Te escucho todas y cada una de las mañanas que mi escaso tiempo lo permite. Sin dejar de reconocer eso, pero salvando muchas distancias, tengo que hacerte una pregunta sobre algo que forma parte de tu fondo de armario y que me tiene bastante aburrido, hasta el punto que ese es el momento en el que te cambio por Herrera.
 
¿Qué problema tienes con los espías españoles? Hablar de servicios secretos vendía hace muchos años y la cercanía actual que existe, gracias a informadores tan liberales como tú, ha conseguido que la leyenda, el encanto y esa curiosidad que la plebe mantenía sobre este tipo de estamentos, hayan desaparecido.
 
No tienes pelos en la lengua. Sin embargo, alguien que se define como liberal puro y duro, poco menos que altruista y que piensa que el máximo exponente de la felicidad humana está en la iniciativa privada, -lo que choca rotundamente con lo anterior-, debería a su vez saber respetar al personal que trabaja haciendo que el suelo que pisa sea más seguro.
 
Mi querido Federico. El CNI no se dedica a poner gobiernos ni, precisamente, a cambiar ministros. Tampoco está a las órdenes del presidente de turno, de caprichosos mandatarios de esto o aquello y te garantizo que, aunque te parezca lo contrario, los secretarios de estado o incluso los monarcas, están lejos de poder manipular muchos protocolos que tanto tú como yo deberíamos imaginar.
 
Sinvergüenzas, mafiosos y corruptos los hay en todas las instituciones. No te voy a repasar los casos de corrupción de este país, ni tampoco te voy a recordar tus reuniones o, mejor dicho, dimes y diretes que con un grupejo de amigos mantenías para tratar de derrocar a empresarios o incluso a presidentes de gobierno, que pasaron de ser amigos a enemigos.
No creo que seas un sinvergüenza, ni mucho menos un corrupto. Ya me entiendes.
 
Con el paso del tiempo, las cosas cambian y las personas nos vamos haciendo mayores. Una cosa es ser viejo y tener la experiencia de mil batallas, y otra muy diferente es volverse reiterativo y senil hasta llegar a aburrir al personal. Todavía estás a tiempo. 
 
Me siento generoso y te voy a recordar algún detalle que también conoces, empezando por decirte que el sistema de seguridad que tenemos en España y que desarrolló su base en tiempos de Manglano, es casi con toda seguridad el mejor del mundo. También sabes que muchos de los servicios secretos internacionales basan sus protocolos en iniciativas y programas de este nuestro país.
 
Desprestigiar a quien se deja la vida, incluso literalmente, en evitar que a ti mismo te hagan explotar por los aires, no se merece cierto tipo de comentarios. ¿Te acuerdas de Eduardo Puelles? Pues de funcionarios de esa categoría te hablo. Gente con un alto grado de especialización en antiterrorismo. Personas que se desvinculan de sus familias durante años y que viviendo vidas paralelas durante más tiempo de lo que quisieran, trabajan y trabajan por ciudadanos como tú.
 
Soraya, Rajoy, Gonzalez, Pedro Sánchez o cualquier podemita de turno representan una cosa. Y sobre eso se puede hablar, criticar o elogiar. Es necesario y barato. Sin embargo, te pido un respeto por esos chicos y chicas que salen en las películas y que solucionan gran porcentaje de los problemas que tenemos en nuestra propia casa.
 
Voy a seguir oyendo lo que dices cada día hasta que Cadena Ibérica suene en cada rincón. No me defraudes.