Con algún que otro apagón, como el del segundo tiempo, pero el Real Madrid sigue al alza. Poco a poco se aleja de aquel equipo necrosado de la primera parte del curso. En Butarque, que suele ser un avispero, ni siquiera precisó de Cristiano, con el pernocta de Zidane. Tampoco de Bale, aunque al galés ya no se sabe quién le espera. Frente al Leganés, suplente otra vez. El chico no ha completado 90 minutos con los blancos desde el 20 de septiembre ante el Betis. Es decir, ya lleva más de una vuelta liguera sin un partido con principio y final. Todo un caso.

Con el enésimo bajonazo de Bale, ante el que su técnico ya no disimula, en el Real Madrid florecen de nuevo futbolistas como Lucas y Asensio. Hoy sin motivos para ir a rebufo del británico. Los dos resultaron capitales en la victoria madridista al sur de la capital. El gallego goleó primero y asistió después. Junto a Isco, su camarada balear puso la música. Mientras, Casemiro y Kovacic —ausentes Kroos y Modric por lesión — ordenaron el tráfico sin que ello les mermara en ataque. Todos fueron necesarios para remar contracorriente en Butarque, donde al Real Madrid le tocó escalar el resultado.

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