Ángela Melero Camarero es Presidente de CONFECAMPACyL. Diplomada en Magisterio y licenciada en Historia. En el 2009 empieza su aventura de ser madre. Siguiendo la estela de sus padres y observando la importancia de educar con el ejemplo y el compromiso indefinido que se adquiere en el momento en el que nacen nuestros hijos, se implicó en el AMPA del colegio de su hijo que le ha supuesto, además de aprender mucho, comprometerse en una labor solidaria diferente, trabajando altruistamente por otras familias y promoviendo formación para la difícil, silenciosa y cotidiana tarea de ser padres, ser familias, entre otros menesteres.

¿Cómo nace CONFECAMPACyL de Castilla y León y con qué objetivos?

CONFECAMPACyL nace ante la necesidad de que los niños, nuestros hijos, cuyas familias han elegido una educación católica dentro de la pluralidad democrática en la que vivimos en la sociedad española, tengan una representación, se oiga su voz y se defiendan sus intereses a través de las familias en los órganos de los distintos ámbitos administrativos de gestión educativa de Castilla y León. Se crea para defender la libertad de las familias para decidir cómo deben ser educados nuestros hijos y elegir en qué centro deben cursar sus estudios tal y como declara la Constitución Española de 1978 en su art. 27.3.

Lo componen tres federaciones de ámbito provincial: FECAMPA Burgos, FECAMPA Salamanca y FECAMPA Valladolid. La confederación no representa a alumnos ni representa al profesorado, somos la voz de las familias, el primer agente educativo en la sociedad, desde que el niño nace. Somos más de 20.000 familias integradas por una red de AMPAS.

¿Cómo valora la nueva ley de educación LOMLOE?

Sectaria, generadora de desigualdad, discriminatoria, adoctrinadora, partidista y lesiva… Pero vayamos por partes:

En el Manifiesto que leímos en las diversas manifestaciones que organizamos con #másplurales queda patente que la ley declara la subsidiaridad e inferioridad de la red concertada frente la red pública intentando y fomentando la absorción y eliminación paulatina de la educación concertada. Favorece la red pública independientemente de la libertad de elección de las familias.

La LOMLOE es un atropello a la labor educativa de la familia. Nos da un papel exclusivamente secundario para que el Estado sea el protagonista de la educación de los chicos sin que las familias podamos opinar o elegir. La eliminación del distrito único promueve la desigualdad y no favorece la conciliación. Estamos en manos de unos políticos que enviarán a nuestros hijos al colegio público que crean conveniente independientemente de las necesidades conciliadoras de las familias y de sus creencias religiosas cristianas en nuestro caso.

La ley es un ataque al núcleo familiar al que relega exclusivamente al ámbito educativo y le saca del ámbito de la enseñanza, donde las familias también tenemos mucho que opinar. Es una intromisión a la economía familiar, a las decisiones estrictamente del hogar, a sus elecciones y, sobre todo, un agravio a la conciliación. Es una agresión, por parte del gobierno, a los ciudadanos, a familias, que libremente y dentro de la pluralidad, como Derecho Constitucional y en el marco legal, eligen una educación y formación cristiana para sus hijos por motivos, desde los más ideológicos o de conciencia hasta los más prácticos, igualmente respetables. La Educación no es un privilegio ni tiene que estar limitado por nivel adquisitivo de las familias, es un derecho universal, es un servicio público.

No tiene en cuenta a los agentes educativos; una ley sin consenso ni pacto educativo; una ley tramitada en estado de alarma, siguiendo unos trámites parlamentarios acelerados. Si una ley tan importante y fundamental se aprueba con una diferencia de 2 votos, es una imposición y no refleja las necesidades educativas de la sociedad. Las familias debemos ser tenidas en cuenta en la educación integral de nuestros hijos; no nos gusta la confrontación, ni la polarización, ni la radicalización. Queremos una ley orgánica que ampare y proteja y no la LOMLOE que es sectaria, partidista e ideológica. Su mayor arma es ser una ley sibilina, abierta a la interpretación y conducente a que los Poderes Públicos puedan tomar decisiones según sus intereses y sus particulares doctrinas políticas, sin tener en cuenta a las familias.

No era necesaria, ni era el momento. Tenemos la sensación de que se ha negociado con la Educación de nuestros hijos para sacar rédito político o para pagar apoyos y sacar adelante los PGE. Declarar la subsidiariedad de una educación frente a otra es un ataque no sólo a las familias, sino al corazón de la democracia, declarando su partidismo y no siendo imparcial como cualquier Ley Orgánica que se precie. Exigimos libertad de elección de centro y libertad educativa, queremos libertad, que no sea la Administración la que tome las decisiones por nosotras, nos diga qué pensar, y dónde tenemos que llevar a nuestros hijos para que se equilibre y beneficie el sistema público.

Es imprescindible volver a un clima de convivencia democrática sana, que esté dentro de la pluralidad, sin etiquetas, sin tomar partido, tomando al niño, al adolescente, y por ende a sus familias como responsables de su educación y de su comportamiento, como centro, y tengan en cuenta, desde la integridad, el desarrollo de capacidades, el desarrollo completo, incluyendo la transcendencia del ser humano, tomando en cuenta sus necesidades y solucionando sus trastornos,… que se dote de recursos económicos la Educación, que inviertan en Educación. Es necesario y preciso llegar a un Pacto Educativo por la enseñanza española, de remar juntos para que la sociedad cada vez funcione mejor y progrese. En nuestro ámbito familiar, la negociación con nuestros hijos es primordial, es el día a día, somos el espejo en el que deberían mirarse las autoridades y empezar a trabajar.

