al “Príncipe de este mundo”. Respiran “satanismo” todos ellos. Se relamen cuando asesinan niños  en los abortorios. ¡Señal infalible de su espíritu diabólico! Lo repito una vez más: su bandera ostenta dos “M”, de “Mentira” y de “Muerte”. Su atmosfera ideal, en la que viven a gusto,  es la mentira y la muerte. Mentir es su esencia y quitar la vida su mayor placer: ¡nunca son más felices, ni ríen más a gusto, ni aplauden con más fuerza!,  como se puedo ver en el Parlamento  aprobando el aborto y la eutanasia. Sienten un regusto especial descuartizando bebés y sepultando ancianos.

Me imagino que algunos encontrarán mi estilo un poco  crudo, pero no es culpa de la redacción sino de “lo redactado, por ajustarse a la pura realidad”. No repele la “foto”, sino “el objeto fotografiado”.  La culpa no es de la primera, sino del segundo. 

El “repelente” no es mi estilo, sino describir la “actuación” de los hijos de Satanás. Aunque ya sé que vivimos en una Sociedad de “sentidos muy sensibles” pero de “inteligencias sin alma ni corazón”. El pueblo ha perdido la capacidad de reacción.

Si en España quedaran hombres machos, y nuestro Ejército tuviera algún parecido con los Tercios, o con los militares de hace  noventa años, este Gobierno satánico ya habría desaparecido, barrido por la virilidad española,... pero esta se ha esfumado con el lavado de cerebro propiciado por la Sinagoga de Satanás desde que los perjuros y traidores vendieron su alma al Diablo en 1975, y los que aun la tenían fueron borrados en 1981.

Con lo cual en la España actual habría que poner el letrero del Dante a las puertas del Infierno “Voi che entrate lasciate ogni speranza”.

Me voy a permitir ser “objetivo”. Me encantaría que en las próximas elecciones los “electores” le dieran una patada en el “botafumeiro” al embustero que nos gobierna, pero dudo de que esta esperanza cuaje.  Los ingenuos españoles --que no creen en la existencia de la “Sinagoga de Satanás”-- ignoran cómo trabaja esta maravillosa y perfecta máquina de dominio --que ya controla todos los Gobiernos del mundo llamado democrático--.

¡Ojala me equivoque! Es mi más íntimo deseo... y  última esperanza, pero  mientras los partidos “juegan a políticos” los asesores al servicio de la Sinagoga no pierden tiempo en la Moncloa y preparan  a conciencia el triunfo y continuidad del Dr. Cumfraude en la Moncloa.  La clave del éxito es la perfecta organización y en eso el “Poder Supremo sin rostro” es la perfección. La clave de la destrucción de España radica en que no tiene “ninguna organización que la defienda”, mientras que la anti-España está perfecamente organizada, y por eso  gobierna Sánchez.  Los genios del análisis político aún no han llegado a entender que todo lo ocurrido en los últimos catorce años ha sido planificado al detalle... desde la nota del juez en una sentencia que provocó la “moción de censura” al Gobierno de Rajóy, hasta la llegada de Sanchez al poder  ha sido, simplemente, la realización de un proyecto perfectamente calculado.

O hay una reacción “a la española” (Dos de mayo, 18 de julio...) es decir,  un “Alzamiento nacional” o tenemos embustero en la Moncloa “per saecula saeculorum”.

Y termino invitándoles a que mediten en lo grave y desastroso que será para España estar a merced de una Gobierno satánico, al servicio del Poder Supremo sin rostro, que nos lleva directamente a la esclavitud, a la hambruna...y a la desaparición como nación