Julio Martín Alarcón ha escrito la última bazofia en El Confidencial para desprestigiar a José Antonio Primo de Rivera. Coñac y morfina dice que necesitó José Antonio para superar el trance de llegar al patio para su fusilamiento.

Son muchos los historiadores, afines y no, basados en testimonios presenciales los que han asegurado la actitud digna de José Antonio, aquella fría noche en el patio de la cárcel de Alicante, pero claro como a esos mismos historiadores u otros, afines y no, les ha quedado demostrado que a Companys hubo que arrastrarle y pasó el trance del fusilamiento envuelto en su propio orin derramado por el miedo, esta nueva era de memoria democrática, no puede permitir que el Jefe de la Falange (al que casualmente ahora quieren profanar su tumba) tuviera una actitud tan digna como lo fue su vida y hay que igualarla con el asesino de Companys al que le dedican estadios de fútbol.

Tiene la indecencia de decir en su artículo: "«Así lo relató Serrano Suñer en sus memorias, según el testimonio del secretario del magistrado que llevó el proceso: "Para llevarle al lugar de la ejecución, hubo que ponerle una inyección de morfina porque no podía ir por su pie" ('Entre el silencio y la propaganda, la Historia como fue. Memorias', Planeta). Suñer remata la escena con la reacción de Franco cuando lo supo, que lo tildó de acto de debilidad y cobardía.».

Indecencia, porque lo que no ha pensado el "plumilla" que escribe al dictado es que algunos nos hemos leído las memorias de Suñer e incluso hay gente que las tiene en su poder y le podemos desmontar con una simple foto que Suñer no dice eso sino lo siguiente:

Este libro está escrito después de la muerte de Franco y todo el mundo sabe (excepto el tal Alarcón este) que su cuñado Serrano Suñer, aprovecha la ocasión para pasar más de una factura del pasado a Franco, que por otro lado a nadie se le escapa que las relaciones con José Antonio nunca fueron muy fluídas.(Venga Alarcón ahora otro artículo para decir que Franco mató a José Antonio te lo aplaudirán los tontos de la memoria democrática y algún falangista que todavía no se ha enterado de qué va esto).

De cualquier forma, nada que ver con lo escrito por el tal Julio Martín Alarcón en El Confidencial donde da por cierto un hecho que pone en boca de Serrano Suñer, cuando él, lo califica como falso y lo desmiente categóricamente y yo desde la visión franquista de la historia, no veo a Franco mofándose en ningún momento de la muerte de nadie y menos por esas circunstancias y le recuerdo lo dicho más arriba, del cuándo y el porqué de este libro.

Ni que decir tiene que le interesaría al "plumilla" leer el testamento de José Antonio y las cartas de despedida a sus más allegados para, si lee con atención, verá el miedo que le tenía al pelotón de fusilamiento.

Ya le asesinaron una vez hace 85 años, ahora quieren profanar su tumba (con el silencio de muchos azules que aplauden este artículo porque deja mal a Franco y Serrano.) y artículos como este de El Confidencial quieren manchar su memoria y desprestigiarle. ¿Será que las ideas de Jose Antonio siguen presentes?