El plan social-podemita de control social contra la libertad de los españoles y contra la civilización viene emanado de los esquemas del Club Bilderberg trazados durante la última reunión de este órgano siniestro mantenida en Suiza en junio de 2019.

El matonismo del Ministro Fernando Grande Marlaska hacia mandos de la guardia civil que investigan las negligencias criminales del ejecutivo en la crisis del Covid 19 o las poderosas supresiones de libertades ciudadanas ordenadas, forman parte de la “nueva normalidad” para Occidente que dibujó Bill Gates en la última reunión del “selecto” club celebrada en Suiza.

Las reuniones de Bilderberg han contando como anfitriones de galas, entre otros, con Ana Patricia Botín y con la plana mayor del grupo PRISA representada por su presidente Javier Monzón. Desde que se ejecutó la Transición española en 1977, el conglomerado mediático progre de Jesús Polanco recibió, por parte del Club Bilderberg, el impulso necesario para convertirse en el oasis de la manipulación intoxicadora. Se urdía en España un gran emporio desplegador de la ingeniería social.

Los auspicios de Henri Kissinger sobre la Transición española, y sus anhelos para la conversión de España en un protectorado del capitalismo trasnacional, debían jalonarse con un bipartidismo preclaro (UCD PSOE) y con la égida de un conglomerado mediático progre orientado para los mismos designios que el masón socialista Willy Brandt había impuesto en la República Federal Alemana durante su mandato. Los experimentos del socialista y masón Brandt eran el incipiente marxismo cultural mediático “a la europea”, cuya versión agreste en lo referido a abortismo y feminismo tenía un impulso poderoso en la Francia de Simone de Beauvoir y Jean Paul Sartre.

En la España socialista del PSOE el grupo PRISA, acrecentado por Felipe González con las principales editoriales y con todas las emisoras de la cadena SER entregadas como monopolio, sería el baluarte de alienación mental y moral sobre la sociedad española.

“Antenicidio” mediante, el PSOE de Felipe González hizo de PRISA la apisonadora adoctrinadora hegemónica. La llegada al poder de José María Aznar en 1996 consolidó a PRISA, le entregó más licencias y subvenciones, y validó de forma mezquina y tramposa el temerario e ilegal “antenicidio” que suponía no dejar enemigos mediáticos poderosos frente a Polanco y sus acólitos.

Y si Aznar agrandó PRISA, su sucesor, Mariano Rajoy, hizo del grupo mediático del ya fenecido Polanco la “criatura” mimada del IBEX 35, dirigida y monitorizada por las grandes empresas y bancos de España, convertidos gustosamente en accionistas. Por otra parte, “Atremedia” y su buque insignia “La Sexta” se convertirían en los envenenadores de las conciencias de España impartiendo jarabe ultra- izquierdista gracias al tándem Soraya Saénz de Santamaría- Mariano Rajoy que avalaron la construcción del emporio hispanicida progre de Antonio García Ferreras y Ana Pastor.

La izquierda marxista cultural ocupa un andamiaje poderoso y agresivo cuyos medios radian sin cesar la oronda propaganda del socialismo.

Hace unos días todos los grandes medios periodísticos en papel rendían tributo de vasallaje al gobierno izquierdista español (ABC, El Pais, El Mundo, La Razón etc). Todos mostraban la misma vergonzante portada de propaganda institucional cocinada en los fogones de la Moncloa: “salimos más fuertes”. Increíble ejercicio de funambulismo histérico para confundir a los ciudadanos y almibarar la ya de por sí idiotizada opinión de algunos españoles obnubilados por el buenismo.

Estos periódicos, esbirros de la corrección política, son rehenes de la banca y de los fondos de inversión de George Soros. Es evidente la indisimulada entrega de todos ellos al proceso de blanqueamiento del partido comunista chino causante del virus y de ataque contra los movimientos políticos de derecha social identitaria nacientes en Europa (Vox, Fidesz, Reagrupamiento Nacional francés…) o encarnados en presidencias anti-globalistas (Trump, Bolsonaro).

