Cerca de 1.000 falangistas cortaron en la noche del viernes, víspera del 20-N, la céntrica calle Génova de Madrid, y la recorrieron en una manifestación que culminó en los arcos de Moncloa.

Desde allí, rodeada de bengalas rojas y con un llamativo despliegue de simbología y estandartes, partió una comitiva a pie con destino al Valle de los Caídos, donde se encuentran los restos del fundador de Falange, José Antonio Primo de Rivera.

Así arrancaron los actos conmemorativos del fusilamiento del líder falangista en Madrid, del cual, este 20 de noviembre, se cumplen 85 años. El aniversario tiene como el telón de fondo la ley de Memoria Democrática, recientemente enmendada por el PSOE y Unidas Podemos.

A las 19:00 del viernes, la iglesia de Santa Bárbara de la capital, situada detrás del Tribunal Supremo, acogió una misa en sufragio por Primo de Rivera.

Los congregados rezaron la 'Oración de los Caídos' y cantaron el 'Cara el sol'

La concentración prosiguió con un discurso del jefe nacional de Falange Española de las JONS, Norberto Pico, que arremetió contra el Gobierno de Pedro Sánchez, los partidos separatistas y los valores democráticos. A sus palabras siguieron las de Manuel Andrino, Jefe Nacional de La Falange y además condenado por el asalto a la librería Blanquerna el 11 de septiembre de 2013.

Un grupo cercano a las 1.000 personas, con banderas falangistas arrancaron la marcha a la misma altura de la calle madrileña donde comenzó el acto, y prosiguió hacia las glorietas de Alonso Martínez, Bilbao y San Bernardo.

En algunos momentos, los manifestantes prendieron bengalas rojas para acompañar a la marcha. Sin embargo, no se registró ningún incidente en todo el recorrido, a pesar de que, según informa EL ESPAÑOL, se había llamado a boicotear la manifestación entre grupos antifascistas.

La marcha siguió por la calle de la Princesa y culminó debajo de los arcos de Moncloa.Allí intervino el líder francés Benedetti, que culminó sus palabras con un nuevo "¡Arriba España!". Los demás presentes continuaron hacia el Valle de los Caídos. La marcha arrancó bajo un arco de bengalas rojas.