El plan parecía muy bien diseñado. Con la excusa del coronavirus obligar a Madrid a un cierre total de negocios y restaurantes, hoteles etc. Y mientras tanto se hacía la vista gorda con Cataluña, a la que no se exigía nada.

Se vio demasiado claro. El objetivo del gobierno parecía ser que el PIB de Madrid se hundiera de forma total, de forma que Barcelona pudiera recuperar su pérdida desde hace años posición como la capital económica de España y sede de sus principales empresas.

Pero les salió el tíro por la culata. No contaron con la locura de los separatistas catalanes, que decidieron establecer un cierre total de negocios, sobretodo de bares, restaurantes y hoteles. El daño a la economía catalana es colosal. No es extraño que respondan violentamente los afectados.

Sánchez, Illa y el Coletas no contaron con que la Generalidad catalana en su demencia antiespañola, obsesionada con conseguir que el independentismo sea de una vez mayoritario, prefiere hundir y arruinar definitivamente a Cataluña, para poder echar la culpa de esa ruina a España. Ellos son muy capaces de destruir totalmente Cataluña, solo para intentar echar la culpa a España.

Con eso no contaba el gobierno traidor,. Su guerra contra la Comunidad de Madrid, buque insignia de esa derecha española a la que odian, no solo ha salido mal, sino que en la prensa internacional ya se habla del "milagro de Madrid" y se la pone como ejemplo en la gestión del virus, mientras todo el mundo entiende que la gestión del gobierno de Sánchez es desastrosa. En marzo y ahora.

¿Qué hará ahora el PSOE para hundir a Madrid en beneficio de Barcelona y Bilbao? Todo es posible, incluso un 155 que convierta al coletas en presidente de la Comunidad por la fuerza. Habrá que estar atentos.

Madrid ha sido, es y será la tumba del socialismo.