Cada día el gobierno “bichavista” aumenta el capítulo de irresponsabilidades, torpezas y represivo sectarismo. Fíjense en el ejemplo: un autónomo está obligado a quedarse en casa, sin ingresar ni un solo euro y es multado si no cumple. Pedro Sánchez y Pablo Iglesias se pasan la cuarentena por el “arco del triunfo” y siguen cobrando. ¿Quién es casta? ¿Quiénes son los incívicos, burlescos y burlones ciudadanos? ¿Por qué ese desprecio a la ciudadanía? No entiendo esa chulería hacia la ciudadanía por parte del siniestro gobierno “bichavista”.

No olvido la ineficacia y cobardía del duplicado Gobierno nacional con las comunidades de País Vasco y Cataluña en lo que al ejército se refiere. La primera ha demostrado su pasotismo con el basurero y se ha tomado a broma lo de buscar a los dos sepultados, pasando de la UME. La segunda también ha amenazado al irresponsable y fatídico Gobierno español, que pretendía llevar allí a la UME, pero los Mossos no pueden más e imploran al otro “coronavirus catalán”, Joaquín Torra, que deje entrar al ejército. Tan solo Ada Colau ha pedido a la UME que levante un hospital de campaña para los indigentes: supongo que ahí no entrarán los indigentes intelectuales porque, en ese caso, tendrían que acogerla a ella y a todo su equipo municipal.

Perdona a Fernando Simón la cantidad de insensateces que le han obligado a decir sobre la peste china. A él, como experto, se le veía sufriendo. Quien le sustituyó durante su baja era más divertida porque ni siquiera entendía las preguntas cocinadas o, por lo menos, ni siquiera respondía a lo preguntado; toda una pardilla con rodilleras gubernativas. Cuando acabamos el mes de abril y miro los datos del Covid-19 Live Word Map/Count CORONAVIRUS PANDEMIC me preocupo más y más.

Con las premisas de cambio de estadísticas, ocultamiento de datos, falta de test a todos, materiales insuficientes…. “¡España podría tener alrededor de UN MILLÓN DE AFECTADOS!”, según prensa americana: incluidos los asintomáticos. Otra vez han pillado al gobierno de la extrema izquierda con el pantalón bajado y sin papel. El “gobierno bolchevique”, puesto a echar porquería sobre la pandemia, ha dejado de considerar “fallecidos por coronavirus” a quienes, habiendo fallecido, no se les haya aplicado el test. ¡Ciudadanos españoles: prepárense para ver estancarse los datos con la estadística falseada aunque sigan muriendo por decenas cada día! Y por supuesto, no descarten un repunte.

Los datos actuales ya no se los creen ni los epidemiólogos del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias ni los ángeles custodios vestidos de militares “chapeados” de las ruedas de prensa diarias. En esas se cercena la libertad de expresión de los periodistas, se cocinan las preguntas telemáticas y se preparan la respuestas a la carta falsa y conveniencia del gobierno “Frankenstein”. Estamos ante un desastre y un fraude escrito. No es justo ni ético ver cómo sufre la población por los infestados, infectados y fallecidos, mientras el satánico gobierno vive “a cuerpo de rey en Moncloaca”.

Personalmente empiezo a pensar que el coronavirus es el propio gobierno por su maldad, incompetencia, desidia y crueldad. De momento, Nadia Calviño dice que se va: ha perdido la batalla y sabe que -- si no presenta su dimisión por incoherencia-- acabará perseguida saliendo por la puerta de servicio. En Europa la han echado los perros, preguntándola que por qué pide España dinero si es incapaz de controlar el gasto y de gestionar la crisis. La propia Christine Lagarde, presidenta del BCE, ha confesado que “el gobierno español es un desastre de grueso calibre. Y además es incorregible”

Esto se ha disparado: mientras el Gobierno juega a entorpecer a las CC.AA. y los presos de las cárceles catalanas fabrican mascarillas y las exportan a Italia, el Gobierno “bichavista” pierde todos los trenes y no sujeta ni infecciones ni defunciones. ¿Será verdad eso de: “Legislatura de rojos, propicia de hambre, peste y piojos”?