¿Iremos hacia la novena ley educativa? Sin consenso y sin pacto educativo, nuestra educación irá dando bandazos y sin rumbo. Deseamos esperanzados que la nueva ministra Pilar Alegría ponga sentido común, comience la labor consensuada que no realizó la anterior ministra y trabaje para que la educación en este país sea ejemplo, tenga calidad, que realice la tan ansiada inversión en educación sin etiquetas y en recursos, y caminemos hacia una sociedad plural, pensante y con criterio. La Educación es la partida presupuestaria más rentable a corto, medio y largo plazo, que crea sociedades desarrolladas, plurales, inclusivas, científicas, culturales y diversas, y enriquecerá, en nuestro caso, la sociedad española.

Uno de los principales caballos de batallas es la ideologización de la enseñanza imponiendo la ideología de género y adoctrinamiento contrario a los principios católicos...

Los cristianos no estamos en contra de la educación sexual, ni en contra de la igualdad de género, todo lo contrario, estamos a favor de una educación integral y total en función de unos valores cristianos universales. El problema es el cómo se da, quién lo da, qué visión les da… Es, en este aspecto, donde las familias tenemos y debemos opinar. No todo vale. A las familias se les debe informar de qué se les va a hablar y cómo se les va a hablar. La educación escolar y familiar deben ir de la mano, no contradecirse ni contrapuntarse. Hay que educar en el amor y en el sexo, pero no a cualquier precio. No estamos para satisfacer nuestros instintos; también estamos para identificar esos instintos y educarlos. Nuestros hijos errarán en el camino, vivirán su sexualidad seguramente de manera diferente a nosotros, pero necesitamos que tengan una base sólida y formada para que busquen no exclusivamente la satisfacción personal ni la cosificación de la sexualidad, sino que vivan la faceta sexual, inherente al ser humano, con la ternura y el respeto que merece el ser amado.

Por eso es importante hacer resistencia a esta dictadura ideológica por parte del actual gobierno...

El actual gobierno, y lo ha demostrado durante la pandemia, es una dictadura encubierta que únicamente gobierna para sus votantes y, como se ha visto en los pactos de Estado para poder gobernar, a cualquier precio. Gracias al Estado de las Autonomías, las familias tenemos una última instancia legisladora que modere y modifique los atropellos que el Gobierno central pueda dictar. Los poderes públicos deben unir, gobernar para todos, proteger al ciudadano, dar soluciones, y nunca debería enfrentar a los ciudadanos; deben trabajar por el bien común. Parece, en muchas ocasiones, que los intereses políticos no son los intereses que la población.

También tienen problemas para conseguir becas comedor, pues no todo el mundo tiene medios en la concertada...

Efectivamente. Se favorece a los niños de centros públicos, beneficiándolos con becas comedor, por ejemplo, discriminando a los NIÑOS, por una elección de sus familias en función de la intimidad y las decisiones personales familiares (las becas comedor deberían basarse en la renta familia no en el tipo de colegio al que vayas). A nuestros colegios también van personas de recursos bajos que necesitan este tipo de becas. La necesidad no conoce de educación concertada o pública. La integración de la red concertada en la educación estatal promueve la elección de unos colegios que estas familias no podrían elegir si fueran privados y contribuye a que la brecha social sea menor, por ello se debería becar en igualdad sin diferenciar qué red han elegido las familias.

Igualmente reivindican la injusticia de que la prueba de acceso a la universidad EVAU no es igual en todas las comunidades y esto les perjudica al tener un nivel alto...

Comentaba Rocío Lucas en alguna de sus intervenciones de estos días, que “el sistema educativo de Castilla y León está entre los mejores del mundo…”. No lo dudamos, por supuesto, pero a la hora de elegir sus estudios superiores, nuestras universidades se llenan de alumnos de otras comunidades cuyos resultados académicos son mejores debido a una “Injusta EBAU”. En Castilla y León, esta prueba consiste en responder a 10 preguntas en hora y media mientras que en otras comunidades se reduce a la mitad. Desde CONFECAMPACyL seguiremos pidiendo a la administración que trabaje con insistencia a nivel estatal en una EBAU ÚNICA y EN IGUALDAD, donde esta prueba se realice equitativamente y todos se sometan al mismo examen y los alumnos compitan en partiendo de la misma formación. Ya es hora que hagan algo por los adolescentes de Castilla y León. Es un agravio comparativo para nuestros hijos frente a otras comunidades.

Usted recalca la importancia de la buena y sólida formación católica en la familia, para que al niño le afecte lo menos posible todas las posibles aberraciones que puedan imponer en los colegios...

Sabemos el poder de las familias (de todo tipo de familias sin exclusión) como unidad social básica por antonomasia y, por ende, de la educación para crear y formar sociedades igualitarias, una nueva humanidad. Si la educación es el arma más poderosa de construcción masiva, no se puede obviar tampoco a uno de sus agentes más imprescindibles: LA FAMILIA. El ámbito familiar debe ser generadora de confianza, de pensamiento crítico, de solidaridad, de valores, de conductas sanas, de integridad, de convivencia, de generosidad,… y, en nuestro caso, de cristiandad Y no nos olvidemos nunca, que hasta la familia menos ejemplar, deja su herencia, un profundo legado. Lo podremos hacer mejor o peor, pero siempre con la mejor intención, errando y rectificando en nuestro camino, la labor más intensa, con altibajos, con lágrimas y risas, con mucho amor, y con la satisfacción de haber intentado hacer las cosas, lo mejor posible.