Quién paga, manda. Y quiénes les pagan -Gates y Soros- impusieron en la última reunión del Club Bilderberg la instauración definitiva de las nuevas estrategias de monitorización en redes sociales. También fijaron la sumisión de los grandes medios escritos a las directrices multiculturalistas del “Pacto de Marrakech” alcanzado en diciembre de 2018 así como a los designios de la “agenda 2030” de “economía y sociedad sostenibles, ideología de género y cambio climático”. En otras palabras: Gates y Soros remarcaron que los grandes medios de masas a los que subvencionan deberían blanquear el proceso de inmigración africana y asiática cuyo fin es reemplazar a la raza blanca europea de forma gradual pretextando la baja natalidad autóctona. También impusieron la agenda “setting” de manipulación informativa consistente en relatar de forma exacerbada y continuada la mentira climática de Greta Thunberg así como la “teoría Queer” ( teoría feminista anti-heterosexual que quiere disolver en el magma de la “identidad de género” a los individuos, neutralizándolos en su sexualidad biológica y reproductiva a través de políticas de “género”).

Llama la atención que la manifestación motorizada del pasado 23 de mayo, convocada por Vox, donde miles de españoles salieron a protestar contra la dictadura partitocrática social-podemita haya sido tratada por ABC o La Razón no como un acto apadrinado por el mencionado partido político sino poco menos que como una espontánea movilización de masas descontentas, omitiendo deliberadamente el liderazgo de los de Abascal. No es de extrañar semejante tratamiento sesgado y manipulador de la información dado que en los condicionantes que Bill Gates establece para efectuar sus jugosas donaciones figura la obligación de que los medios untados minusvaloren, deformen o ninguneen a los partidos políticos que de un modo más o menos indisimulado se oponen al globalismo, la inmigración islámica o la ideología de género.

Al ser Pedro Sánchez el benjamín mimado de Bill Gates en Europa, y al ser Podemos un instrumento convergente con los designios del Club Bilderberg ( basados en el exterminio de la noción de Patria, de los principios religiosos cristianos, de la familia, de la raza blanca), España es el terreno abonado para que la gran manipulación masiva se convierta en el guiño del poder izquierdista a los poderes fácticos mundialistas.
Los procesos de digitalización generalizada, robotización, monitorización social y perversión de la libertad personal para hacer de la sociedad española un ganado proclive a la planificación abortista y eutanásica se han afincado durante el “Estado de alarma”, y el Boletín Oficial del Estado es testigo de ello. El entusiasta abortista Bill Gates, reprodujo el pasado mes de septiembre, y volvió a hacerlo durante el Foro de Davos del mes de octubre, su defensa de la limitación de la población mundial y del control sanitario mundial mediante un “chip” implantado para el control de las vacunas.

El gobierno español ha invertido millones de euros de dinero público en subvencionar medios de masas (15 millones insuflados, seguidos de centenares que vendrán); en ideología de género (más de 100 millones aprobados); o una donación a la “alianza por la vacunación” de Bill Gates de 125 millones de euros. Este dinero es destinado de forma clara y precisa al propósito de de-construir España, y alzar un excelso laboratorio de los despotismos marxistas culturales con que soliviantar una Nación odiada históricamente por la masonería y el globalismo. Baste recordar que España fue “luz de Trento”, “espada de Roma” y “martillo de herejes”. También que la victoria franquista del 1 de abril de 1939 supuso poner España en la senda política de la derrota del comunismo, de la proscripción de la masonería y de una soberanía política y militar que nos permitió ser una potencia temible que en los años 70 del pasado siglo se enseñoreaba con la posibilidad de alcanzar la bomba atómica y no participar en el consenso internacional favorable a las guerras pro-sionistas que hundieron a Occidente en la crisis del petróleo de 1973 que España –gracias a la habilidad franquista- sorteó.

A España, los poderes fácticos le han tenido que hacer pagar su “osadía” histórica, y aunque hoy culminan los peores augurios que ya se cernían sobre nuestra Patria desde que renunciamos a nuestra soberanía política, económica y militar con la entrada en la Unión Europea y en la OTAN, los pasos agigantados que el Nuevo Orden Mundial ha adoptado contra España son especialmente lacerantes y agresivos, y Pedro Sánchez los está aplicando con la impronta más acelerada.