O sea, como ha venido haciendo desde el principio este infausto Gobierno. Porque es que no ha dado ni una, y nos ha llevado a trompicones, saltándose la Constitución (en los dos estados de alarma), tomando decisiones sobre majaderías (como el color de la ropa de las niñas o lo que deben comer los niños) o legislando sobre asuntos muy serios, como la Educación, de forma bochornosa y muy peligrosa. Realmente, y como escribió alguien, es el Gobierno “gafe” porque nos ha pasado de todo desde su llegada al poder.[1] La pandemia, la increíble nevada de la Filomena, las reiteradas inundaciones en varios pueblos y ciudades, la elevación del precio de la energía eléctrica a cotas impensables, hasta la erupción del volcán de La Palma. Y ahora (last but non least), la crisis económica que se nos viene encima por el incremento de los precios de materias primas y de toda clase de productos.

Porque el incremento de precios es un fenómeno “en cascada” que afectará a todos los sectores y, en consecuencia, a todos los ciudadanos (menos a los que viven al regazo de los “monclovitas”, como es obvio). Desde las obras públicas (que podrán llegar a paralizarse y sobre lo cual me remito al artículo que recientemente he publicado) [2] a la escasez de productos básicos, todo conduce hacia una tremenda crisis que, como siempre, este Gobierno no quiere o no sabe ver. Ineptos gobernando a ciegos sin remedio porque se supone (en eso se amparan) que es lo que hemos elegido todos los españoles, y que ahora corre el peligro de llevarnos hacia un abismo en donde todos (menos ellos) acabaremos despeñados.

Pero, a lo que vamos, el hecho cierto es que el Comité Nacional del Transporte por Carretera acaba de anunciar la convocatoria de tres días de cese de actividad de los camiones, entre el 20 y el 22 de diciembre, justo antes de la Navidad, en protesta por «el estado de abandono» por parte de este Gobierno social-comunista. Y ello, porque el PSOE impulsa, en estos momentos, un plan para relanzar el “ferrocarril, que debe ser beneficiario del trasvase de mercancías y pasajeros de la carretera”, aprovechando “el despliegue de la alta velocidad ya realizado”. Todo porque, según Sánchez, los camiones no entran en el reto de “descarbonizar”, habida cuenta de que los camiones contaminan, y porque Sánchez no se ha enterado de que la “alta velocidad” no sirve para el transporte de mercancías, sino exclusivamente, para el de viajeros.

Sánchez no se ha olvidado de ayudar al transporte por carretera por causalidad (más bien por ineptidud), porque dispone ya de un plan de ataque al camión ya que, según él, debe tener prioridad la “descarbonización del transporte”. Según el plan del presidente y del PSOE, la “descarbonización del transporte supone el mayor reto para alcanzar el objetivo de cero emisiones de CO2 en 2050”. Por eso, el plan continúa señalando que el “objetivo ha de ser que las personas lleguen a sus destinos de forma cómoda, asequible y respetuosa con el medio ambiente” y, para eso, se impulsarán, “en primer lugar, los cambios necesarios para evitar los modos más contaminantes de desplazamiento y favorecer, mediante la extensión de sus infraestructuras, la de aquellos con menor impacto, fundamentalmente ferrocarril y otros medios colectivos”.[3] Total, como el viaja en Falcon a todas partes, ni se entera de la misa la media, y por eso ni se atreve a pisar la calle o un tren, por puro miedo a los abucheos que va a recibir de los ciudadanos.

Pero la medida estrella (y con la que pretende estrellarnos) es, precisamente, la que bombardea al camión, como se deduce del siguiente párrafo de su absurdo Plan: “especialmente relevante ha de ser el impulso al ferrocarril que debe ser beneficiario de trasvase de mercancías y pasajeros de la carretera y de pasajeros del avión, aprovechando el despliegue de la alta velocidad ya realizado”. Para ello, “se impone seguir avanzado en la electrificación de las vías, la utilización de trenes híbridos con hidrógeno líquidos en aquellas vías sin electrificar y medidas de eficiencia en la operación del tráfico ferroviario”. Y todo este plan surge mientras, a escasos días de las fiestas navideñas, se puede producir un colapso por la falta de suministro de diferentes tipos de productos, precisamente, por el cabreo del transporte por carretera con el Gobierno. Total … como Papá Noel viaja en trineo y los Reyes Magos en camellos, los regalos llegarán a tiempo sin contaminación alguna. La crisis logística ya se está produciendo a nivel mundial, pero un paro en el transporte por carretera sería un duro golpe para la economía en una España, todavía en recuperación, ya que, a menos que vayamos con mucho cuidado, nos va a llevar a todos al mismo “carajo”.[4]

Claro que como los ciudadanos no tenemos ni “arte ni parte” ni en la toma de decisiones ni en el reparto del pastel, Sánchez y sus socios seguirán haciendo de su capa un sayo, gobernando a su completo antojo porque ellos ya tienen la vida solucionada. A los demás …que nos den por donde más duele, porque estas son las reglas del social-comunismo separatista que nos gobierna ya que, por lo visto, parece que no existen otras.

