La tremenda y casi agónica situación de nuestra Patria, España, en manos de un Gobierno de villanos y corruptos dispuesto a su descuartizamiento y ruptura, ha convocado en su defensa a un grupo de hombres y mujeres, españoles hasta el tuétano, dispuestos a todo, con un nombre que los define y agrupa: “SOMOS LA ESPAÑA EN MARCHA”.

            Estos ciudadanos, sin ahorrar sacrificios, desechando comodidades, renunciando a esta vida muelle de excesivo relajamiento en que vive la sociedad actual, se ponen en marcha para convocar a todos los españoles de bien y buena voluntad a una campaña, que, sin ya exagerar ni pueda tomarse como una hipérbole, podríamos calificar de cruzada contra sus enemigos mortales. En estos momentos, viene al recuerdo aquel heroico Alcalde de Móstoles con su grito: ¡ESPAÑOLES, LA PATRIA ESTÁ EN PELIGRO, ACUDID A SALVARLA! Otra vez.

            Este grupo, SOMOS, quiere levantar la primera bandera de convocatoria o banderín de enganche, después vendrán más, por una causa que es vital para la propia existencia de la nación española. Ningún proyecto, ninguna empresa, ningún objetivo puede plantearse ni realizarse si no hay o es escaso el número de protagonistas que deban ejecutarlos. Este es el caso. Nuestra nación está perdiendo día a día, año a año población, por la BAJA TASA DE NATALIDAD,  una de las más insuficientes del mundo.

            Mientras los políticos y sus políticas rastreras, de vuelo gallináceo, con una insensatez, si no es con inconfesables fines como los de este sospechoso y turbio Gobierno, olvidan que no hay nación si no hay nacimientos y que la extinción de la misma es inevitable si no hay familias, pareja hombre y mujer, o escasean para el fin máximo con el que la Humanidad desde sus orígenes ha logrado su existencia hasta hoy. ¡Y con este panorama desolador se atreven a programar políticas para el año 2050! ¿Los protagonistas y ejecutores del mismo serán robots o se lo encomendaremos a los prolíficos musulmanes para que España en esa fecha se llame Al Andalus otra vez? A este paso, se cumplirá fatal e inexorablemente la segunda opción.

            Conscientes, pues, del grave riesgo de la desaparición de España en pocos años por decaimiento o estrago de la única fuente original, la pareja hombre-mujer, como reproductora única del género humano, convocamos principalmente a la juventud de las nuevas generaciones a tomar el protagonismo de tan digna, grande y vivificadora tarea, la de procrear. La de recuperar los estándares e índices de natalidad que sostienen la existencia de una nación. La misma convocatoria es válida para las generaciones jóvenes de las naciones europeas y la Civilización Occidental que tiene su base en el Cristianismo. De no ser así, esa misma juventud verá y vivirá la tragedia de una extinción de España y los españoles, sustituidos en su propia nación por gentes y culturas extrañas a la misma y de la que no quedará más que las crónicas escritas si es que no las queman también en la plaza pública al grito de “Alá es grande”.

            Ya sabemos de las dificultades, fundamentalmente económicas, de esta sociedad montada sobre el consumo sin control, la  excesiva posesión de cosas prescindibles, el individualismo exageradamente competitivo, el derroche de materias y materiales, etc. Por ello, dirigimos nuestro mensaje creador a aquellos miles de jóvenes que aún en la diversión y disfrute de una vida muelle y relajada, son capaces de pararse a meditar un momento cuando se les pone delante un mensaje claro del muy grave peligro de existencia para ellos y la nación a la que aman.

            Conocemos el panorama desesperante que los jóvenes tienen hoy en España con uno de los índices más altos de paro en el mundo por culpa de estos políticos ineptos, ineficaces y sectarios que la gobiernan. Próximamente alzaremos otra bandera clamando contra esta denigrante, dolorosa y dañina situación: LA BANDERA POR LA JUVENTUD EN PARO. Mientra, pedimos a la juventud en general unos momentos de reflexión, sin abandonar la alegría de vivir, con la esperanza de un futuro más justo y digno que no se alcanzará si no es con su propio y esforzado compromiso  en esta tarea que es de todos.

            CONVOCAMOS A ESA JUVENTUD SANA Y CONSCIENTE A LA TAREA DE RECUPERAR, A TRAVÉS DE LA INSTITUCIÓN FAMILIAR, ESTA NACIÓN, ESPAÑA, NUESTRA PATRIA, CON UN ACTO, EL MÁS DIGNO, GARANTE Y MAGNÍFICO  DEL GÉNERO HUMANO: LA PROCREACIÓN.