[1] Jorge Fernández Díaz escribía lo siguiente en una columna de La Razón (Sánchez, el gafe ) del 26/10/2021: El gafe» es, para los más veteranos, una magnífica película en blanco y negro de 1959, con José Luis Ozores en el papel estelar, que pertenece a esa espléndida hornada del cine español que con precarios recursos pero extraordinario talento, ha marcado una época en nuestro séptimo arte. Con posterioridad, otras películas –incluso de Hollywood– han tratado el tema de los gafes hasta con el mismo título, aunque el original por méritos propios, sin género de duda, es José Luis Ozores. Ahora, ante la sucesión de desgracias que nos asaltan desde que Sánchez asumió la presidencia, hay quienes sostienen que estamos «gafados» por él. Si hacemos un somero repaso de las calamidades que llevamos padecidas durante su mandato –y sin incluirle a él como la causa eficiente–, observaremos que junto a algunas de carácter global como la pandemia –sin obviar que él estaba al mando en España– han seguido sin solución de continuidad toda una suerte de calamidades. ../.. Ahora, cuando creíamos que volvíamos a la normalidad dejando de recibir mañana, tarde y noche datos de bajas por la Covid-19 y de contagiados sintomáticos y de esa nueva especie de «contagiados asintomáticos»; otra catástrofe natural copa todos los informativos con el volcán de Cumbre Vieja de la isla de La Palma, que nuevamente entra en erupción tras décadas de calma. En estos casos no se trata de ser conspiranoicos o negacionistas, sino de algo mucho más simple: constatar que vivimos en un sinvivir desde que Pedro Sánchez llegó al Gobierno. Algunos aluden a la maldición por la exhumación de Franco de la tumba donde yacía en paz desde 1975, por analogía con la maldición que recaía sobre quienes osaban profanar la sepultura del faraón Tutankamón. Pero aquella maldición afectaba solo a los responsables directos, mientras que ahora los perjudicados somos todos los españoles… Por ello, cabría reflexionar si sería constitucional plantearle una moción de censura por «gafe sobrevenido». Y eso sin tener en cuenta las desgracias que acompañan a quienes le son más cercanos, desde Pablo Iglesias a Carmen Calvo, pasando por Iván Redondo y Ábalos. Dicho queda. Mejor tomarlo con humor”. Magnífico artículo que resume la triste realidad que vivimos.

  Vid: https://www.larazon.es/opinion/20211027/xdvfbmnhyjcndi7hwprdsiux5i.html

[2] Vid EL GRAVE PROBLEMA DEL INCREMENTO DE PRECIOS EN LA CONTRATACIÓN PÚBLICA que puede leerse en el siguiente link: https://www.linkedin.com/pulse/el-grave-problema-del-incremento-de-precios-en-la-villar-ezcurra/?trackingId=QCNX7pD%2FRDua2RINeL7Oqw%3D%3D 

[3] La amenaza de los cortes de luz y gas sigue ahí, mientras el Gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez presume de tenerlo todo controlado. Lo malo es que cada vez que el Ejecutivo alza la voz para garantizar el suministro, ocurre algo nuevo que nos lleva indefectiblemente a tentarnos la ropa. Y es que el cierre patronal convocado por las asociaciones de transporte -hartas del ninguneo de un Gobierno que no ha despejado ni una sola de las incertidumbres que se ciernen sobre el sector- es el remate de una situación que amenaza con trasladarnos al pasado. El Gobierno piensa en la España de 2050, pero con sus actos nos remonta en el tiempo a una época en la que no había electricidad ni calefacción, una suerte de España de las cavernas en versión socialcomunista más propia de Los Picapiedra que de una nación avanzada. Y es que mientras el Comité Nacional del Transporte por Carretera acaba de anunciar la convocatoria de tres días de cese de actividad en vísperas de las navidades, el plan b de Sánchez no se lo ocurre ni al que asó la manteca. El PSOE impulsa justo en estos momentos un plan para relanzar el «ferrocarril, que debe ser beneficiario del trasvase de mercancías y pasajeros de la carretera», ya que, como los camiones contaminan, lo urgente es la «descarbonización del transporte». Todo un golpe al transporte por carretera justo ahora que tiene al sector en pie de guerra. La crisis logística ya se está produciendo a nivel mundial, pero un paro en el transporte por carretera sería un duro golpe para la economía en una España todavía en recuperación y en la que la amenaza de los cortes de suministros energéticos cobra cuerpo por la insoportable desidia de un Ejecutivo que va abriendo frentes por donde pisa. En estas circunstancias, todo es posible, hasta que el invierno que viene se parezca mucho a los inviernos de Pablo Mármol y Pedro Picapiedra. Crucemos los dedos. Vid: https://okdiario.com/opinion/este-gobierno-terminamos-como-picapiedra-8098984

[4] Me remito, sobre todo esto al siguiente link: https://okdiario.com/espana/sanchez-impulsa-pleno-conflicto-camioneros-plan-sustituirlos-tren-porque-contaminan-8098775